Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Colocan vecinos manta de protesta contra las fiestas en la Casa Arabesque

 Jeanette Leyva Reus * Residentes del fraccionamiento Marina Las Brisas colocaron en la entrada una manta, en protesta contra las fiestas que se llevan a cabo en la Casa Arabesque, en la cual alertan a los visitantes del lugar que pueden tener problemas.El presidente de la Asociación de Colonos de Marina Las Brisas, Ramón Cortina Aguilar, pidió al alcalde Zeferino Torreblanca Galindo su intervención para regularizar la situación de la residencia de los extintos barones Di Portanova, la cual es rentada como salón de fiestas.En entrevista, Cortina Aguilar indicó que son más de 250 los vecinos afectados por el ruido que sale de la residencia, por las fiestas que se efectúan hasta en tres ocasiones por semana.La residencia pertenece actualmente a Greg Hovas y Jana Jaffe, es rentada también a vacacionistas.Al respecto, Ramón Cortina señaló que algunas reuniones sociales terminan hasta las 7 de la mañana, “en las que hay sonido a alto volumen, música horrible, además de que a veces más de 200 coches estacionados en la calle impiden que los vecinos puedan salir de sus casas, o si no hasta 20 ó 30 autobuses, es algo que no podemos tolerar”.Aunado a ello, explicó que algunos “guaruras acompañan a sus patrones para hacer sus necesidades fisiológicas en la calle”, además de que se propicia la inseguridad en la zona ante el ingreso de taxis sin ningún control.Agregó que también en cualquier momento se puede suscitar un incendio, pues utilizan fuegos pirotécnicos “y todas las casas de los alrededores tienen palapas”.“Nosotros pagamos seguridad, vigilancia para estar tranquilos, y ahora resulta que no se puede porque rentan la casa”, dijo.Señaló el presidente de colonos que “aunque ya hablé con la propietaria –Jana Jaffe–, ella aseguró que desconocía que su administrador rentara la residencia por tantos días”.Indicó que ésta le informó que tenían registradas sólo cinco fiestas más, y les externo que entendía la molestia y que vería que no siguiera esa situación.Pero de no ser así –señaló Ramón Cortina– los vecinos empezarán movilizaciones contra dichos eventos, como estacionar los automóviles en la calle para no dejar espacio a los visitantes, poner música a todo volumen para opacar la fiesta, “y desde luego que la manta en la entrada no se quitará”.Finalmente, pidió la cooperación de las autoridades del sector Salud y Ecología: “en las fiestas hay más 40 personas y sólo un par de baños, pero no tienen planta de tratamiento y los desechos van a dar al mar”.

468 ad