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Acompaña la Orquesta Filarmónica de Acapulco la obra infantil con títeres de Pedro y el Lobo

Anarsis Pacheco Pólito

Chilpancingo

El sábado por la tarde se abrieron las puertas del Auditorio Estatal Sentimientos de la Nación para recibir a la sociedad chilpancingueña dispuesta a presenciar el concierto de la Orquesta Filarmónica de Acapulco, que presentó el concierto Música de películas, además de que acompañó a la obra de títeres Pedro y el Lobo del compositor ruso Sergei Prokofiev.
El público sólo llenó la zona preferencial del recinto, integrado principalmente por niños quienes iban acompañados de sus padres para festejar de manera adelantada su día.
En efecto, el espectáculo fue para celebrar el Día del Niño y para ello agregaron un componente diferente, pues presentaron la obra de títeres Pedro y el Lobo basada en el cuento de origen ruso que habla sobre un pueblo donde todos estaban aterrorizados por un lobo del bosque.
Los principales actores fueron unos títeres de aproximada mente 50 centímetros de alto que eran manipulados por sus correspondieres titiriteros, los cuales vestían de negro para pasar desapercibidos por los asistentes.
Como lo marca el guión original de Sergei Prokofiev, la flauta interpretó la voz del pájaro, el oboe era el pato, el clarinete era un gato, el fagot era el abuelo, los instrumentos de cuerda de la orquesta eran Pedro, los cornos eran el lobo y los timbales eran los cazadores.
La escenografía que decoró el escenario consistía en un árbol de cartón sin hojas y con la luces de tonos verde que daba la impresión del que el piso era el pasto de aquel bosque en el que vivía Pedro con su abuelo.
La historia fue narrada por uno de los integrantes de la compañía de titiriteros, quien al estilo de una radio novela logró mantener atentos a la historia a todos los niños que no hacían el menor ruido con tal de no interrumpir la narración.
Salió Pedro al escenario manipulado por el joven actor Daniel Gutiérrez. El cuento describe que Pedro vive en la casa de su abuelo quien trabajaba como leñador. Un día Pedro sale de la casa y deja abierta la puerta del jardín; aparece un pájaro que lo acompaña; el pájaro era manipulado por Enrique Hernández y a su aparición empezó a sonar la flauta.
Al dejar la puerta abierta, un pato, manipulado por Ángel Padilla, ve que hay un estanque y decide entrar a nadar mientas es acompañado por el oboe que va marcando cada paso que daba el títere en el escenario, el pato entra al agua y el pájaro le pregunta: “¿qué clase de ave eres tú que no puedes volar?”, a lo que el pato replica: “¿qué clase de ave eres tú que no puedes nadar?”.
Sale al escenario un gato perezoso manipulado por Elsa López, el gato era acompañado por las notas del clarinete, y el gato sólo está pendiente de comerse al pájaro.
El abuelo que era interpretado por el ejecutante del fagot se colocó una barba larga blanca mientras interpretaba las notas mientras el narrador le decía a Pedro “No debes estar afuera, no es seguro. ¿No sabes que hay un lobo suelto?”.
Pedro se retira triste del escenario mirando el bosque imaginario donde está el gato acechando al pájaro y el pato nadando en el estanque de luz azul que no demeritaba en nada al agua real, pues era tal la atmósfera llena de notas musicales y de la imaginación de los niños que nadie del público se atrevía siquiera a susurrar.
Cuando Pedro sale de cuadro, entra lentamente acompañado por notas de los cornos el lobo manipulado por Cuauhtémoc Arellano quien con sigilo manejaba el títere que a su vez acecha al gato que trata de subirse a un árbol.
El pato que nadaba en el estanque trata de escapar del lobo, pero con su torpeza y lentitud el lobo se lo come. La escena fue acompañada por la orquesta que agregó ese tono dramático que sólo la música puede lograr.
Entre tanto, Pedro que miraba desde su casa vuelve a escena con una cuerda en sus manos y le pide al pajarito que entretenga a lobo mientras él lo amarra de la cola. Lo logra y tira con todas sus fuerzas temeroso de que pudiera liberarse hasta que lo cansa.
El público aplaudió la hazaña de Pedro y llegaron los cazadores a través de la notas de los timbales, el lobo fue llevado a un zoológico del pueblo en donde logró salir del lobo el pato que había sido tragado vivo.
Al finalizar la obra la orquesta continuó con un corto concierto de música de películas. El director de la orquesta, el maestro Eduardo Álvarez se dirigió al publico y les comentó que es muy importante el papel de la música en una película, pues se complementan para reforzar las escenas que al conjuntares se vuelven únicas y memorables, el concierto por si solo duró una hora y fue acompañado por una mega pantalla en la que se proyectaban con un cañón escenas de las películas que eran interpretadas por la OFA.
Se presentaron Superman, Los Picapiedra, El Fantasma de la Opera, Harry Potter y las diferentes piezas de la saga de Star Wars, que al final el público aplaudió de pie.

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