Insta Annan al régimen sirio a dejar de usar armas pesadas; ayer 19 muertos más
DPA
Ginebra / El Cairo / Estambul / Damasco / Mosul
El enviado de la ONU y la Liga Árabe para Siria Kofi Annan instó ayer al gobierno de Damasco a poner fin al uso de armas pesadas y respetar el frágil alto el fuego del país, donde la violencia causó al menos 19 víctimas mortales.
“Especialmente el gobierno debe poner fin al uso de armamento pesado como prometió, retirar esas armas y tropas de zonas habitadas y cumplir totalmente sus obligaciones conforme al plan de seis puntos”, exigió el ex secretario general de la ONU en un comunicado desde su oficina, en Ginebra.
La decisión del Consejo de Seguridad el sábado de desplegar 300 observadores a Siria es un “momento decisivo para la estabilización del país”, afirma Annan. El enviado especial tiene previsto a Nueva York la semana próxima para informar al Consejo de Seguridad sobre la evolución en Siria.
Entre tanto, la violencia en Siria se cobró ayer la vida de 19 personas. Según los comités de coordinación local (LCC), cinco personas murieron por disparos en las afueras de Damasco, mientras que otras seis fallecieron en la convulsa Homs y seis más en la provincia de Idlib. Otras dos personas más murieron en Daraa.
En Irak, al menos 25 hombres fueron arrestados al ser sorprendidos intentando introducir de forma ilegal dinero y armas desde la vecina Siria, informó ayer una fuente de la seguridad.
Los iraquíes habían cruzado la frontera nororiental siria hacia la ciudad de Mosul con 150 mil dólares, 19 armas silenciadoras y 20 rifles, dijo el general de brigada Mohamed al Jabouri.
A comienzos de año, Irak señaló que había reforzado la seguridad a lo largo de su frontera con Siria para evitar el tráfico de armas, tras informaciones de que combatientes y armas comenzaron a filtrarse desde Irak a Siria y, en dirección contraria, tras el inicio del levantamiento popular contra Bashar al Assad hace 13 meses.
El gobierno iraquí, liderado por chiitas, está preocupado por que los disturbios en Siria puedan extenderse más allá de la frontera. Por otro lado, Damasco acusa a Bagdad de no asegurar lo suficiente su frontera, alegando que armas y extremistas están entrando desde el país a Siria.
El régimen de Al Assad engaña a los observadores de la ONU, dicen activistas
El régimen sirio está intentando engañar a los observadores de la ONU, denunciaron ayer activistas de la oposición.
Según sus datos, los soldados se cambiaron sus uniformes en los controles callejeros en el feudo de las protestas Al Rastan y ahora ya no llevan vestimenta militar, sino de la policía.
Entre las obligaciones a las que se comprometió el régimen del presidente Bashar al Assad con la firma del plan de paz de seis puntos del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe KOfi Annan se encuentra la retirada del Ejército de ciudades y pueblos.
En Al Rastán se produjeron varios combates en los últimos meses entre las tropas del gobierno y los desertores del Ejército Libre de Siria.




