Buena asistencia en Salón Q en la eliminatoria del Primer Concurso Estatal de Salsa
Xavier Rosado * El jueves a medianoche comenzó la segunda eliminatoria del Primer Concurso Estatal de Salsa Salsamanía 2002 con la participación de 10 parejas concursantes y una buena asistencia de la gente local que casi llenó el Salón Q.Siete fueron las parejas que avanzaron a la final del concurso, entre ellos, las parejas integradas por Rodolfo Cabrera y Grisselle Esmeralda, Juan Francisco Olivar y Marina Brown quienes obtuvieron las puntuaciones más altas por parte del jurado.El 23 de mayo se realizó la primera eliminatoria del concurso en la que resultaron seleccionadas las 10 parejas que participaron el jueves pasado. El 6 de junio tendrá lugar la final del concurso en el Salón Q, fecha en que se sabrá quienes son los ganadores definitivos.El premio al primer lugar consiste en 10 mil pesos, cinco mil para el segundo lugar, un viaje para dos personas a Ixtapa-Zihuatanejo, tres mil pesos para el cuarto lugar y dos mil para el quinto lugar. Las parejas participantes pagaron un costo de inscripción de 200 pesos.
Los organizadores del concurso, la bailarina y directora de eventos, Blanca Melo, el bailarín, maestro de baile y coreógrafo Tony Sánchez y el director del taller Ritmo, Sabor y Figura, Francisco Petatán, sufragaron los costos de producción y promoción del concurso sin haber obtenido apoyo económico por parte de los patrocinadores potenciales a los que acudieron.Para Salsamanía 2002 se hizo una convocatoria que abarcó 62 municipios del estado de Guerrero, además de la cobertura por parte de la prensa local y estatal que le dio promoción al concurso.Entre los miembros del jurado estuvieron Fredi Bogotá y el coreógrafo Freyre, quienes calificaron puntos como ritmo, estilo, proyección, sincronización, porcentaje de dificultad, creatividad y vestuario. El criterio a seguir para otorgar los puntos a cada pareja fue que los bailarines se apegaran al género de la salsa.“Hay que recordar que la salsa es una fusión de la música africana, española e indígena, se puede decir que el son cubano es el padre de la salsa porque cuando llega a Nueva York y se le agregan elementos de jazz, se convierte en salsa. Es por eso que el jurado tomó en consideración que como música fusión, también al baile se integran expresiones de otros ritmos”, explicó Francisco Petatán, uno de los organizadores.Los bailarines demostraron calidad interpretativa en sus coreografías, que incluían vistosos pas de deux (técnica de cargar a la pareja), pasos coreográficos rítmico-simétricos y la técnica del floreo que es una expresión de la salsa cubana en la que el hombre dirige a su pareja para bailar tomados de las manos. Petatán especificó que el concurso fue abierto a todos los estilos de salsa, por eso los asistentes al Salón Q pudieron apreciar evoluciones de salsa clásica que es el baile original, el más cercano al son y la salsa en línea, que presenta un baile más contemporáneo y estilizado.El gerente general de Salón Q, Jesús Jiménez Franco comentó que estaba satisfecho con los resultados del Primer Concurso Estatal de Salsa, “me da gusto ver que este tipo de manifestaciones culturales tengan esta gran aceptación por parte de la gente de Acapulco, porque esto nos habla de un interés por participar y disfrutar de espectáculos de calidad internacional y sobre todo que Salón Q esté presente apoyando este tipo de eventos”.Entre segmentos de eliminación, los asistentes bailaron al ritmo impuesto por la orquesta tropical guerrerense Kimbara, dirigida por el cantante Alfonso Sánchez. El concurso concluyó a las dos de la mañana, aunque el ánimo de fiesta en Salón Q se mantuvo hasta las cinco de la mañana.




