Familares de presos políticos van a la Cámara de Diputados federal
* Se une José Corea al ayuno de Acapulco, informa Omar Guerrero
Karina Contreras * Después de 10 días de ayuno, los presos políticos del Cereso de Acapulco ya empiezan a mostrar síntomas de debilidad, presión alta, deshidratación, dolor de cabeza y mareos. Vía telefónica, el presidente del comité de Presos Políticos y de Conciencia, Omar Solís Guerrero informó que se unió al ayuno el reo José Corea Sánchez y señaló que aunque él mismo y sus compañeros Juan García Avila, Moisés Martínez Torres, Misael de la Cruz Soto y Amado Campos Ríos ya tienen un desgaste muy notable, aún así continuarán y se mantendrán firmes ante la indiferencia del gobierno. Informó que 35 familiares de los presos se instalaron en el Zócalo de la ciudad de México, y allí recibieron la solidaridad de los maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG). Los familiares estarán hoy en las puertas del Congreso de la Unión para exigir ser recibidos por los legisladores federales y pedirles que intervengan en el regreso de los reos Efrén Cortés Chávez, Angel Guillermo Martínez González, Felícitas Padilla Nava y Fernando Gatica Chino.
De nuevo acusó al gobierno de poner en riesgo la salud de Jacobo Silva Nogales, el comandante Antonio del ERPI, quien se encuentra en terapia intensiva. Por otra parte, el reo Benito Gervancio Flores, vía telefónica informó que están esperando una respuesta del director de los Ceresos en Guerrero, José Luis Trujillo Sotelo, quien les dijo que “ya se están revisando los casos, y que a partir del miércoles empezarán a ser liberados los que hayan cumplido el 50 por ciento de su condena”. Gervancio Flores manifestó que no se confiarán con lo que les informó Trujillo Sotelo, sino que permanecerán en plantón hasta que sea un hecho. El plantón de estos reos comenzó el 24 de mayo por una serie de demandas como la revisión de sus casos al haber cumplido ya el 50 por ciento de su condena, mejor alimentación, medicamentos, y trato digno a los familiares que los visitan.




