Locatarios de la calle Feliciano Radilla denuncian a una líder por extorsión
* Si algún comerciante no va a asambleas o se niega a pagar, Antonia Hernández notifica qué puestos cerrarán por dos o tres días como castigo, asegura afectada del Mercado central * Los pagos son porque los vendedores están registrados ante Hacienda, revira la dirigente
Cristina Sierra * Decomiso de mercancía, obstrucción de la venta, multas y golpes son los castigos que reciben los comerciantes del Mercado Central, ubicados en la calle Feliciano Radilla, por la líder Antonia Hernández González, cuando se niegan a dar la cuota obligatoria por el pisaje.Así lo denunciaron algunos vendedores afectados, quienes aseguraron que en la calle Feliciano Radilla todos deben estar de acuerdo con las imposiciones de la líderesa Antonia Hernández, a fin de no ser reprendidos con castigos que van desde multas hasta golpes.Señalaron que la cuota obligatoria que deben pagar los locatarios es de 50 pesos cada ocho días, para establecimientos grandes de verduras o ropa, mientras que los ambulantes que se instalan con un puesto pequeño, en plena vialidad, deben pagar 10 pesos diarios.Al preguntarle a una vendedora ambulante de ciruelas –quien pidió omitir su nombre– cuánto paga por el pisaje, respondió que no podía hablar del asunto y que la “señora Toña” lo explicaría.En tanto que la propietaria de otro local donde se expende pollo, señaló: “Todos los comerciantes somos independientes, no estamos bajo ningún partido y no nos manda nadie”, pero no quiso dar su nombre cuando se le preguntó.Otra de las afectadas explicó que “cuando algún comerciante no asiste a asambleas o se rehúsa a pagar las cuotas, Antonia Hernández notifica qué puestos cerrarán por dos o tres días como castigo, o si no llegan varias personas a quitarnos la mercancía, la cual después podemos recogerla en las oficinas de la líderesa, no sin antes pagar una multa que iguala al precio de la mercancía”.
De todos los locatarios entrevistados, el comerciante Rosalío Luna Salgado, vendedor de verduras, junto con su esposa e hijos explicaron que el pasado 20 de mayo fueron golpeados por gente de la líderesa, cuando varias personas, entre hombres y mujeres, llegaron hasta su local a intentar incautar la mercancía.En el percance resultó lesionado Luna Salgado, a quien le hicieron una herida en la cabeza, mientras que su hija de 12 años, quien forcejeó una bandeja de tomates que trataban de llevarse, fue golpeada en el estómago.El agraviado mencionó que en ese momento se efectuaba una inspección de puestos por el personal de la Dirección de Mercados, quienes a pesar de lo que estaba ocurría no intervinieron.Indicó que luego de la agresión acudió al Ministerio Público para levantar una demanda penal por lesiones y robo en contra de Antonia Hernández y Mario Monroy Pacheco, ambos cónyuges, de lo que se comenzó la averiguación previa TAB/I/596/2001.Por su parte, la líder y también ex regidora de la administración pasada, Antonia Hernández, explicó que el único inconforme con su liderazgo en la calle es Rosalío Luna, a quien lo llamó “un loco, pues no entiendo por qué tiene tanto odio hacia mi persona”.Explicó que ella preside la organización denominada Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, que aglutina a más de cinco mil personas, entre campesinos, obreros y comerciantes. Aseguró que no tiene compromiso con algún partido o candidato, pero mencionó que el candidato por del Partido de la Convergencia por la Democracia, Luis Walton Aburto, le solicitó que le organizara un acto de apoyo para su candidatura, el cual se llevó a cabo en meses anteriores.Aclaró que las cuotas que pagan los locatarios y ambulantes es porque cada miembro de su organización está registrado ante Hacienda, “es por eso que deben hacer sus contribuciones obligatorias”.Expresó que algunas veces que los comerciantes “me regalan su mercancía y yo se la llevo a la gente pobre de las comunidades de San Pedro Las Playas, San Amatillo y Cacahuatepec”.En cuanto al percance donde resultaron heridos Rosalío Luna y su hija, mencionó que se debió a que los inspectores llegaron a alinear los puestos, “es por eso le cayó la bandeja de tomates a la niña, pero fue un accidente”.




