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Para desterrar la volencia en el estado, es necesario promover el arte: Casiano

 Claudio Viveros Hernández, corresponsal, Taxco de Alarcón * Antes campesino, albañil, buzo, mecánico… hoy uno de los pintores guerrerenses mayormente reconocidos con un singular estilo de plasmar la naturaleza en flores. El es simplemente Casiano, pintor autodidacta. Hombre sencillo, sin poses, parco para hablar y meticuloso con sus creaciones. Vino al festival alarconiano y trajo sus óleos, sus colores, sus aromas de campo y vida que se expone en la Casa Borda.Artista huehueteco, costachiquense, habla de Guerrero, estado en donde navega la violencia y ha sentado sus reales, platica de arte y, no en vano, del desarrollo cultural necesario para los habitantes. “Yo pienso que si queremos desterrar la violencia hay que promover mucho el arte y la cultura, es lo que nos dará mucha paz”.

Entrevistado en su visita a esta ciudad, se sincera y comenta sin tapujos: “Si yo no salgo de mi pueblo, mi obra se hubiera quedado ahí sin conocerse, creo que el gobierno y las instituciones tienen que ir a los pueblos donde hay muchas personas que tienen ese talento, esa habilidad y que gusten del arte y yo pienso que ésto es una forma de que la gente se adentre a la cultura y se olvide del odio, de causarla daño a los demás, por eso es necesario promover las danzas y las artes de todo el país, para que el público se incline por la cultura, como un vehículo para la paz y se deje a un lado el encono”.Apenas mueve las manos y su voz es pausada con parsimonia y acento peculiar al afirmar que ha llevados dos exposiciones a su pueblo natal y la gente se reúne contenta, cuando ven sus obras, “y todos están en paz”, una razón fundamental que le valió una carta enviada por el Papa Juan Pablo II, quien al conocer parte de su producción y las muestras que ha realizado en distintas partes del mundo, lo calificó como un hombre “mensajero de la paz”, porque las flores del campo son un mensaje de la paz, reitera con regocijo.El pintor recuerda sus comienzos: “Yo empecé pintando paisajes, luego entré de lleno al retrato, pero después al platicar con otros artistas empecé a darme cuenta de los estilos, de que cada artista se ha hecho famoso por su estilo, por decir algunos como Rufino Tamaño, su pintura está dentro del universo y la sandía, en sus colores plasma esos aspectos abstractos-figurativos y luego pues tenemos a otros como Pablo Picasso, él tuvo varias épocas como la rosa, la azul y luego se encontró con el cubismo y ésto lo llevó a la cúpula que lo hizo muy famoso, entonces hay muchos artistas que siempre han sobresalido por un estilo y cuando yo escuché eso regresé al campo donde yo trabajé en mi infancia, donde cultivé y ahí encontré dentro de la naturaleza a mi familia trabajando en el campo, y mi mente volvió a infancia y empecé a pintar los campos que fue donde yo encontré un estilo, un concepto: el campo alegre, el campo con flores, que es muy popular en mi obra.Después de 10 años de exponer en diversos lugares de Guerrero,conoció a Rafael Botello Martín, de Toledo, España, quien lanzó su obra en todo el país y el extranjero. A partir de entonces los cuadros casianescos enfilaron nuevos rumbos hacia Estados Unidos y Europa, con afortunada recepción del público que ha visto bien diferentes exposiciones, gran parte de manera independiente y otras con el apoyo del gobierno del Estado.Lo que más domina y practica, dice Casiano, es el óleo, pero no descarta algún día volver a pintar en otras técnicas como la acuareala o el pastel con ese estilo que le impregna al campo, su mundo que lo atrapa y le ha redituado experiencias gratificantes y viajes al extranjero.Y es aquí que recomienda a los nuevos pintores que “pinten algo que no esté ya pintado”, que formen su propio estilo y así su obra será reconocida, porque no hay que solamente que copiar lo que ya está hecho.Con un arsenal repleto de archivos y exposiciobes, fotografías de sus viajes y recuerdos, Casiano es también un vigía. Desde su estudio-fortaleza en Acapulco todos los días admira y tiene a su alcance un paisaje inigualabale de la bahía. Como tal ha recorrido Guerrero, la ciudad de México, Francia, Italia, Los Angeles, Las Vegas, Chicago, Panamá, Berlín y más que están grabados en su memoria.El pintor hace una pausa, reflexiona y suelta: “Lo que he notado es que todos los seres humanos tenemos una vocación y siempre está buscándola, yo me encontré con la pintura, aunque dibujaba sin saber el valor de una obra de arte y las circunstancias o la necesidad de hacer algo, de trabajar, me llevó a un grupo de artistas que me ayudaron a encontrar mi vocación”.

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