De 60 pesos, ahora la CFE cobra hasta mil pesos por la luz, denuncian colonos
* La zona rural, la más afectada, dice Rangel Miravete
* Las nuevas tarifas de la paraestatal “son una trampa del gobierno federal para abrir la industria eléctrica y la petrolera a la inversión extranjera”, asegura el diputado priísta
Karina Contreras * Habitantes de comunidades rurales del puerto, como La Estación y San Antonio, entre otras, se quejaron de los altos cobros que hace la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
En la conferencia de prensa, en el café Astoria, los inconformes estuvieron acompañados por el diputado priísta Oscar Rangel Miravete.
Allí, una de las afectadas, Yolanda Vedalla Jaramillo, indicó que anteriormente su cobro llegaba de 69 pesos, pero que ahora llega de mil 530 pesos.
Explicó que ella subsiste de la venta de paletas de hielo, chicharrones y palomitas.
Por su parte, el diputado Rangel Miravete señaló que las nuevas tarifas de la paraestatal “son una trampa del gobierno federal para presionar a la población, y así abrir la industria eléctrica y la petrolera a la inversión extranjera”.
Señaló que los altos cobros los resienten todos los ciudadanos, pero en especial los de la zona rural. “Va a resultar imposible que esas personas paguen recibos de hasta dos mil pesos”.
Informó que ya acudieron a la CFE para buscar un arreglo, pero la respuesta fue negativa. Explicó que por medio de un escrito les dijeron que la única manera de llegar a un acuerdo era que tramitaran en la Comisión Nacional de Agua (CNA), de manera individual, una cuota por riego agrícola, “pero es imposible”.
Pidió que se revise esta medida, porque retirar el subsidio a la energía podría “provocar un conflicto de proporciones que ni siquiera se habían previsto”.
En tanto, el presidente de la Confederación de Campesinos y Pescadores de Acapulco, Marcos Jiménez Suástegui, quien habita en la comunidad de La Estación, expuso que percibe un ingreso de casi 50 pesos diarios, y que su recibo le llegó de más de mil 500 pesos. Señaló que no puede pagar esa cantidad, porque “apenas tengo para mal comer”.




