Arturo Martínez Nateras
Salvar a la madre tierra
Hoy es el día mundial de la madre. Hoy 22 de abril es el día de la tierra. Todos somos hijos y huéspedes de la tierra pero los humanos somos el único de sus hijos que actúan en contra de ella. Somos suicidas y cometemos un cotidiano ecocidio.
A mí me gusta predicar en la selva y no tengo vocación de predicador del desierto pero si seguimos como vamos muy pronto le vamos a poner en su madre a nuestra madre tierra. Son datos oficiales. México ocupa el segundo lugar en destrucción del recurso forestal y de la capa vegetal después de Brasil. Guerrero es el campeón nacional.
Según datos de la Semarnat, cada año destruimos o perdemos 41 mil hectáreas y de mantener el ritmo actual en sólo ocho años conseguiremos la hazaña casi imposible de acabar con todos los recursos forestales y la flora de selvas, bosques y montañas.
SOS. Necesitamos hacer algo todos y ya. En Guerrero los ambientalistas bregan por todos y por la vida de todos. Y en Guerrero las acciones de los ambientalistas se enfrentan con el caciquismo más depredador y violento del país. La complicidad y la indiferencia de los tres órdenes de gobierno es sólo parecida consigo misma.
Predicar en la selva por la vida es una lucha placentera. Ni quiero imaginarme las cuentas que le puedo entregar a mis nietas Natalia y Valeria o a los que todavía no ven la luz si el año 2010 en lugar de llevarlas a asombrarse con nuestros monumentales palos reyes, amates, encinos, robles, azules, gualipitos; etc.; van a sufrir si convertimos a nuestra selva en desierto.
Ni pensarlo. Me rebelo. La gente de la costa debe meditar muy bien. Hay ríos, aguas, lluvia, aves, insectos, fauna gracias al árbol. Estoy metido en el Tianguis y los turisteros deben poner fin a la era del turismo depredador y excluyente para iniciar la del ecoturismo amable con el medio ambiente, con impacto positivo sobre el ser y los recursos naturales.
Transcurre el año del ecoturismo y de las montañas, pero en Guerrero nada cambia. Y todos estamos obligados a cambiar. ¿Qué podemos hacer? Cada uno actuar responsablemente con los bienes que la nación y la vida nos tiene confiados y las autoridades dar un viraje radical. Necesitamos un golpe de timón para, primero frenar la destrucción y a partir de lo que tenemos iniciar un proceso intenso y aguerrido de recuperación de nuestros recursos naturales. Detengamos el ecocidio. Salvemos a nuestra madre tierra.
Hoy lunes 22 me propongo visitar cada una de las 500 suites del 27 Tianguis para pedirles una reflexión y además, con quienes lo deseen, nos vamos a reunir a leer en el Zócalo de Acapulco a partir de las 10 horas. Octavio Klimek nos ofreció iniciar él lo que llamamos: Por la tierra y por el libro Acapulco lee en voz alta.
Me encanta hacer y promover locuras. Leer es un placer y una magnífica realización humana. Los días 22 y 23 de abril, en el Zócalo de Acapulco, nos vamos a reunir a leer en voz alta. ¿De verdad deseamos que México, Guerrero y en especial Acapulco sean un país, una entidad y una ciudad de lectores? Bueno, pues pongamos manos a la obra. Pongámonos a leer; contagiémonos de lectura.
El 22 de abril es día mundial de la tierra decretado por la ONU y por ello nos proponemos leer textos sobre nuestro planeta y todo aquello que tiene que ver con el medio ambiente, con el agua, con los bosques, con la cultura de la vida y del árbol, sobre la flora y la fauna. En especial leeremos la Declaración de Río de Janeiro 1992.
El 23 de abril es el día mundial del libro declarado por la UNESCO, para conmemorar la obra de Miguel de Cervantes y de William Shakespeare, los magnos escritores del castellano y del inglés.
En el Zócalo de Acapulco, a partir de las 10 de la mañana del 22 y del 23 de abril, desde el atril que instalaremos en el kiosco, con quienes lo deseen, vamos a protagonizar jornadas de lectura con el único objetivo, con el sublime propósito de juntarnos a leer.
Incitamos a los maestros y a los estudiantes de los diferentes niveles educativos, especialmente a las universidades a participar en la recuperación de la práctica de la lectura en voz alta. Solicitamos a las autoridades educativas su activa participación. Invitamos a los escritores, a todos los trabajadores de la cultura, a los legisladores, a los aspirantes a cargos de elección popular, a todos los partidos políticos, a nuestras autoridades y a los funcionarios de la Semarnat, de las entidades ambientalistas; a las organizaciones no gubernamentales y de la SEG, de Conaculta y del IGC a obsequiarse algunos minutos de su tiempo leyendo con nosotros y ante nosotros.
¿Tienes un poema, una canción, un cuento corto o no tanto, un texto en prosa, una novela, una carta? Ven. Las letras no muerden. Compártelas con nosotros, escúchate a ti mismo leer en público y en voz alta. Pido a los medios de comunicación, a los periodistas y editorialistas sumarse a esta iniciativa y hacerla suya. Un solo desventurado puede acabar con la vida y con la tierra. Cada uno de los demás hagamos lo propio para salvar a nuestra madre tierra.
La lectura puede crear y extender la cultura de la vida y cuando los humanos seamos dueños de nuestra propia conciencia revertiremos al monstruoso genocidio; el suicidio colectivo. Vale. Hoy y mañana una rato que sea, pero lleguemos al Zócalo en un acto de amor por nuestra madre tierra.




