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A los visitantes de la Quebrada no los desanimó ni la basura ni los ambulantes

* Aprueban turistas la nueva imagen de la avenida

Maricela Santos * Los acantilados de La Quebrada, con la nueva imagen que ofrece la avenida Adolfo López Mateos, siguen como el lugar idóneo para que los vacacionistas se tomen “la foto del recuerdo” en el puerto.

Independiente del horario para la exhibición de los clavados, los acantilados de 35 metros de altura desde donde los clavadistas se lanzan al caer la tarde, son uno de los sitios más tradicionales y visitados.

Ayer para los turistas no importaba la basura que había en las escaleras de los miradores de La Quebrada ni el constante andar de los vendedores ambulantes.

La manta de la Asociación de Clavadistas Profesionales de La Quebrada y el altar a la Virgen de Guadalupe distinguen el lugar.

Según explicaba el vendedor de los boletos para esta exhibición, nativos se lanzan desde el acantilado, de 35 metros de altura, hacia el canal, que cuenta con cuatro metros de profundidad por siete metros de ancho, esperando la entrada de la ola para poder “razar” el nivel de profundidad.

Cuando le preguntan por el precio de los boletos dice que cuestan 20 pesos, y explica que el costo es por la proeza que significa lanzarse desde el acantilado.

Señaló que originalmente el espectáculo se brindaba para que los turistas pudieran tomar fotografías y a cambio los compensaban ocasionalmente con algunas monedas, pero con el paso del tiempo la propina se convirtió en cooperación voluntaria.

El viejo clavadista, afiliado a la Asociación de Clavadistas Profesionales de La Quebrada, indicó que el cobro es por el riesgo que corren en sus oídos, brazos, codos y hombros, además de la constante posibilidad de que salgan lesionados de su columna vertebral o las heridas en la piel al contacto de sus cuerpos con el agua y las rocas del fondo.

Mónica Reyes de López, originaria del Distrito Federal, dijo que la nueva remodelación de la avenida López Mateos debería de continuar hasta playa La Angosta, a fin de realzar la belleza natural de este lugar “que es el más conocido de Acapulco”.

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