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Reciben con fiesta a la Policía Rural en la sierra de Chichihualco; fue gracias a la organización, destacan

*Antes de que se movilizaran contra la violencia muchas familias abandonaron sus casas, las cosechas y los caminos se perdieron, recuerdan. Sin el apoyo del gobierno sólo pueden subsistir sembrando enervantes, reprochan, pero avisan que ahora buscarán que se les den proyectos productivos. Los agentes están preparados para atender asuntos de seguridad y de protección civil

 

Lourdes Chávez

Los Morros, Leonardo Bravo

Unos 800 vecinos de 18 comunidades de la sierra recibieron con flores y una fiesta a la primera generación de policías rurales del estado, los cuáles demandó la población para resolver el problema de inseguridad en su territorio.
Aunque fue una propuesta del gobernador Ángel Aguirre Rivero para reglamentar a los grupos de autodefensa, en el acto mencionaron que la organización de los pueblos hizo posible su conformación, y que unidos en una asociación de comisarios continuarán gestionando proyectos y mercados para sus productos agrícolas, y para sacar del abandono institucional a la sierra, estigmatizada por violencia y la producción de enervantes.
Los Morros, donde ayer se realizó el acto formal de presentación y entrega de documentos a 180 policías rurales que fueron recibidos por sus familiares luego de tres meses de capacitación, también fue el lugar donde comenzó el movimiento ciudadano por la seguridad en esa zona.
Ahí se colocó un bloqueo a la carretera por diferentes pueblos el 7 de octubre del 2013 durante casi una semana, en el día cerraron el paso de manera total y en las noches intermitentemente para demandar seguridad. Antes, se habló de dos enfrentamientos con decenas de víctimas, el 15 de septiembre en Filo de Caballos, donde la población confrontó a pistoleros que los mantenían en zozobra, y el 4 de octubre en Campo de Aviación, donde intervinieron militares.
Una vecina, que se reservó su nombre, recordó que antes de eso “no se podía andar por las calles, porque la delincuencia organizada vivía allí”, en las vacaciones de verano se instalaron en la primaria de Campo de Aviación y hubo personas desaparecidas y otras asesinadas.
Informó que muchas familias abandonaron sus casas, se fueron a Chilpancingo, Cuernavaca, otros a Puebla, las cosechas se perdieron y había caminos que se perdieron totalmente por las amenazas y la inseguridad.
Después del bloqueo comenzaron los diálogos con las autoridades, gestiones en Chilpancingo con algunas divergencias y ocho meses después, los primeros policías rurales fueron recibidos con aplausos y música de viento en la cancha de usos múltiples, con una mesa de honor para autoridades comunitarias, adornada con duraznos y lirios azules de la región.
La banda de guerra de la Policía Estatal también engalanó el evento y el Director del Instituto Universitario de Capacitación Policial, Guillermo Alberto Hidalgo Montes destacó que los policías rurales están preparados para atender asuntos de seguridad y de protección civil.
Acudió el alcalde de Eduardo Neri (Zumpango), Ignacio Basilio García, y el ausente fue el de Leonardo Bravo (Chichihualco), Leopoldo Cabrera Chávez, de los municipios donde están las comunidades que ya tienen a la Policía Rural que ayer comenzó a operar.
El presidente de la Unión de Comisarios por la Paz y la Seguridad en la Sierra de Guerrero, Ismael Cástulo Guzmán convocó a la población “a darle para adelante, porque unidos podemos hacer muchas cosas”.
Sin mencionar los problemas en la sierra se refirió así a ellos: “quien no le apuesta a la paz, es que no quiere a sus hijos. No queremos que nuestros hijos vivan lo que nosotros hemos vivido, la invitación es para todos, y aquel que tenga la duda que la paz es importante para que vivamos mejor, la Policía Rural es un ejemplo de que vendrán tiempos mejores. Vamos a hacer las cosas diferentes, este proyecto no termina aquí, está comenzando”.
Asimismo, el presidente del Comité de Seguridad de la Unión de Comisarios, Abelino Marcelo Zúñiga destacó la importancia de la organización para mejorar, porque recibieron muchas largas para concretar el proyecto de la Policía Rural que se confirmó hasta el 20 de marzo de este año.
Añadió que las comunidades de las partes más altas de la sierra padecen la violencia que vivieron los 18 pueblos antes de organizarse. Los convocó a estar unidos para cambiar sus condiciones de vida, y a aquellos que desconfiaron de la organización los llamó a sumarse a los esfuerzos.
Los policías recibieron un diploma que los acredita como policías rurales y las credenciales que los facultan para el uso de una escopeta.
En consulta, Marcelo Zúñiga opinó que las instituciones de gobierno no quieren invertir en los pueblos de la sierra, “lo hemos dicho abiertamente, los tres niveles de gobierno tienen todo para combatir esta violencia, (pero) dicen que nosotros, de Xochipala para arriba ya somos delincuentes”.
Insistió en que los tienen olvidados, “nos dan proyectos de cinco chivitos, tres marranitos, diez gallinas, aquí de dónde vamos a agarrar para mantener a las familias, más que sembrando enervantes, por eso dice el gobierno, allá que se maten”.
Concedió que las personas que siembran droga tienen cierta responsabilidad de la violencia, “pero si a nosotros el gobierno nos tuviera en otra situación, si hubiera mercado para nuestros productos, eso se iba a olvidar y los jóvenes no iban a tener tiempo de pensar en entrar a grupos delictivos”.
Recordó que la Unión de Comisarios trabajó principalmente por la paz, el segundo objetivo fue la Policía Rural y el tercero son los proyectos que detonen el desarrollo de la sierra, “para que la manera de vivir sea otra”.
Indicó que tienen aguacate, duraznos, flores y mezcal, entre otros, “pero que no andemos vendiendo por bolsita”. Dijo que si no se presiona a las autoridades tampoco habrá avances en la región.

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