Tomará la comandancia regional de la UPOEG el control de Xaltianguis, dice Ernesto Gallardo Grande
Mariana Labastida
Los siete policías ciudadanos del Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana (SSJC) de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) se presentaron en asamblea en la comunidad de Xaltianguis donde enfatizaron que fueron dejados en libertad por no encontrar pruebas en su contra.
En la reunión, el comandante regional, Ernesto Gallardo Grande, informó que el lunes tomará el control de la comandancia de Xaltianguis debido a que los policías ciudadanos no intervinieron para impedir que se agrediera a pobladores, esto durante la intromisión de policías ministeriales que se llevaron a dos pobladores que junto con los policías ciudadanos eran acusados de secuestro.
En la reunión en la cancha techada de basquetbol de la comunidad de Xaltianguis ante unos 200 pobladores, a donde acudió como testigo de la mismael coordinador regional de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (Codehum), Concepción Bedolla Vega, se presentaron siete de los nueve detenidos el pasado 16 de junio acusados de secuestro por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
Ahí, el comandante de Mazatlán, Maximino Moreno Acuña, relató lo que ocurrió la noche del viernes 13 de junio, cuando contó que como a las 7 de la noche fueron a auxiliar a una mujer que les dijo que su hija estaba extraviada y la ayudaron a buscarla, por lo que instalaron un retén a donde llegaron, dijo, unos 15 policías ministeriales, los cuales pensaron que se coordinarían con ellos para algo y en lugar de eso los apresaron.
“Iban vestidos como civiles, con armas largas y algunos llevaban capuchas”, recordó Moreno Acuña, quien expuso a la asamblea, que nunca les dijeron por qué era la detención; de ser así “les hubieramos dicho que esa persona había sido liberada dos horas antes”.
La mujer a la que se refiere, dijo, es hermana del jefe de la plaza del grupo de Los Rojos, y comprobaron con tickets los depósitos que le hacían por el cobro de piso a sitios de taxis.
“Nunca me preguntaron por ella, lo que me preguntaron era de la estructura del sistema, promotores y comandantes, me mostraron incluso fotos para que yo los señalaran, querían involucrar a más gente del sistema”, dijo Moreno Acuña, quien nuevamente responsabilizó de lo que le ocurra a las autoridades, porque dijo todos salen de la jurisdicción de sus comunidades por “mandados” y lo que les ocurrió dijo puede pasarle también a los policías de Xaltianguis, advirtió.
Por lo que los convocó a estar atentos, que en esta ocasión todos salieron libres porque el juez consideró que no hubo pruebas suficientes para señalarlos, “pero todos nos tenemos que cuidar, a los comandantes les pueden cuadrar cualquier tipo de delitos, esto fue lo que recibimos por andar al frente y comprobamos que la maña y la Procuraduría son una misma cosa, hay intereses políticos y personales, son negociaciones económicas para unas cuantas personas”, puntualizó.
Agregó que fueron torturados física y sicológicamente y que temen por su vida, porque cuando los detuvieron les dijeron que los iban a matar si salían, por lo cual hizo responsable a las autoridades de lo que pase a cualquier policía ciudadano de los detenidos y a sus familias.
Por su parte, el comandante de El Pericón, Miguel Ángel Mora Carrillo, dijo que durante la detención pudo ver como “opera la maña” porque se los llevaron por haber detenido a la hermana de uno de los jefes de plazas, “no hay palabras para describir lo que se vive, jamás pensé que el gobierno fuera a esa magnitud de torturarnos”, expuso.
Añadió que cuando los detuvieron mientras los golpeaban, los policías ministeriales les decían que era por “pertenecer a grupos que no valen y andar con arguendes”.
La promotora de la UPOEG, Amir Zapata Jiménez, expuso que cuando llegaron los policías ministeriales a Xaltianguis a detener a “doña Teresa” que es la que compartía casa con los policías ciudadanos detenidos, no sabían ni por qué se la estaban llevando junto con su hijo enfrente de su hija menor, sino que después les dijeron que era por secuestro.
Se quejó de que al pedir ayuda a la comandancia de la Policía Ciudadana no hayan respondido, por lo que pidió al pueblo que se organicen para evitar que se lleven más gente inocente del pueblo.
También el ex comandante, ahora promotor, Miguel Ángel Jiménez Blanco, dijo que no se va a permitir que vuelvan a entrar al pueblo los policías o el Ejército a golpear a los pobladores, que se había trabajado en coordinación y que no se permitirían más acciones similares.
“Xaltianguis es territorio comunitario, si alguien es culpable van a pagar, pero no vamos a permitir que entren a golpear a gente inocente”, enfatizó.
Gallardo Grande toma control de Xaltianguis.
Por su parte, el comandante regional del SSJC, Ernesto Gallardo Grande, informó que porque el trabajo de la Policía Ciudadana en Xaltianguis no está funcionando como debe, el lunes tomará el control la comandancia regional de la organización para poner orden y estima que en una semana nuevamente vuelva a estar en manos de los pobladores.
“Ya que viven en santa paz se les está olvidando a quiénes le deben la seguridad. Este movimiento no es político, es social, Xaltianguis no se ha podida organizar y la estructura regional tomará el control del pueblo, aquí no hay democracia para los policías, se usará la fuerza del sistema para los que no se quieran alinear, los policías tiene un mando”, enfatizó.
Agregó que si el SSJC ha crecido es porque han hecho un buen trabajo, y que con la detención de los policías ciudadanos el pasado viernes se vio quiénes están del lado del sistema y quiénes no, recordó porque se tomaron las armas, “para defender a nuestros pueblos” y que ellos combaten cuatro delitos: “secuestro, cobro de piso, violación y muerte”.
A la asamblea también acudieron promotores de la UPOEG de otros municipios e integrantes del Comisariado Ejidal.




