Juan Carlos Moctezuma R.
Lionel Messi y Cristiano Ronaldo son los dos lados de una misma moneda. Uno argentino y el otro portugués han encontrado su El Dorado en la Liga española.
Tanto uno como otro, año con año, disputan con fragor los clásicos entre Barcelona y Real Madrid sin importar el torneo en el que se enfrenten: Copa del Rey, la Liga o la Champions League, los reflectores siempre los siguen, a sabiendas de que son los máximos exponentes de ese futbol ibérico.
Esa condición de némesis que se tienen uno del otro, ha ido de la pasión desatada en la sudorosa competencia entre catalanes y merengues en la cancha, hasta la perfumada noche de gala que representan los premios Balón de Oro que año con año entrega la prestigiada revista francesa France Football al mejor jugador en Europa y que desde 2010 se fusionó con el que otorga la FIFA.
Así, mientras que el argentino ha ganado esa distinción en 2009, 2010, 2011 y 2012, el luso la ha obtenido en 2008 y 2013.
Eso sin contar con la competencia directa en galardones como la Bota de Oro, el Pichichi, Delantero y Jugador del año de la UEFA, etc., etc.
Esa competencia ha encontrado en el Mundial de Brasil un ring, que si bien no es nuevo pues anteriormente ambos han competido en otros, resultaba harto interesante.
Y ambos futbolistas en este fin de semana han demostrado de qué están hechos.
A pesar de que sus respectivos equipos nacionales no han brillado como de ellos se esperaba, tanto Messi como Ronaldo tuvieron dos destellos.
El primero tomando un balón por el callejón derecho al minuto 91, haciendo un recorte hacia el centro y soltando un disparo de zurda que dejó sin oportunidad al arquero iraní Alireza Haghighi. Anotación que le dio el triunfo a su equipo y de paso lo calificó a la siguiente ronda mundialista.
Y el segundo enviando el centro perfecto para que al minuto 94, también de la compensación, dejara solo a Silvestre Varela ante el portero Tim Howard y anotara el empate 2-2 ante Estados Unidos que mantiene con precaria vida en el torneo al equipo portugués.
El futbol nos ofrece esta lucha titánica entre dos figuras que extienden hasta la sala de nuestra casa una caballerosa rivalidad que se agradece.
Lionel Messi y Cristiano Ronaldo: tesis y antítesis, Dios y diablo, vida y muerte…




