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Libera el grupo de Eliseo al coordinador detenido el sábado por el grupo de Abad

 

*Acusa Nicolás de la Cruz a la ex comisaria de Cuanacaxtitlán, Gloria Aldama y a Leonel Fuentes Flores, de ser autores intelectuales de la agresión en su contra por un conflicto electoral. Acuerda la Casa de Justicia paralela de San Luis Acatlán en reunión regional, coordinarse con la UPOEG, la CETEG y la APPG. Reprocha Villar al gobierno que no haya intervenido tras el enfrentamiento y lo culpa de la división interna de la organización

Mariana Labastida

Integrantes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias y Policía Comunitaria (CRAC-PC), encabezados por Eliseo Villar Castillo, liberaron a su compañero, el coordinador Nicolás de la Cruz Manzano, detenido el sábado por policías del grupo de Abad García García y dejado a resguardo del comisario de la comunidad de Miahuichán, Ulises Mesa Navarrete, quien dijo que desconocía el motivo de la detención.
Nicolás de la Cruz dijo que su detención fue por el conflicto que existe en la comunidad de Cuanacaxtitlán por la elección de comisario municipal, debido a que es el poblado más grande de San Luis Acatlán y acusó a la ex comisaria, Gloria Aldama y a Leonel Fuentes Flores, de ser los autores intelectuales de la agresión en su contra, y como autores materiales a los supuestos comandantes Vicente González Lauro y Pedro Valdez Moss.
El coordinador de la Casa de Justicia paralela de San Luis Acatlán, Eliseo Villar Castillo dijo que será la asamblea regional la que decida el castigo para los diez detenidos en la Casa de Justicia matriz (del Tamarindo como se conoce), que confesaron que la detención de Nicolás de la Cruz fue un acuerdo de asamblea.
Agregó que los líderes sobrepasaron a los supuestos coordinadores, lo cual, enfatizó, no debe ocurrir porque ellos son la máxima autoridad y permitieron que se matara al policía comunitario Felipe Lorenzo Salinas, a quien le dispararon por la espalda. Y responsabilizó al gobierno de la división en la CRAC-PC por el interés en imponer a las mineras.
En la asamblea regional en la Casa de Justicia paralela se acordó también coordinarse con otras organizaciones como la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) y la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG) para exigir al gobierno del estado respeto a las comunidades indígenas, debido a las modificaciones que se quieren hacer a la ley 701.
Los integrantes de la CRAC-PC acordaron en asamblea ir por Nicolás de la Cruz. Antes de emprender el camino a la comunidad de Miahuichán, ubicada a unos 20 minutos de la cabecera municipal de San Luis Acatlán, Eliseo Villar habló con un representante de Servicios para la Paz (Seripaz), para informarle de la acción que realizarían con el objetivo de evitar un enfrentamiento.
A Miahuichán se acordó que entrarían delante los civiles desarmados, que el grupo de policías comunitarios de guardia armados se quedarían atrás del grupo; sin embargo, iban encabezando la caravana de más de 20 vehículos.
Al llegar a la entrada de la comunidad, los ánimos se encendieron cuando vieron a policías del otro grupo que corrían a esconderse entre el monte; el grupo de Eliseo Villar comenzó a cortar cartucho y exigieron a los otros que salieran.
Mientras que el grupo de unos 200 hombres y mujeres sin armas se encaminaron por la calle principal a la comisaría municipal que estaba al final de la misma, los policías comunitarios desarmaron a los que encontraron escondidos en el monte.
El párroco de la iglesia de San Luis Acatlán, Leonardo Morales Gutiérrez llegó corriendo a interceptar a los que se dirigían a la comisaría municipal y les dijo que él les entregaría a Nicolás de la Cruz, que ya había hablado con el otro grupo y que no se quería un enfrentamiento.
En la comisaría, el comisario Ulises Mesa Navarrete expuso no saber el motivo de la detención de Nicolás de la Cruz, que sólo lo habían dejado a su custodia. Enfatizó que lo habían tratado bien y que quienes lo llevaron lo dejaron, así como la camioneta de la CRAC-PC en la que lo transportaron y se fueron, que él decidió que se quedara por seguridad, por temor a que le fuera a pasar algo si lo dejaban en libertad y que estaba dispuesto a entregarlo si se firmaba un acta del hecho.
El sacerdote, Leonardo Morales Gutiérrez pidió a todos que mantuvieran la calma, para que no se diera un enfrentamiento, “ustedes van a llevarse una buena actitud de este grupo, de que les van a entregar a Nicolás y cada quien a su casita”.
Aunque dio a entender que en reciprocidad se liberara a los detenidos que tienen en la Casa de Justicia paralela, el grupo no hizo caso a la petición, solamente atendieron la petición de que les devolvieran las armas que tenían. “No hay que seguir la corriente a nuestro impulso humano”, sugirió.
Un enviado por el comisario y policías comunitarios de Eliseo Villar fueron por Nicolás de la Cruz, quien se encontraba en una celda en otro edificio de la comisaría municipal, ubicado detrás de la cancha del pueblo.
Con dificultades para caminar y descalzo fue como salió el coordinador de la Casa de Justicia paralera del lugar donde lo encerraron, según recordó, aproximadamente a las 7 de la noche del sábado, casi cinco horas después de que lo interceptaron los policías comunitarios de Abad García en una talachería en la entrada de San Luis Acatlán.
“Yo lamento mucho lo que pasó”, fue lo primero que dijo Nicolás de la Cruz frente al grupo de personas que estaba en la comisaría esperando por él, expuso que desde las últimas detenciones que hicieron los policías comunitarios se sentían amenazados.
También mencionó a la ex comisaria de Cuanacaxtitlan, Gloria Aldama, y a Leonel Fuentes Flores, de ser los que están incitando a la violencia en su comunidad y “son los que están ocasionando todo esto”, por la inconformidad que existe en la elección de comisario municipal que reventaron, recordó, el 30 de mayo cuando iban perdiendo, “tenían amenazadas a varias personas que me iban a matar a mí en la detención”, dijo De la Cruz Manzano.
Relató que fue a arreglar la facia de su carro cuando llegaron los policías al mando de Vicente González y  Pedro Valdez, “a mí me bajaron a golpes, me tiraron al suelo y me dijeron, a ver si te van a defender los negros”, en referencia al grupo de Eliseo Villar.
Recordó que con él iba Felipe Lorenzo, a quien le pidió que no pusiera resistencia porque eran muchos al momento de ser rodeados, Nicolás de la Cruz desconocía que había muerto, de lo cual se enteró cuando fue liberado, por lo que pidió “el castigo para todas los responsables intelectuales del hecho de Cuanacaxtitlan”, porque según se enteró, un día antes se reunieron en esa comunidad para acordar su detención. “Exijo al gobierno del estado que sean castigados”.
Al salir de la comisaría municipal, Nicolás de la Cruz se reunió con algunos de sus familiares, al llegar con Eliseo Villar, que estaba en la entrada al pueblo, lloró por el policía comunitario muerto; los integrantes de la CRAC-PC regresaron en caravana a su Casa de Justicia pasando por el centro de San Luis Acatlán.

La reunión

Los coordinadores de la Casa de Justicia paralela de San Luis Acatlán habían convocado a una asamblea regional antes del incidente del sábado, como no lograron avisar de la cancelación decidieron realizarla con quienes llegaron al lugar; los grupos llegaron sin el uniforme y sin armas, debido a que por los diferentes caminos había retenes de policías estatales y militares, que no permitieron el paso a San Luis Acatlán con armas.
En la asamblea, el coordinador Eliseo Villar relató lo que ocurrió el sábado. Dijo que cerca de las 3:40 de la tarde “secuestraron a Nicolás y asesinaron a Felipe Lorenzo Salinas”, quién llevaba tres semanas asignado a la guardia permanente de la Casa de Justicia paralela, era originario de Tierra Colorada a donde fue llevado la madrugada del domingo para entregarlo a su familia.
Villar Castillo dijo que la información que tienen es que desde el sábado por la mañana se tenía la emboscada para detener a Nicolás de la Cruz, a quien, dijo, le había recomendado siempre salir acompañado por unos seis policías comunitarios, sin embargo ese día solamente fue con uno. Y que los detenidos confesaron que la acción contra el coordinador fue un acuerdo de asamblea en Cuanacaxtitlán.
Uno de los testigos del hecho relató en la asamblea que los policías de Abad García salieron de diferentes lados, rodeando al coordinador y al policía que lo acompañaba, que incluso él se interpuso para que no les disparan dentro de su negocio, una talachería ubicada a orilla de carretera, porque estaban sus nietos y que incluso le apuntaron a su hijo por intentar intervenir.
Villar Castillo expuso que decidieron entrar a la Casa de Justicia matriz después de una hora de tenerla sitiada y esperar la respuesta de las autoridades municipales, estatales y federales, a quienes llamaron para que los respaldaran, sin embargo no llegaron, solamente instalaron retenes en los caminos a San Luis Acatlán.
En ese momento, pasado el mediodía, fue que se decidió ir por Nicolás de la Cruz que estaba en la comisaría municipal de Miahuichán, “es la hora que ni el gobierno estatal ni el federal meten la mano”, reprochó Eliseo Villar, quien enfatizó que “no voy a correr, les voy a demostrar que tenemos valor y lealtad”, en referencia a las acusaciones en su contra.
También se supo que la elección en  Cuanacaxtitlán por la que, dijeron, se dio la agresión a Nicolás de la Cruz, no se realizó debido a que no llegó el personal del Ayuntamiento que la coordinaría. La coordinadora Adelaida Hernández leyó la lista de detenidos en la Casa de Justicia paralela, éstos son, los “supuestos” coordinadores Alberto Margarito Porfirio y Jesús Carranza Rojas; el consejero Armando Zavala; el comandante Bartolo Patricio Alarcón; los policías Marcos Remigio, Cristino Feliciano Santos, Pedro Guiñigro Ortega, Marco Remigio Longuino y Raymundo Guzmán Milano, así como la secretaria Esperanza Cruz Rentería.
También informó que como parte de la asamblea regional se tenía previsto ver la situación de ocho detenidos que tienen por narcomenudeo, lo cual quedó pendiente por no encontrarse todos los pueblos presentes.
Eliseo Villar resaltó que el problema con la CRAC-PC es impulsado por el gobierno, “por las mineras que están acá arriba que son seis veces más ricas”, proyectos que dijo no se han realizado por que los pueblos se han organizado, sin embargo, dijo que por eso están intentando dividir su organización, y también alertó de los cambios a la ley 701, por lo que propuso a la asamblea coordinarse con otras organizaciones como la UPOEG y la CETEG.
La asamblea voto a favor de trabajar en conjunto para exigir el respeto a los pueblos, sugirieron que también se hable con la APPG para accionar en conjunto, “se deben de pensar las acciones con la cabeza bien fría” sugirió uno de los comandantes, y buscar la forma de ampararse ante los cambios que se hagan a la ley.
El coordinador recordó que tenían que entregar el listado de policías comunitarios y comandantes para acreditarlos, que es un requisito que está pidiendo el gobierno del estado y que lo realizarán para no tener problemas para circular, además de que está obligado a cumplir los acuerdos de obras y proyectos productivos que les ofrecieron.
En declaraciones a reporteros, Eliseo Villar dijo que los diez detenidos serán investigados y juzgados según el sistema comunitario, que fueron rebasados por líderes y por eso serán sometidos a reeducación, “porque en ningún momento uno como coordinador regional debe de permitir que los líderes u otra persona les rebase”.
Puntualizó que su acción “tiene su precio, que no se les olvide que está de por medio una vida humana, lo que hicieron de manera cobarde esos policías no tienen perdón, entonces nosotros vamos a tomar cartas en el asunto y nosotros vamos con todo sobre ellos”.
Dijo que seguirán el caso de manera independiente porque no se tuvo apoyo de la Policía Estatal ni Federal, y cuestionó que si eso ocurre cuando una organización solicita respaldo, que pasará cuando lo hace un solo ciudadano.
“Ellos decidieron que nosotros tomemos la justicia con nuestra propia mano y así lo vamos hacer, con esto se presta para que nosotros presionemos y busquemos a otras organizaciones para presionar”.
Consideró que la nula respuesta del gobierno se presta para que se revelen pero ello no tiene que afectar las obras y proyectos a las comunidades.
Agregó que no habían buscado coordinación con otras organizaciones como la UPOEG, con quienes ya se dieron cuenta que siguen los mismos propósitos, porque no existía el aval de la asamblea, lo cual se dio ayer en la reunión.
“Tenemos que buscar la coordinación y formar un solo frente para ahora sí luchar por nuestros derechos, por nuestros beneficios, si no el gobierno va a seguir haciendo de las suyas”, dijo.
Agregó que buscará en la mesa de trabajo que tiene el martes con las autoridades estatales recursos para la viuda del policía comunitario muerto, que existen muchas necesidades y todas se van a pedir al gobierno. Y exigió al gobierno estatal y federal que “se pongan las pilas, si no las autoridades comunitarias lo tienen que rebasar”.
De la acusación que hacen organizaciones sociales y no gubernamentales, sobre que el gobierno del estado orquestó el detención de los coordinadores de la Casa de Justicia matriz, Eliseo Villar dijo que actuaron luego de ver “cómo cobardemente” asesinaron a su compañero y enfatizó que no reciben órdenes de nadie y “aplicaremos justicia contra quien resulte responsable”.
Agregó que ellos estaban permitiendo el diálogo, que estaban buscando que hubiera de nuevo una unión entre ambos grupos de la CRAC de San Luis Acatlán, sin embargo, después de la agresión, “de hoy en adelante ellos están totalmente desconocidos, tanto autoridades como comunidades”.
Dijo que la casa de Espino Blanco ya no trabaja en coordinación con Abad García y que son menos las comunidades que estaban con ellos. Indicó que los coordinadores de la Casa de Justicia matriz estuvieron “usurpando funciones”.
La Casa de Justicia matriz se encontraba abandonada el domingo por la mañana, aunque el fogón estaba encendido no había nadie en la cocina, en el patio estaba una camioneta blanca con todos los cristales rotos, al pareces a golpes, en el parabrisas tenía una roca incrustada y las llantas ponchadas.
Los vecinos del lugar dijeron tener miedo por los disparos que se escucharon el sábado, que hay muchas personas de la tercera edad y enfermas que viven alrededor, por lo que pidieron a las autoridades que cerraran el lugar para evitar riesgos.
“Muchos pasamos caminando por aquí con nuestros niños, imagine pasar cuando están tirándose, nos vaya a dar una bala perdida” dijo uno de los vecinos.
Las celdas se encontraban abiertas y había algunas pertenencias de los que estaban detenidos tiradas por el piso; en la asamblea, Eliseo Villar aseguró que los detenidos los dejaron salir los mismos policías que estaban cuidando la casa, que otros huyeron por eso no los detuvieron, aunque no admitió que hubo disparos, policías de su grupo dijeron que se disparó a las llantas de los vehículos y también del otro lado les respondieron.
Afuera de la casa, en la calle del Trabajo estaba otra camioneta con la leyenda CRAC-PC con las llantas ponchadas, misma que después de regresar de Maihuichán fue remolcada a la Casa de Justicia paralela.

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