Llevan 23 años con aulas de corteza de palma y cartón, denuncian padres de secundaria en Acapulco
*La escuela está en lo alto de la colonia Ampliación 1º de Mayo y los salones están dispersos por las faltas del cerro, donde se encuentran inmensas rocas que podrían causar una tragedia
Karina Contreras
Padres de familia de la secundaria Rubén Figueroa Figueroa, ubicada en la colonia Ampliación 1 de Mayo, protestaron para exigir al gobernador Ángel Aguirre Rivero la construcción de su escuela, pues ya tienen más de 23 años y siguen siendo teniendo aulas de corteza de la palma y lámina de cartón.
La primaria está en lo alto de la colonia y sus aulas están dispersas por las faltas del cerro, donde se encuentran inmensas rocas que podrían causar una tragedia si se desprenden. Algunos salones están construidos de corteza de palma con lámina, pero otros nada más están con el techo y de paredes tiene plástico para evitar que se meta el agua y mobiliario viejo. Los desniveles de la escuela son un peligro para los estudiantes, porque no hay ningún barandal.
Los 300 alumnos que acuden a esa secundaria tienen que hacer sus necesidades en dos pequeños baños que están a orillas del cerro. Durante un recorrido, se pudo observar que los pasillo de la escuela son entre piedras. Se están construyendo dos aulas que gestionó, dicen los padres de familia, la diputada federal Rosario Merlín, que tienen un muro de piedras que les construyó el entonces alcalde Félix Salgado Macedonio, pero aparte ninguna autoridad les hace caso, a pesar de que han pedido la ayuda para tener una escuela digna.
La madre de familia, Antonia Martínez, dijo que exigía al gobierno estatal que cumpla con su promesa de una escuela digna, porque el apoyo a la educación que tanto pregonan no se ve claro, “aquí al menos no hay nada de apoyo, no vemos nada, quieren venir más alumnos y ya no caben porque no nos quieren construir nuestra escuela, que ya tienen más de 23 años con estas aulas, que como padres hemos construido y no es justo que no nos volteen a ver”.
La madre de familia manifestó que la protesta es porque quieren que les construyan aulas dignas para sus hijos, que ya no quieren promesas y que digan ya mero, “exigimos la construcción, porque ya es justo que nuestros hijos tengan una escuela digna y de calidad; esperamos que ahora sí cumplan su promesa los gobiernos”.
Acusó que sus hijos estudian en condiciones deplorables, que no tienen ni cancha para hacer ejercicio, por lo que tienen que hacer su clase de educación física en la calle y eso los pone en peligro.
Indicó que exigen atención porque ellos no tienen ni la mitad de lo que tienen otras escuelas, por eso ya es justo que los gobiernos cumplan con su promesa o de plano “si no pueden que renuncien y dejen que estén otros que sí puedan”.
Otras madres de familia demandan la construcción de las aulas y unos sanitarios más dignos, porque no tienen ni agua para los baños, lo que no es justo que estén así las cosas. Exigieron ayuda al gobernador para que a esa escuela se le dé atención.
También los padres de familia pidieron al gobernador Ángel Aguirre, que pague a los maestro de primero D y segundo D porque desde hace dos años no les pagan y no quieren que desaparezcan los grupos, pues a “¿dónde se van a ir los jóvenes que no tengan oportunidad de estudiar? Y cuando hay tanta delincuencia”.
Otro punto que demandaron fue que se le entregue la clave de subdirector a Martín García, quien desde hace 20 años funge como tal y es un maestro responsable que siempre está en la escuela, por lo tanto no es justo que lo tengan así.




