Héctor Manuel Popoca Boone
Ante la insensibilidad federal, marcha coprera
Los copreros de Guerrero tomaron la decisión de ir masivamente a la ciudad de México. Permanecerán en la misma hasta el cabal cumplimiento de los acuerdos y compromisos que se firmaron a finales del año pasado con servidores públicos de la Secretaría de Economía y la Sagarpa. En dichos acuerdos participaron el secretario de Economía, Eugenio Derbez, y el entonces coordinador de asesores del secretario de Agricultura, Francisco López Tostado.
La última oportunidad para evitar la caravana coprera a la capital de la república, fue desaprovechada por el gobierno federal al avisar el martes 26 de los presentes que se suspendía una reunión de trabajo programada para el día miércoles 27 con el propósito de revisar los avances en los acuerdos contraídos. La suspensión de la reunión causó mayor irritación a los copreros de la que ya tenían por el incumplimiento de los compromisos. Le falta mucho que aprender al actual gobierno federal en materia de sensibilidad social.
El primer acuerdo fue el compromiso de establecer un arancel del 45 por ciento a la importación de aceite de coco y aceite de almendra (sustituto del primero, también llamado PKO), por motivo de competencia desleal y ruinosa que tiene abatido el precio de la copra en el mercado nacional.
En enero de este año salió publicado en el Diario Oficial de la Federación el arancel del 35 por ciento al aceite de coco, dejando fuera el correspondiente al PKO, lo que nulifica el efecto esperado.
El gobernador René Juárez Cisneros mediante oficio al secretario de Economía del 18 de febrero pasado, señaló el error y el doctor Derbez, en oficio del 22 de febrero contestó que la Comisión de Comercio Exterior enmendó el establecimiento de los aranceles de acuerdo con lo originalmente pactado; quedando pendiente su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
El segundo acuerdo fue el compromiso de la Sagarpa de realizar un estudio de viabilidad para la rehabilitación de la planta aceitera de Coyuca de Benítez, de lo cual no ha informado nada con respecto a los avances del estudio.
El tercer acuerdo fue que la Sagarpa revisaría el desmantelamiento de las oficinas de Aserca en el estado de Guerrero, que de contar con treinta personas en su plantilla laboral, ésta se redujo sólo a tres ocasionando serios trastornos en el servicio a los campesinos en materia del programa de apoyo a la comercialización de la copra y la obtención de la cédula única de registro de población (CURP). De lo anterior no ha habido mayor información.
El cuarto acuerdo fue establecer el aviso automático de las importaciones de aceite de coco para que los copreros tuvieran información oportuna de las compras que los industriales hacen del exterior, con respuesta nula a la fecha sobre esa cuestión.
El quinto acuerdo fue que la Dirección de Aduanas de SHCP investigara una posible triangulación en importación de aceite de coco, que al parecer estaba siendo introducido al país a través de Costa Rica. De esa cuestión aún no se ha informado nada.
Por todas esas razones salieron a la ciudad de México quince autobuses con copreros y tres camiones tortón repletos de coco.
PD 1. De última hora se informó que hoy (ayer) miércoles por la noche un grupo de servidores públicos del gobierno federal vendría de la ciudad de México a encontrar a la caravana de copreros en la caseta de cobro ubicada en La Venta, para atender sus demandas. Veremos qué pasa.
P.D. 2. A la fecha, para Guerrero como para otros estados del sur-sureste, el Plan Puebla Panamá es como un beso francés. Una reverenda… fufada.




