Abarrota la afición los restaurantes de la Costera para ver el partido México-Holanda
Argenis Salmerón
Cientos de aficionados al futbol abarrotaron ayer por la mañana los restaurantes del puerto para ver el partido de México contra Holanda, en el Mundial de Brasil.
Como el resultado no favoreció al equipo mexicano se observó decepción en los seguidores que no acudieron a la glorieta de La Diana Cazadora, donde policías antimotines del estado resguardaban para evitar incidentes como ocurrió el lunes pasado.
Durante un recorrido por los restaurantes de la Costera, del tramo Hornos a la Playa papagayo, éstos estuvieron abarrotados por aficionados del futbol, tanto turistas como residentes y sus familias, que veían el partido en pantallas.
“Vamos México, sí se puede”; “Vamos por el quinto partido” y “Vamos por el milagro”, fueron algunas expresiones que se escucharon de los asistentes en los restaurantes.
La afición hizo un grito descomunal en el minuto 48 del partido, cuando Giovani dos Santos anotó el primer gol para México; ahí los visitantes y residentes mostraron rostros de alegría.
Algunos por el regocijo del triunfo momentáneo del equipo mexicano empezaron a apostar, si pasaba a los cuartos de final, el pago de la comida en el restaurante, otra ronda de cervezas y otros hasta tirarse del bungy.
Pero derivado de un tiro de esquina, el jugador holandés Wesley Sneijder anotó para su equipo en el minuto 87, lo que provocó que los espectadores tuvieran un silencio total en las mesas.
Con los nervios encima los aficionados continuaron apoyando a los jugadores de la selección para que de “milagro” anotaran otro gol y así pasar a la siguiente etapa del Mundial.
A pocos minutos de culminar el partido entre ambas escuadras, una acción del holandés Arjen Robben en el área chica del equipo mexicano, provocó que el árbitro portugués marcara un penal contra México y a su vez el artillero de la Naranja mecánica, Klaas Jan Huntelaar, le anotara un gol al arquero Guillermo Ochoa.
Ese gol dejó a la afición muda, enojada y decepcionada, porque en algún momento pensaron en el quinto partido de la Selección Mexicana.
En un recorrido por la glorieta de La Diana Cazadora se observó a unos 80 policías antimotines del estado resguardando el monumento, pero después de media hora que terminó el partido de futbol ningún aficionado se acercó.
El pasado 23 de junio, los aficionados acapulqueños acudieron a celebrar a la glorieta de La Diana el triunfo de México ante Croacia –en la fase de grupo del mundial-, pero algunos jóvenes derribaron el monumento y ante esta situación el gobierno municipal anunció que después del incidente en los siguientes juegos de la selección habría vigilancia policiaca.




