Aborda la obra teatral No existe lejos el conflicto ante el abandono y la pérdida
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Cuando se es niño y se le aleja de un pariente cercano y muy querido, ya sea a un hermano o al padre, es muy difícil aceptar esa separación, máxime cuando el resto de los adultos sólo les informan que se fueron “lejos” sin más explicaciones de por medio. No existe lejos, obra de teatro que se presentó la noche del martes en uno de las explanadas del Centro Cultural Domingo Soler, ofreció ante unas 50 personas a dos niñas (encarnadas por las jóvenes actrices Paola Gudiño y Lluvia Santamaría) que por diversas circunstancias las abandonó el padre en un caso, y un hermano en el otro, y la relación que surge entre ellas.
Y es que, como dice en algún momento la obra, cuando amas a alguien lo que menos piensas es que esa persona te va a abandonar, por lo que, en medio de anécdotas y risas acerca del padre o hermano idos, el conflicto que surge es más que evidente, máxime cuando el núcleo familiar está en contra, haciendo que los protagonistas decidan dejar de sufrir y conseguir aquello que desean: el amor perdido y la búsqueda de un lugar mejor.
“A veces es mejor no saber, dice una de las protagonistas, “A veces quisiera irme lejos, también,” responde la otra, en un intercambio de palabras para resaltar el abandono y la tristeza por no saber lo que en realidad pasa y quedarse con la respuesta: “Se fueron lejos” decidiendo con base en ella.
Con un eficiente juego de luces para contrastar las escenas, las actrices también interpretaron papeles secundarios, antagonistas y adultos, con lo que redondearon una historia de apenas 35 minutos y que se ganó los aplausos al final.
En entrevista, la directora de No existe lejos, Gloria Ramírez, recordó que la idea de este montaje surgió con ayuda de las propias Paola y Lluvia, “quienes hicieron una exploración del biodrama, ellas aportaron parte de su historia de vida para construir los personajes y las escenas e irle dando forma al texto”.
La producción de No existe lejos la completan Cuauhtémoc Arellano en la iluminación, agregó Ramírez, quien invitó al público a ver la obra el próximo martes a las 8 de la noche también en el Centro Cultural Domingo Soler ya que su temporada oficial será hasta septiembre de este año.
Gloria Ramírez es dramaturga, directora, actriz y productora de teatro. Con la obra Necropsia ganó el primer lugar del Premio Estatal de Dramaturgia Joven Ola Nueva en 2011 y actualmente prepara el proyecto Forever alone, obra de teatro de la mano del Programa de Estímulos a la Creación Artística de Acapulco (PECAA).




