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Exigen a las autoridades sacar a los testigos de Jehová de Capulín Chocolate

 * El gobierno del estado trata de ocultar un problema religioso, dice el representante de ese ejido de Marquelia

 Ezequiel Flores Contreras, corresponsal, Chilpancingo * Habitantes de la comunidad de Capulín Chocolate, municipio de Marquelia, advirtieron al gobierno del estado que de no reubicar a los testigos de Jehová en otro lugar, será el pueblo quien tendrá que expulsarlos y quemar las viviendas de las siete familias que profesan esa religión.

En conferencia, el comisariado de bienes ejidales de esa comunidad, ubicada en la región de la Costa Chica, Magdaleno Ramos Hernández, criticó las declaraciones del subsecretario para Asuntos Religiosos de la Secretaría General de Gobierno, Javier Bataz, quien aseguró en días pasados a reporteros que “se trataba de un conflicto agrario y no de carácter religioso”. Ramos Hernández señaló que de esta manera el gobierno del estado se quiere deslindar del conflicto y dejar que “el pueblo se haga justicia con su propia mano”.

Acompañado de Javier González y de Bibiano de Jesús González –habitantes de Capulín Chocolate– el comisariado de bienes ejidales señaló que el conflicto no puede ser agrario ya que el poblado es un ejido “por lo tanto la tierra ya está repartida”, le recordaron al funcionario estatal.

Afirmaron que los problemas con el grupo de testigos de Jehová se originó en la falta de compromiso que tienen con la comunidad, y detallaron que las familias pertenecientes a esta religión se niegan a cumplir las tareas de beneficio social que por acuerdo de asamblea se mandata al pueblo realizar, como la rehabilitación de caminos, “ellos siempre dicen que no acatan las leyes del hombre sino de Dios”, expresó Javier González.

Además, aseguró que el pueblo no permitirá la estancia de esas personas que sólo exigen derechos y se niegan a asumir responsabilidades.

Por su parte, Bibiano de Jesús González expresó que el párroco de Marquelia les dijo que no permitieran que permanezcan los testigos de Jehová en ese poblado. Por ese comentario, Jesús González fue reprendido por sus compañeros que le pidieron no revelar las pláticas con el cura de la cabecera municipal.

Fue entonces cuando Javier González dijo que los hermanos Martín y Prisco Bautista Santiago, quienes anteriormente profesaban el catolicismo y desde hace un año se adhirieron a los testigos de Jehová, hace un mes cerraron una calle del pueblo debido a que ampliaron el solar de una de las casas para almacenar el maíz producto de la cosecha de este año.

Sin embargo, a pesar de que los hermanos Bautista Santiago se comprometieron a que el cierre de la calle sería momentáneo, posteriormente argumentaron que la vía pública era parte de su terreno, esta actitud molestó al pueblo y la asamblea mandató reabrir la calle.

Hace 15 días, el comisario municipal de Capulín Chocolate, Luciano Vázquez Nava, el secretario del comisario, Nicolás Clemente Valdez y el representante de bienes ejidales, Magdaleno Ramos Hernández, fueron detenidos por elementos de la Policía Judicial en diferentes puntos y trasladados, mediante engaños, al penal de San Luis Acatlán.

Esta acción provocó la movilización de los habitantes de Capulín Chocolate hacia el municipio de San Luis Acatlán, en donde un juez penal, les informó que sus autoridades locales habían sido detenidos en base a una demanda por despojo y allanamiento de morada que interpuso Martín Bautista Santiago.

Ante este argumento y la falta de un proceso judicial, los campesinos de Capulín Chocolate decidieron tomar las instalaciones del Juzgado de San Luis Acatlán y mantener retenido al juez por tres días, hasta que mediante un acuerdo en donde intervino el alcalde de Marquelia, René González y funcionarios del gobierno estatal, entre ellos, Javier Bataz, se logró la liberación de las autoridades de la comunidad.

Sin embargo, el problema no fue resuelto de fondo, afirmaron los inconformes, pues el subsecretario para asuntos religiosos del gobierno estatal, solamente le pidió al grupo de católicos que mostraran tolerancia hacia los testigos de Jehová y que les permitieran vivir en el lugar.

Argumento que no satisface la exigencia de justicia ante el encarcelamiento injustificado del comisario de la comunidad por lo que exhortaron al gobierno del estado a no minimizar este conflicto al argumentar que se trata de problemas agrarios, de lo contrario harán justicia por propia mano, pues la convivencia entre católicos y testigos de Jehová en esa comunidad “no será posible”, advirtieron.

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