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El gran desafío de los medios es ético: Alejandro Hernández

 * Participa en el taller Gobierno, Sociedad y Medios de Comunicación organizado por el Consejo Estatal Electoral

 Aurelio Peláez * El gran desafío de los medios es hoy sobre todo de orden ético, afirmó Alejandro Hernández García, director de la escuela de periodismo Carlos Septién García. Al participar como ponente en el taller Gobierno, Sociedad y Medios de Comunicación, organizado por el Consejo Estatal Electoral (CEE), agregó que “hoy vivimos con mayor libertad de la que tuvieron generaciones anteriores. Pero esa libertad nos puede conducir a un exceso en el ejercicio de la libertad. Así como una ciudad recién conquistada puede dar lugar a saqueos, también una libertad recién conquistada puede dar lugar a excesos”.

En su exposición ante periodistas y funcionarios electorales, principalmente, Alejandro Hernández sostuvo que “el periodismo es un instrumento de la democracia que permite un acto de elección libre. Si el periodismo falla la democracia tiene una falla estructural. Si no hay información de calidad entonces la ciudadanía toma sus decisiones en el vacío. ¿Y a qué democracia le convienen decisiones vacías? No basta elegir, haya que elegir bien, y para elegir bien hay que saber, y para que la gente sepa hace falta quien le informe, quién le haga saber”.

En la conferencia estuvo el presidente del CEE, Ceferino Cruz Lagunas, y los consejeros ciudadanos Víctor Trani Clemente, Jesús Hernández Alvarez y Beatriz Parra Bedrán, así como el síndico municipal Fernando Donoso Pérez.

Alejandro Hernández quien ha publicado dos novelas y en 1998 recibió el premio de cuento Edmundo Valadés, y ha sido integrante en dos ocasiones del jurado que otorga el Premio Nacional de Periodismo, afirmó que ejercer el periodismo implica “una carga de responsabilidad debiera movernos a todos para hablar con mayor detenimiento, seriedad, responsabilidad” de este oficio.

Catedrátido de la materia de Laboratorio de Comunicación Oral en la Septién, dijo que “me parece que el gran desafío de los medios es hoy un gran desafío ético. Y para no quedarme en la palabra vaga hablo de temas específicos: ¿Qué hay de la intromisión del periodismo en la vida privada? ¿Qué hay del derecho al secreto profesional? ¿Qué hay del manejo de los rumores? ¿Qué hay del manejo de la información sobre accidentes y delitos? ¿Cómo actuamos, qué hacemos en esos casos? ¿Manejamos rumores sin confirmar por la prisa de que la competencia nos gane? ¿Nos metemos en la vida privada porque eso llama la atención del público y vende? ¿Aceptamos en consecuencia que nuestra vida privada puede ser observada y publicada puesto que lo hacemos con la vida de los otros?”.

Comentó que “desconozco qué tanto en Guerrero los periodistas se han sacudido los vicios que compartimos todos los mexicanos durante tantos años, no lo sé, pero hay que hacerlo. Sacudirse aquello que denigra la profesión, que le quita dignidad a la tarea periodística y que nos conduce a hacer lo que siempre se ha hecho. Es mucho más fácil decirlo que hacerlo y así lo entiendo. Seguramente más de alguno estará pensando (dirigiéndose a los reporteros) ‘si supieras las complicaciones que yo tengo en mi medio, las limitaciones, las líneas’, pero nadie dijo que fuera fácil. Existe entonces la resignación, y de que ya vendrán otros más capaces y más valientes, que puedan modificar esta situación. O existe la posibilidad de que aunque sea un paso seremos nosotros ahora, en el ámbito nacional o mejor decirlo en el ámbito del Distrito Federal que tiene resonancia o eco a veces en el ámbito nacional. Hubo muchos periodistas que optaron por abrir espacios de libertad, no siempre les fue bien, pero fue gracias a ellos que ahora gozamos de mayores libertades”.

El Cuarto Poder

Añadió que “me sobresalta que haya quien tome en serio aquello de que el periodismo es el Cuarto Poder. Me parece que el periodismo cumple mejor su función cuando es un regulador del poder, un vigilante del poder, porque cuando se convierte en poder incurre en los mismos excesos que censura el poder”.

Sostuvo que “el periodismo debe ser el cuarto poder o un regulador del poder, un instrumento de la sociedad para evitar los abusos del poder, para evitar la distorsión del poder o el enriquecimiento desde el poder mismo. A todos nos deslumbra un poco cuando nos dicen ‘tu eres el cuarto poder’. Eso lo hace sentir buen a uno, más o menos dura como trece minutos esa sensación de grandeza pero no sirve de nada. El único poder que debiera tener el periodismo es ser fiel a la realidad que transmite y de su capacidad de analizar los hechos de interés colectivo”.

Sostuvo que “cuando alguien compra periódico está esperando información verdadera. Cuando mentimos, alteramos, mutilamos, estamos faltando una realidad esencial. No es tan complicado pero es dificilísimo llevarlo a la práctica”.

“No hay nadie más desprotegido que el consumidor de información. Nosotros emisores de la información podemos protegerlo o engañarlo y fallarle a la confianza que nos otorga. Sería más cómodo venir aquí a hablar que el periodismo es lo máximo que hay y que nosotros hemos contribuido a la conformación de nuestra incipiente democracia y que seguiremos siendo los pilares para que esto avance, pero quizá sería más útil hablar sobre lo mucho que nos falta , y sobre la exigencia ética que tenemos de cumplir mejor nuestra responsabilidad, no en el ámbito abstracto sino en el ámbito ético, en el ámbito de todos los días”.

Afirmó que si el periodismo no parte de la responsabilidad, “en el ejercicio de la libertad se puede perder en la propia fascinación que tiene, porque el periodismo tiene fascinación, es fascinante, porque mientras las demás profesiones tienen algo de interesante, al periodismo solo le interesa lo interesante, y todos los días vivimos con la cuerda tensa, siempre, porque estamos en la primera fila del mundo. Ojalá esto se convierta en un privilegio bien vivido, y no en vanidad o vanagloria, que conducen a la soberbia, al pensar que uno lo sabe todo, al pensar que lo puede todo, e incluso a presionar a otros para que compren verdades o mentiras”.

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