Acuden pocos matanceros para ocupar el mercado Constituyentes
* No nos opondremos a que las autoridades cierren el local del comerciante que no cumpla, dice Daniel Niño
Raquel Santiago Maganda * A un día de que las autoridades municipales ordenaron a todos los matanceros de pollos trasladarse al mercado Constituyentes para funcionar, ayer muy pocos comerciantes habían acatado el llamado, y dentro de las nuevas responsabilidades, los comerciantes tienen una semana para cumplir con los nuevos requisitos de sanidad.
El matancero de pollos, Daniel Niño Noriega informó que la propuesta aceptada por autoridades municipales, es una situación justa porque de ese trabajo se sostienen familias completas, y que se logró gracias a la presión que ejercieron.
En uno de los escasos locales ocupados del mercado Constituyentes, el matancero de pollo recordó que hace más de un año estaba allí congregado el matadero de las aves, pero que después varios optaron por ubicarse en las calles Durango y 16 de Septiembre, debido a que se ahorraban el costo del transporte si mataban los pollos en el mismo lugar donde lo vendían.
Aseguró que el detonante para lo que consideró una injusta actuación en contra de los matanceros de pollos, es que hace unas semanas cerca de 32 personas se intoxicaron por consumir comida de la empresa Pollo Feliz, “eso nos puso en la mira cuando en realidad esa empresa maneja carne procesada y refrigerada”.
Explicó que los polleros venden carne fresca, y que empresas como Pollo Feliz y Pollo Goyo prefieren adquirir “la remolacha”, es decir, los pequeños pollos que empresas como Bachoco no logran vender y para conservarla inyectan una sustancia y la refrigeran durante semanas.
El costo es el motivo principal, dijo el matancero, porque una remolacha llega a costar 15 pesos, cuando un pollo fresco cuesta mínimo hasta 40 pesos.
Sin precisar datos, reveló que la empresa Bachoco ha hecho estudios de calidad en la carne de pollo que manejan los matanceros, y en algunos casos dijo que se ha registrado un alto nivel de contaminación, en su caso, aseguró, “salimos limpios, y aún así la autoridad municipal nos hostiga”.
Daniel Niño dijo que tras cinco días de permanecer cerrado el local de pollo, apenas ayer limpiaron el área para reanudar las tareas, pues es un requisito indispensable para funcionar, como medida impuesta por las autoridades.
Precisó que los locales tendrán que tener azulejos, los pisos tendrán que estar parejos y tener rejillas para que se filtre el agua y las plumas no obstruyan el drenaje, así como separar la sangre y la pluma para que un camión recolector de Saneamiento Básico pase a recogerla, además de clorar el agua, que los trabajadores utilicen botas, mandiles, guantes y cubrebocas. En fin medidas para evitar que por residuos se contamine la carne del pollo.
La medida será acatada por los comerciantes, dijo Niño Noriega, y acordamos que aquel comerciante que incumpla las autoridades cerrarán el local sin que nos opongamos.
Ahora la otra preocupación para los matanceros es el dinero extra que invertirán para la remodelación de los locales, y para empezar, por los 33 establecimientos tuvieron que pagar 653.75 pesos como una multa para que inicien funciones.
Daniel Niño calculó que el remozamiento de los locales será de unos 6 mil pesos, más los mil o 500 pesos que pagarán de renta.
Ahora, dijo, no pagaremos los 1.75 pesos por el degüello del pollo, que calculó diario llegan a ser mínimo 140 pesos, que eran recolectados por personal de la Dirección de Rastro municipal hasta hace un año, y precisó que sólo se dedican a la matanza porque todavía compran a introductores la materia prima.
Así, aunque de manera temporal, los matanceros de pollos tendrán la responsabilidad de garantizar la sanidad de la carne, y las autoridades municipales de respetar el espacio hasta el próximo año cuando dentro de la infraestructura municipal ya se cuente con el rastro.




