Arturo Martínez Nateras
Fábrica de Letras
* Crisis en el PRI
Elba Esther ascendió a velocidad supersónica hasta la cima del poder político. No había nadie capaz de contenerla. Llegó a ser todopoderosa. La Maestra se convirtió en la única y más acreditada interlocutora del PRI con el presidente Fox. Elegida secretaria general del PRI aparejada con Roberto Madrazo derrotaron en 2002 a Beatriz Paredes y Javier Guerrero en una elección muy cuestionada, enrarecida y turbia. Los poderosos de Guerrero los apoyaron unidos en su campaña. Es menester un poco de memoria pues la política callejonera no es una invención reciente. Nada distinto a lo que está ocurriendo se debía esperar.
La Maestra logró ser elegida coordinadora de la diputación del PRI y a partir de este momento sintió ser la representante genuina de México; la patria y el interés nacional. En tal calidad funge como presidenta de la Comisión de Gobierno y Concertación de la 59 Legislatura.
Lo he escrito en varias ocasiones. Ella y el gobierno han realizado un magnífico esfuerzo para confundir al país vendiendo tesis sobre una reforma fiscal que no es tal y la apertura energética que nadie conoce en sus términos reales.
El asunto es que llegaron a tal extremo que las mentiras se apropiaron de ellos, las convirtieron en verdades frente al espejo que los hipnotizó. Ya encarrerado el gato chingüe a su madre el ratón. La soberbia del poder la cegó a ella y a su grupo; con toda la burbuja empezaron a despacharse con la cuchara grande. Impusieron la integración del IFE con miras al 2006. El problema empezó a surgir por la exclusión de sus propios compañeros tanto en la conformación de las comisiones como por los procedimientos internos en su grupo parlamentario. Y nada de esto es historia antigua. Se trata de reconstruir los hechos de los últimos cien días.
El presidente Vicente Fox se equivocó también. Ni uno ni la otra leyeron bien los resultados electorales de julio. La recomposición política que pretendieron no tiene nada que ver con el interés nacional ni con el desarrollo, ni mucho menos con el combate a la pobreza.
La pugna entre Roberto Madrazo, Elba Esther y el resto de los actores del poder en los altos mandos del PRI es una descarnada disputa del poder por el poder. La crisis en desarrollo es una más de las que el PRI viene resintiendo. Es importante, profunda pero quien incurra en el error recurrente de dar por muerto al tricolor estará cometiendo el mismo error y tropezándose con la misma piedra de tantos y tantos funerales anticipados que han sido cantados y pronosticados en torno al PRI.
Hoy queda en evidencia el corporativismo más descarado, agresivo, corrupto y peligroso. La revuelta que están organizando los gerentes del SNTE es el elemento de mayor riesgo.
Los gobernadores han pretendido convertir a su partido en un agrupamiento donde mandan los varones estatales y los caciques regionales. El problema de fondo del PRI es la conservación de los viejos modos y métodos. Nadie ha intentado una reforma de fondo en el contenido del quehacer político, ni mucho menos en la oferta de gobierno y en los métodos de gobernar allí donde conservan el poder. El PRI sigue apareciendo como un partido inútil, irreformable y pernicioso. Si llegase a tener remedio será sólo y unicamente mediante el relevo de Madrazo, de Elba y el surgimiento de una nueva generación de dirigentes…
Las disputas en el PRI son nuevos episodios de la crisis del sistema mexicano de partidos. En México, no es ocioso repetirlo, todo ha cambiado en los últimos 25 años excepto el régimen de partidos y esta es una de las causas por las cuales la sociedad cada día se distancia más y más de los partidos y de la actividad electoral.
Una lectura adecuada de los mensajes de las urnas debería ser la transformación radical del sistema mexicano de partidos y cada uno de ellos bien podría iniciar la autotransformación.
Los partidos son instituciones que existen en la historia. Ni han sido ni serán eternos. En México sufren un desgarrador proceso de divorcio con los movimientos sociales y con los ciudadanos en su conjunto. Los partidos atropellan a sus propios afiliados, adherentes y partidarios. O se transforman o pueden ser la gota que derrame la gobernabilidad democrática.
Los partidos encarnan los excesos y los abusos del poder y el episodio de la Maestra es un nuevo laboratorio que agiganta esta terrible realidad.
Cajita de Olinalá
El programa de Brozo El mañanero se está volviendo indispensable como el medio de las primicias. Me voy a La Pintada al Festival. Es difícil silbar y comer pinole. Por allá esperamos a quienes nos deseen acompañar. Eugenia ya está en Acapulco y a partir de mañana nos vamos a dar un banquete de arte y de cultura del café. Intentaré enviar mis colaboraciones, pero si no es posible nos vemos al regreso.
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