La ejecución indica que aún tienen poder los mandos de la guerra sucia: Gallegos
* Debe la Fiscalía proteger a los testigos, dice
El ex preso político y denunciante y testigo de casos de desaparecidos de la guerra sucia, Arturo Gallegos Nájera, calificó de grave la ejecución de un testigo clave de la Fiscalía Especial, en la sierra de Atoyac, Zacarías Barrientos Peralta, asesinado el miércoles con armas de alto poder.
“Este hecho demuestra que no ha terminado el estado de barbarie en que nos encontramos desde hace mucho tiempo. Creo que tiene mucho qué ver con la declarción que hizo como testigo, creo que pudo ser una ejecución hecha por los mismos afectados”, dijo Gallegos.
Comentó que de acuerdo a la información periodística, andaba merodeando gente desconocidsa en un vocho, tranquilamente, “y eso significa que actuaron con la calma que les da la protección del poder”.
Planteó que la Fiscalía Especial que investiga los desaparecidos, “debería poner mucho cuidado en la gente que está aportando testimonios, porque pudiera ser que viviéramos una nueva etapa de violencia de Estado”.
En notas periodísticas se publicó este viernes que el testigo ejecutado era informante de la Dirección Federal de Seguridad en la época de la guerra sucia, o que trabajaba con los cuerpos policiacos y militares, y por eso era testigo directo de desapariciones forzadas en la sierra de Atoyac, y voluntariamente se había acercado a la Fiscalía Especial a dar sus testimonios.
Al respecto, Gallegos consideró que la primera línea a seguir en las investigaciones debe ser su actuación como testigo de la Fiscalía. Opinó que este asesinato enrarece el ambiente en que se desarrollan las investigaciones de los desaparecidos, y es posible que otros testigos se inhiban para declarar ante la Fiscalía.
“Por eso, la Fiscalía debe poner mucho cuidado, y poner atención en los casos en quienes aportamos datos concretos, que podrían ser acallados mediante la violencia”, dijo Gallegos, y señaló la conveniencia de que la Fiscalía les dé protección.
Planteó que de confirmarse que Zacarías Barrientos fue ejecutado por su actuación como testigo, indicaría que los implicados en la guerra sucia siguen teniendo poder, porque “las mafias de esa época aún tienen tentáculos, como Acosta Chaparro, pudiera ser que desde la cárcel dé línea de acallar voces, para evitar testigos”.
Gallegos, que lleva 31 años buscando a sus familiares desaparecidos, se refirió al caso del ex judicial Isidro Galeana, primero en Guerrero contra quien la Fiscalía pidió orden de aprehención, que tres días después no se había ejecutado porque ya no se encontraba en su casa: “Seguramente ya lo movieron; ellos tienen poder para hacerlo”, dijo.
Y comentó que Isidro Galeana “era un peón”, y que “los mandos reales siguen teniendo poder”.
Señaló que si Isidro Galeana se fugó, porque la Fiscalía filtró a periódicos de circulación nacional que iba a pedir la orden de aprehensión, días antes de que lo hiciera, “si el fiscal filtró la información quiere decir que lo puso sobre aviso, y él sería responsable de que se hubiera fugado”. (De la Redacción)




