Relativa, la credibilidad de la Fiscalía tras la primera consignación: Afadem
Francisco Magaña, corresponsal, Atoyac * La vicepresidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de México (Afadem), Tita Radilla Martínez, opinó que es relativa la credibilidad que tiene la Fiscalía Especial después de que consignó sólo un caso de más de 600 denunciados en Guerrero, y planteó que las consignaciones deben ser por desaparición forzada, que es un delito de lesa humanidad, y no por secuestro.
Afirmó que las desapariciones de los años setentas fueron una política de Estado, de exterminio de la población, no sólo excesos de los que ejecutaron las órdenes, y agregó: “queremos ver a los grandes personajes en la cárcel porque nuestros familiares no fueron delincuentes, ellos querían una Patria mejor y el Estado tiene que reconocer que ellos eran luchadores”.
La defensora de derechos humanos comentó sobre un informe que dio a conocer la Fiscalía en Acapulco, en el que se señala que el comandante de la 27 Zona Militar, general Salvador Rangel Medina, dio órdenes de torturar y ejecutar a desaparecidos a quienes consideraban vinculados a la guerrilla de Lucio Cabañas.
Dijo que la presentación del documento por la Fiscalía Especial, confirma lo que la Afadem siempre ha declarado, que son los militares los que desaparecieron a su familiares, lo cual se confirma con el expediente que firma el agente de Dirección Federal de Seguridad Isaac Tapia Segura, quien informa de la manera brutal como mataron a cientos de campesinos que detuvieron acusados de tener presuntos vínculos con la guerrilla.
Indicó que con estas pruebas se demuestra que son precisamente los militares los responsables de la gran mayoría de las desapariciones forzadas, porque se sabe que otras corporaciones policíacas intervinieron pero éstas entregaban los detenidos al Ejército.
Dijo que esto les consta, porque han encontrado en el Archivo General de la Nación fotos de personas ejecutadas y de cuando estaban aún con vida, así como la lista de personas que fueron entregadas al general Humberto Quirós Hermosillo en el campo militar número uno.
Señala que a pesar de todas estas evidencias, el Estado siempre se va querer encubrir, jamás va querer aceptar su responsabilidad.
Asegura que lo pasó en la guerra sucia fue una política de Estado, no es un hecho aislado, pero se quieren deslindar diciendo que fueron militares que se excedieron, cuando en realidad los autores materiales actuaron cumpliendo órdenes de los autores intelectuales.
Señala que no sólo son mas de 500 los casos de desaparecidos, como lo anunció el fiscal Ignacio Carrillo Prieto en Acapulco, quien en un inicio manejaba sólo 250 casos, y apuntó que la Afadem siempre ha manejado más de 600 desaparecidos en Guerrero.




