Cuauhtémoc Sandoval Ramírez
Schafik Handal en México
Schafik Handal, candidato del FMLN a la Presidencia de la República de El Salvador, visitó el país el 25 y 26 de noviembre, ocasión en la que tuvo posibilidad de conversar con el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Ernesto Derbez, con el jefe de Gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador, con Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y con el PRD, PRI, PT y la Copppal.
Schafik Handal es todo un personaje de la vida política salvadoreña en las últimas cinco décadas, ya que fue dirigente estudiantil, exiliado, secretario general del Partido Comunista de El Salvador (PCS), fundador del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), que encabezó la aguda guerra civil salvadoreña desde fines de los 70 hasta la conclusión de los acuerdos de paz, en el castillo de Chapultepec en la ciudad de México, el 16 de enero de 1992, posteriormente diputado a la Asamblea Legislativa, coordinador general del FMLN y desde el pasado domingo 23 de noviembre, oficialmente es candidato a la presidencia de su país.
Conozco a Schafik desde hace más de 25 años, cuando en su calidad de dirigente del PCS, visitaba nuestro país, exponiendo sus puntos de vista sobre las alianzas, primero con la centro derecha y posteriormente con las fuerzas guerrilleras que se fueron gestando en ese diminuto país centroamericano, bautizado por la gran escritora chilena Gabriela Mistral como el “Pulgarcito de América”.
Con una gran visión política, Schafik encabezó todo tipo de alianzas electorales antidictatoriales y cancelada momentáneamente la vía electoral, fungió como uno de los cinco comandantes generales del FMLN que dieron una ejemplar pelea, tanto en el terreno militar como en el trabajo político-diplomático, gracias a la famosa declaración franco-mexicana que los caracterizó como “fuerzas políticas representativas”, que les permitió desplegar una gran iniciativa en todos los foros internacionales.
Paralelamente a la guerra se instalaron mesas de negociación con el gobierno salvadoreño con amplia cobertura internacional, algunas de cuyas pláticas se dieron en México, que permitieron parar la guerra que dejó múltiples víctimas e iniciar a partir de 1992 una nueva era en la vida política salvadoreña y la transformación del FMLN de una fuerza militar en el primer partido político salvadoreño de acuerdo con los últimos resultados de las elecciones municipales y legislativas de marzo del presente año.
El principal contrincante de Schafik, es el partido ultraderechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) que ha gobernado en las últimas décadas a El Salvador tanto por la vía de golpes militares, como por la vía electoral pero tal parece que la alternancia por fin llegará a ese país hermano. A diferencia de la dictadura chilena de Pinochet, en El Salvador, los distintos gobiernos militares tuvieron en Arena un partido de masas que lo respaldaban activamente, lo que hizo más difícil la lucha militar y democrática.
Acompañé a Schafik y a la Comandancia General del FMLN, en su regreso a El Salvador, en 1992 y pude ser testigo de la amplísima movilización popular que se generó tras el retorno de todos los jefes polílticos y guerrilleros y las escenas de reencuentro de todos los militantes que dieron una pelea abnegada.
Nos comentaba Schafik en estos dos días en que estuvo en México, ocasión en que tuvimos ocasión de conversar ampliamente, que una movilización similar se estaba desarrollando tras su candidatura, lo cual le generaba amplia confianza. Aunque nos dijo que iba a hacer todos los esfuerzos para no sufrir la “candidatitis”, esto es, estar satisfechos de las movilizaciones populares, todo mundo le recomendó estar atentos a las encuestas de opinión que permitieran que en estos cien días de campaña se fuera midiendo exactamente la voluntad popular.
El próximo 21 de marzo de 2004, cuando en México estemos celebrando el advenimiento de la primavera y el natalicio de Benito Juárez, se estarán celebrando las decisivas elecciones presidenciales en El Salvador. Si ningún candidato rebasa el tope del 50 por ciento, en un mes se celebrará una segunda vuelta electoral, donde se espera que el tercer candidato Héctor Silva, ex alcalde de San Salvador por el FMLN, quien encabeza una coalición de centro izquierda, pueda apoyar la candidatura de Schafik, ya que sería la alianza más natural, pese a la reciente ruptura de Silva con su antiguo aliado.
De su programa de gobierno, sólo quisiera destacar el tema migratorio. Como se recordará, más de 3 millones de salvadoreños viven fuera de su país, destacadamente en Estados Unidos, los cuáles aportan la principal fuente de divisas a la economía de ese país. La necesidad de instalar un Banco de Desarrollo que elimine los intermediarios en el envío de remesas es un punto central. Al igual que en México, los salvadoreños en el exterior no pueden votar en las elecciones de su país, por lo que ese es un tema pendiente en la agenda nacional.
Un tema decisivo que tiene que ver con México es el tránsito por nuestro territorio, que permite que las distintas policías mexicanas maltraten y violen los derechos humanos de los ciudadanos centroamericanos y salvadoreños que cruzan desde la frontera sur hasta la frontera norte de México en su camino a EU.
Ha sido una exigencia nacional que termine ese trato vejatorio hacia los centroamericanos que transitan por nuestro territorio, ya que no podemos aplicar las mismas medidas que se le aplican a los trabajadores migratorios mexicanos por la migra estadunidense. Para tener autoridad moral para reclamar un trato distinto a nuestros paisanos en la frontera norte, necesitamos erradicar esa práctica nociva en nuestra frontera sur con Guatemala y Belice.
La visita de Schafik ha servido para reafirmar los vínculos solidarios del PRD y el FMLN, al mismo tiempo que sirvió para establecer las coincidencias en los distintos foros de partidos políticos latinoamericanos donde nuestros partidos participan, como el Comité para América Latina de la Internacional Socialista, la Copppal y destacadamente el Foro de Sao Paulo.




