Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Reabre sus puertas el Coyuca 22, restaurante de postín desde 1967

Xavier Rosado * Enclavado en la península de Las Playas se encuentra el restaurante Coyuca 22, cuyas puertas se han abierto nuevamente.

Asentado en una residencia construida por el estadunidense Alan Grinn en 1950, este restaurante de alta calidad desde 1967 ha dado servicio a diversas personalidades del mundo artístico, político y social, manteniendo su prestigio por más de 36 años.

Todo comenzó con la visión del hotelero Alfonso Córdoba Gómez, quien después de haber fundado el hotel Las Hamacas, a principios de los cincuentas, decidió ampliar el giro de sus actividades en el ámbito de la gastronomía.

Fue importante seleccionar un menú de comida internacional que en aquel entonces, cubriera las expectativas de los turistas que visitaban Acapulco, adinerados empresarios estadunidenses y canadienses, así como integrantes del jet-set y la farándula internacional.

Las especialidades de la casa, de sus inicios hasta la fecha, son sin lugar a dudas, la cola de langosta y los camarones gigantes a la grille, con un extenso menú de deliciosas alternativas de cocina gourmet.

El Coyuca 22 se encuentra estratégicamente ubicado en el cerro de Las Playas, desde se domina una vista poco común en Acapulco, la bahía de Acapulco, partiendo del Zócalo hacia el sur, con un privilegiado ángulo del muelle y del lado izquierdo, la hermosa barra de Pie de la Cuesta, coronada por la laguna de Coyuca.

De noche, esta amplia perspectiva, se une al ambiente romántico y relajado que inunda el lugar, además del asombro y exaltación que produce la contemplación de la arquitectura en relieves, los inmensos arcos característicos del restaurante y las esculturas, que parecen hechas para armonizar con la exuberante vegetación que enmarca todo como un suntuoso paisaje.

Uno de los cánones de calidad de un lugar radica sin lugar a dudas en el servicio, éste no debe ser ni abrumante ni escaso, más bien debe rayar en lo inexistente, una atención sutil y precisa, sin que se note lo suficiente para interrumpir los momentos de sublimidad que se vivan en un lugar como Coyuca 22.

Esta es una de las características del servicio del restaurante, en el que todo está preparado para atender a la clientela con toda minuciosidad.

La gerente del lugar, Graciela Torres Córdoba, pertenece a la tercera generación de esta dinastía comenzada en los cincuentas por Alfonso Córdoba Gómez y comentó que entre otras cosas, lo que más distingue al restaurante es la atención, ya que esta es la razón por la que ya tengan clientes que regresan cada año.

“Nos gusta tener cierto nivel de familiaridad con nuestros clientes, aunque sin dejar de respetar su privacidad, a muchos de ellos, como son nuestros clientes de cada temporada, ya los conocemos por su nombre, lo que permite una atención mucho más familiar y cortés”, expresó la anfitriona.

Por otro lado comentó que aunque durante más de tres décadas, la clientela del hotel fue predominantemente de extranjeros de Estados Unidos y Canadá, de cinco años a la fecha, ya han comenzado a captar también al mercado nacional.

 

Visitantes excepcionales

 

Uno de los empleados del restaurante, Moisés Santa María Campos, lleva trabajando 32 años en el restaurante como cantinero, en su amplia experiencia en el lugar, recuerda que el restaurante ha mantenido su nivel de cinco estrellas desde que fue inaugurado, por lo que muchas personalidades han llegado hasta el Coyuca para disfrutar de su menú y sus servicios.

“Recuerdo que uno de los primeros que se hizo cliente regular aquí fue el expresidente Miguel Alemán Valdéz, quien siempre llegaba con su familia, fuera de sus horas de trabajo”, recordó Moy.

Entre otras personalidades del ámbito artístico nacional y mundial que han visitado Coyuca 22 se encuentran las legendarias actrices de la época dorada del cine nacional, Dolores del Río y María Félix, esta última se hizo regular visitante del restaurante.

“También venía muy seguido don Mario Moreno Cantinflas en la década de los setentas, cuando tenía su casa allá por el fraccionamiento Lomas del Mar y siempre llegaba acompañado de su esposa, sus hijos y hasta sus nietos”.

El barman también narró que en una ocasión, llegó el cantante Luis Miguel con su hermano menor y varios de sus amigos y al poco rato de haberse instalado comenzó a llover, y ante la negativa del artista a interrumpir su velada, tuvieron que instalarle una mesa en la cava del restaurante.

Otras personalidades del ámbito artístico que forman parte de la clientela regular del Coyuca 22 son Julio Iglesias, Juan Gabriel, Rocío Jurado, Isabel Pantoja y Rocío Dúrcal, entre muchos otros.

 

El menú

 

La carta es quizá el principal atractivo del Coyuca 22, ya que incluye deliciosos platillos dentro de la cocina gourmet internacional.

Para empezar se puede pedir una deliciosa ensalada César, preparada con la receta especial del chef del lugar, Alejandro Escobar.

Otra de las entradas –cuyo costo gira alrededor de 150 pesos– es el bisquet de langosta al chablis o los champiñones rellenos de caracoles a la mantequilla de ajo.

Los camarones a la provenzal, un platillo de 385 pesos, son también parte de la especialidad de la casa, así como la langosta a la grille, de 530 pesos.

Asimismo el cliente podrá pedir un delicioso salmón a la parrilla con fina mantequilla del mediterráneo o un filete sol preparado con almendras.

Otra de las delicias de la carta es sin duda el pato a la naranja flameado al Grand Marnier o la escalopa de ternera al cognac porto y champiñones.

Un atractivo más del establecimiento es que cuenta con un menú establecido con un costo de 400 pesos por persona en el que se incluyen cuatro opciones de entrada como ensalada o crepas o sopa o tarta y otras tantas de un platillo fuerte como pollo al jeréz o filete de pescado, con un tercer tiempo de postre de helado y café o té.

El restaurante Coyuca 22 ha recibido el premio de calidad internacional de los Cuatro Diamantes, otorgado por la AAA (Asociación Americana Automovilista) y ha sido mencionado por diversas publicaciones como el New York Times, llamándolo un lugar “unico en el mundo”.

468 ad