Pone ex empleado del Tropicana queja en Codehum contra López Rosas por intentar derribar el local
Karla Galarce Sosa
El trabajador del ex centro nocturno Tropicana, Lauro Salinas Nava, interpuso una queja en la delegación de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum) contra el secretario del Trabajo y Previsión Social del estado, Alberto López Rosas y contra el coordinador general del Ejecutivo estatal, Humberto Salgado Gómez, por el intento de derribar el local que ocupó el negocio, pero que por declararse en quiebra debido a una huelga hace más de cinco años fue cerrado.
En conferencia de prensa y acompañado por unos 30 trabajadores de la playa, así como de su esposa Beatriz Estrada, Lauro Salinas explicó que el hostigamiento por parte de empleados del estado ha sido “mayor” después del intento de derribar el inmueble el 26 de junio pasado, con maquinaria que el gobierno estatal contrató y cuyos trabajos dirigía el asesor en temas ambientales, Leonel Lozano Domínguez.
Responsabilizó de lo que les ocurran a él y a su familia, pues señaló que hay “muchos intereses” detrás del proyecto de Ventanas Ecológicas que promueve el gobierno estatal.
Anunció acciones que desarrollará los próximos días, desde la entrega de volantes, hasta ayunos, encadenamientos y una marcha hacia el Zócalo.
De acuerdo con copias fotostáticas de la notificación de admisión de la queja que hizo Lauro Salinas y que emitió la Codehum entregadas a los reporteros, se lee que tanto López Rosas como Humberto Salgado Gómez fueron acusados de ordenar el desalojo del inmueble que ocupó el Tropicana.
En el documento, firmado por la coordinadora regional de la Codehum, Concepción Bedolla Vega, se indica que Lauro Salinas cuenta con 10 días para presentar pruebas que acrediten la denuncia por violación a sus derechos fundamentales.
La queja fue presentada el 27 de junio, un día después del intento de derribar el inmueble.
El trabajador del Tropicana dijo que laboró allí durante 31 años. “No sé porqué ahora la Secretaría del Trabajo me acosa. Mis compañeros, siete trabajadores que se fueron recibieron 45 mil pesos, pero no quiero esos 45 mil pesos porque llevo 5 años en la lucha”, comentó.
Contó cuando llegaron las máquinas a intentar derribar el inmueble, custodiadas con policías estatales, y que después acudieron empleados de Protección Civil a tomar fotografías.
“Dicen que se va a caer el lugar porque está en malas condiciones, pero me están acosando mucho ahora”, comentó.
El integrante del comité pro defensa del servidor turístico de Acapulco, Israel Godínez Maldonado, dijo que Protección Civil no puede emitir un dictamen si no ha entrado, o conformarlo con fotos y estudios el lugar.
“Deben hacer estudios pertinentes, llegan personas desconocidas diciendo que van a atentar contra su integridad”, señaló.
La esposa de Lauro Salinas, Beatriz Estrada, advirtió que el problema del Tropicana no está solucionado porque hubo “arreglos mañosos” con el resto de los huelguistas, quienes desistieron de la lucha cuando les ofrecieron 45 mil pesos.
Dijo que por segunda ocasión, la Junta Local de Conciliación y Arbitraje les negó una copia del expediente laboral y cuestionó: “porqué tanto interés en éste lugar, que lo liquiden conforme a la ley (a su esposo), no queremos algo para vivir, sino para sobrevivir, no es posible que ahora el secretario del Trabajo nos mande a gente de Protección Civil”.
Informó que solicitaron a la Semarnat una parte del área que ocupa el inmueble donde mantiene las banderas de huelga, pero que no se ha emitido una resolución.
“No somos delincuentes, no hemos recibido ayuda de ninguna institución, vivimos de vender agua, paletas, refrescos, yo hago comida los fines de semana. Si en verdad nos quieren ayudar que hagan valer la solicitud que tenemos y que son los de Semarnat son los únicos para intervenir porque es zona federal”, expresó.
Nosotros, continuó, “vamos a convocar a la gente para que formemos el frente de defensa de esta fuente de empleo”.
“Somos gente de pocos recursos, ¿porqué no se van a la zona hotelera? Sabemos que hay muchos intereses pero que no actúen de manera ilegal, lo ignoraron porque no aceptó la cantidad risible, nosotros creemos que el gobernador no está bien enterado de todo esto, hemos ido a la Codehum para denunciar lo que ha pasado”, concluyó.




