Respetar tiempos en las obras del Zócalo, pide comerciantes a las autoridades En conferencia de prensa, los asistentes manifestaron su aprobación por la desaparición del kiosco
Karla Galarce Sosa
Locatarios, comerciantes y vecinos del Zócalo pidieron al gobierno estatal un calendario de obras para la remodelación.
En conferencia de prensa en el restaurante El Kiosco, los comerciantes celebraron la inversión del gobierno federal y exigieron coordinación con los niveles estatal y municipal para la introducción de cableado, tubería y cámaras de seguridad.
Manifestaron su aprobación por la desaparición del kiosco, como parte del proyecto de remodelación anunciado por el secretario de Fomento Turístico, Javier Aluni, y que también es parte de los compromisos presidenciales para mejorar la imagen del puerto ante la celebración del Tianguis turístico 2015 en Acapulco.
La dueña del restaurante el Kiosco, Érika San Millán Villalvazo, informó que como Frente de Rescate del Acapulco Tradicional (FRAT) solicitaron por escrito el calendario de obras.
“En ésta obra en particular queremos que se respeten los tiempos para que no tengamos pérdidas como ha ocurrido en otras ocasiones”, comentó.
Insistió en que no se van a derribar los árboles, como comentan ambientalistas, quienes instalaron dentro del kiosco una mesa para recaudar firmas y exigir una consulta pública si debe o no conservarse esa estructura.
Sobre el proyecto, San Millán Villalvazo indicó que “es muy austero, la explanada del Zócalo va a quedar más amplia y les doy el voto del confianza a los profesionales que presentaron un proyecto conforme a la realidad (…) me preocupan los empleados que aquí trabajan, número que llega a aumentar dependiendo de la temporada del año”.
Pidieron a las autoridades que la obra se ejecute dentro de los plazos que les informaron y que no rebase los seis u ocho meses, pues buscan tener mejores ventas en la temporada de diciembre, porque en esta de verano las obras están encima.
“Que no se tarden mucho, que trabajen los domingos si es posible para que no se ponga en riesgo el negocio, porque si se tiene (…) nos dijeron que las intervenciones van a homogeneizar las fachadas que estén pintadas del mismo color, que pondrán unas pérgolas y lo que les pedimos también es que utilicen materiales duraderos, que los pisos que se coloquen sean los más adecuados para el tipo de actividades que se realizan en Acapulco, como son las peregrinaciones”, dijo.
En su participación, Saulo Ramos Bello, propietario del restaurante Mi Piaci, dijo que ya hacía falta una remodelación porque el problema de los drenajes, con las lluvias, el agua se regresaba.
Consideró que los ciudadanos no deben detenerse en aspectos de diseño en el Zócalo, pues opinó que eso debe quedar en manos de los profesionales.
Pidió a los urbanistas y arquitectos que presentaron la obra que tomen en cuenta las peregrinaciones, la admiración de los extranjeros que aún llegan por la naturaleza y el respeto de los árboles.
Se manifestó a favor para que, como parte del diseño, también se cierren las calles adyacentes y que sean pasos peatonales, “porque es la solución que adoptaron ciudades grandes”.
Indicó que la etapa más difícil es la del cambio de piso porque se afectará no sólo los frentes de los negocios sino la vida peatonal, tanto para visitantes y turistas, como para los propios residentes de la ciudad.
“El zócalo es un símbolo importante de la ciudad porque es un punto de reunión de los acapulqueños,”, comentó.
Sobre la ocupación de una parte importante de la plaza Juan Álvarez, Ramos Bello añadió: “se debe reglamentar porque son importantes los globeros, los boleros, hay vendedores ambulantes que son importantes para la tradición de nuestro Zócalo, sólo deben pensar en que la imagen es la impresión se deja en los visitantes”.
La presidenta del FRAT, Dulce María Gómez Velasco comentó que el kiosco sólo se utiliza para manifestarse, para mal vivientes, pero la decisión de ver si se queda o no compete a los profesionales, especialistas y urbanistas.
Pidió al Ayuntamiento que se involucre en las obras para que el sistema de drenaje mejore y para que haya un buen alumbrado público.
“El kiosco debe quitarse porque los turistas cuando hay una manifestación huele mal; es una réplica que hay en Tlaquepaque, que nuestros amigos recapaciten porque el quiosco allá no es funcionable”, concluyó.




