Xavier Carreto A.
Segundo año de trabajo legislativo
De conformidad con el artículo 41 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Guerrero, este sábado 15 de noviembre se inició el primer periodo ordinario de sesiones del segundo año de trabajo legislativo de la Quincuagésima Séptima Legislatura al Congreso del Estado.
Esta es una nueva oportunidad para que nuestros diputados locales puedan demostrarnos que no nos equivocamos al elegirlos y, por el contrario, cumplirán de manera cabal con las expectativas que el electorado guerrerense se había hecho al votar por un Congreso integrado por una mayoría opositora al gobernante Partido Revolucionario Institucional.
Vale la pena recordarlo, el 6 de octubre del 2002 el electorado guerrerense decidió quitarle la mayoría calificada que hasta entonces había tenido el PRI al pasar este partido de contar con 30 legisladores a 20, más la diputación de representación proporcional que obtuvieron sus aliados del Partido Verde Ecologista de México. Sin embargo, como lo hemos comentado en reiteradas ocasiones en las páginas de El Sur, la esperanza de los guerrerenses por contar con un Poder Legislativo independiente del Ejecutivo, que responda a los intereses del pueblo de Guerrero, no se han concretado, pues las cosas en el Congreso local siguen igual como si el PRI siguiera siendo mayoría. Tenemos, por ejemplo que el partido tricolor sigue presidiendo las 26 comisiones del Congreso, las más importantes, sobre todo las relacionadas con la fiscalización del gasto público como Presupuesto y Cuenta Pública; de Vigilancia y Evaluación de la Auditoría General del Estado; Hacienda. Así como la de Gobierno, en donde se toman las decisiones más importantes.
Los principales funcionarios en el Congreso, están ahí a propuesta de los diputados priístas como la oficial mayor, el director de Administración, el director de Comunicación Social. El presupuesto del Poder Legislativo se sigue manejando a conveniencia del PRI, como si fuera una más de las dependencias del Poder Ejecutivo.
Este periodo ordinario de sesiones servirá para que nuestros legisladores locales analicen, discutan y acuerden sobre asuntos trascendentes para la vida de los guerrerenses como la aprobación de la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos para el ejercicio fiscal 2004; la Cuenta Pública del Primer Cuatrimestre del 2003; el Déficit Financiero en la Secretaría de Educación; la Ley de Transparencia e Información Pública del Estado de Guerrero, entre los más relevantes. Mención aparte merece el análisis de la reforma política.
En el caso del Presupuesto de Egresos, ya el secretario de Finanzas y Administración, Rafael Acevedo, nos adelantó que será de 19 mil 200 millones de pesos; 388 millones de pesos más que en el ejercicio anterior, lo cual tomando en consideración el índice inflacionario tendremos un decrecimiento del 4 por ciento. Y es que dependemos en un 96 por ciento de los recursos federales, de ahí que resulta urgente para los guerrerenses, por una parte, que se defina la llamada reforma fiscal que nos permita contar con mayores recursos, en una entidad como la nuestra tan urgida de resolver muchos de los problemas que nos aquejan. Por otra, que se tenga un mayor cuidado en vigilar el ejercicio del gasto para que no tengamos otro déficit financiero como el que se vive en la Secretaria de Educación Guerrero.
Respecto a la revisión de la Cuenta Pública del gobierno del estado, correspondiente al primer cuatrimestre del 2003 debemos exigir a nuestros legisladores que hagan público su punto de vista para aprobarla o rechazarla como lo hizo la diputada Gloria Sierra, hace unos días. La legisladora perredista no tiene elementos para aprobarla, toda vez que existen subejercicios en algunas dependencias del Ejecutivo que los secretarios de despacho no han explicado. Asimismo, en el Informe de Resultados que sobre la Cuenta Pública presenta el auditor general del estado, no se hace ninguna alusión al déficit financiero de la SEG. Por el contrario, en la observación número 11 de este Informe, el Auditor expresa: “…la aplicación de los recursos se realizó con transparencia y apego a la normatividad…”.
Otras limitaciones que tiene la presentación de la Cuenta Pública son que faltan documentos como: los Estados Financieros, Estado de Cambios en la situación Financiera, Estado que guarda el Patrimonio, Avance y Evaluación de Programas y Acciones.
En la rendición de cuentas que están obligados a presentar nuestros diputados locales, sería deseable que los integrantes de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública que son los responsables de emitir el dictamen que se somete a la consideración del Pleno de la Cámara, nos dieran sus razones para validar este documento que presentó el Ejecutivo. Que los diputados Alvis Gallardo del PRI, quien es el presidente de esta Comisión; así como los vocales de la misma Fredy García del Partido del Trabajo, Arturo Martínez del PAN y Marco Antonio de la Mora del Verde Ecologista, expusieran sus argumentos del porqué se aprueba o desaprueba la Cuenta Pública.
Asimismo, que los otros 41 diputados también nos den a conocer sus puntos de vista sobre este tema. Que se expliquen hechos como el acontecido con la aprobación de la Cuenta Pública del último cuatrimestre del 2002, cuando el diputado Mariano Dimayuga del PRD vota a favor, 14 de sus compañeros en contra y dos se abstuvieron.
Nuestras esperanzas de tener un Poder Legislativo independiente del Ejecutivo, espero que no las tengamos que posponer para la siguiente legislatura, pues en el arranque de este primer periodo ordinario no nos han ofrecido un mejor panorama los diputados, en la comparecencia del secretario de Educación, ya que salvo honrosas excepciones como las de Ramiro Alonso, Gloria Sierra, Arturo Martínez y Raúl Salgado, el resto de los legisladores participantes en la comparencia fueron complacientes y no hicieron cuestionamientos relevantes a la altura de las expectativas de la sociedad por conocer el estado que guarda la SEG, que, dicho sea de paso, vive una situación caótica no sólo por su quiebra financiera solventada con los impuestos no entregados a la Secretaría de Hacienda, sino por el incumplimiento de su calendario escolar. Lo único por lo que habría que felicitar al secretario Pano es por su condición física que le permitió no perder la compostura a lo largo de los 530 minutos que duró su presentación en el Congreso local.




