Sólo tres de las 47 comunidades apoyan a La Parota, dicen campesinos inconformes
* Asisten a la presentación de dos libros a la Unidad Académica de Filosofía y Letras de la UAG de Chilpancingo
Ezequiel Flores Contreras, corresponsal, Chilpancingo * Comuneros opositores al proyecto hidroeléctrico La Parota reconocieron que tres de las 47 comunidades en donde se pretende construir la hidroeléctrica están apoyando el plan y criticaron a la CFE por estar lucrando con el hambre y la ignorancia de los campesinos al ofrecer empleos mal pagados a cambio de que acepten la construcción.
Durante la presentación de los libros Enfrentando la globalización y La inversión en la OMC, una trampa del norte por integrantes de la Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio (RMALC), este fin de semana en la Maestría de Historia Regional de la Unidad Académica de Filosofía y Letras de la UAG, comuneros de Garrapatas, San José, Parotillas y Cacahuatepec refrendaron nuevamente su oposición a la venta de sus tierras por considerar que esa acción es un inicio de la entrega de la soberanía nacional al extranjero.
En el auditorio universitario se reunieron integrantes de varias organizaciones sociales y no gubernamentales con el fin de iniciar los trabajos de lo que será el primer Foro Social del Campo Guerrerense en donde se intenta proponer una alternativa distinta de desarrollo a la que intenta imponer el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional por medio del gobierno federal.
“Tiene que ser una propuesta de desarrollo desde la visión de los pueblos y no con base a las políticas económicas del BM y del FMI”, aseveró Amador Cortés Robledo, miembro del Consejo Guerrerense 500 Años de Resistencia Indígena.
Marco Antonio Suástegui, comunero de La Parota expuso la etapa en la que se encuentra el movimiento opositor al proyecto de la hidroeléctrica y señaló que “nosotros estábamos viviendo en paz hasta que llegó la Comisión Federal de Electricidad, ahora estamos aprendiendo a luchar organizadamente pues nosotros desconocíamos de los movimientos sociales ya que en nuestra vida comunal este tipo de movilizaciones no se realizan”.
Y criticó a la CFE, pues –dijo– a cambio de la tierra están ofreciendo a los campesinos proyectos productivos, así como ganado vacuno y porcino pero, ¿En dónde vamos a alimentar a los animales? ¿En qué tierra los vamos a echar para que crezcan? , cuestionaba el campesino y calificó de incoherentes las propuestas de la comisión.
Reconoció que existen comuneros de Cacahuatepec, La Parota y Parotillas que están a favor del proyecto hidroeléctrico porque la CFE “logró dividir a la población” al ofrecer empleos de peones, pagando una miseria y aprovechando la ignorancia de los campesinos pues “esto no es más que burlarse del hambre de la gente”, aseveró Marco Antonio Suastegui.
En base al estudio técnico de la CFE y que tienen en su poder, los comuneros opositores aseguran que en la construcción del proyecto se invertirán mil millones de dólares, la altura de la cortina será de 172 metros, la zona de inundación abarcara 14 mil hectáreas de cinco municipios, San Marcos, Juan R. Escudero, Tecoanapa, Chilpancingo y Acapulco, y señalaron que el 80 por ciento de los terrenos que ocupara el proyecto pertenecen al municipio de Acapulco.
Por lo que calificaron de astuto al gobernador del estado, René Juárez Cisneros al declarar que la decisión de construir o no la hidroeléctrica será tomada por la mayoría.
“Aquí no permitiremos que la mayoría decida que una minoría abandone su casa, por favor, cómo va a aceptar un campesino de Tecoanapa o de Chilpancingo abandonar su tierra porque otros lo decidieron, esto si es indignante” expreso Marco Antonio Suastegui.
Además, rechazaron que sean opositores al desarrollo como algunos medios de comunicación y el gobierno los ha calificado y afirman que el entorno ecológico de la zona sufrirá cambios severos. Además plantearon que el agua de la zona quedara contaminada por el veneno que contiene el árbol denominado La Parota, que abunda mucho en esa parte del estado.
Dicen que el proyecto va a garantizar el abasto de agua y energía eléctrica por 150 años al puerto de Acapulco, pero eso es mentira porque las 14 mil hectáreas quedarán inundadas por el vaso de agua que forme el proyecto y lo peor es que el tipo de plantaciones envenenaran el agua ya que el árbol que nosotros llamamos Parota lo utilizamos para la caza de animales pues la savia de esa madera contiene un tipo de veneno que inmoviliza al animal, por lo que pasaran más de 40 años para que la vegetación y árboles inundados atraviese por el proceso de integración a la tierra, indicaron los comuneros opositores.
Agregó que además esta acción sería un ecocidio, por lo que en este momento ya estamos contactando a miembros de la organización no gubernamental Green Peace para que realicen un investigación en esta zona del estado y denuncien a nivel internacional el atentado en contra de la naturaleza que el gobierno mexicano pretende realizar, señaló Felipe Flores comunero de Garrapatas.
Luego mencionaron los casos en Guerrero en donde la CFE desde hace más de 40 años hasta el momento aun no indemniza a campesinos a quienes les expropiaron sus tierras para la construcción de hidroeléctricas como la presa de La Venta y la termoeléctrica de Petacalco.
Y señalaron que en este país no existen leyes que obliguen al estado a indemnizar a los campesinos cuando se expropia la tierra, “ahí esta el caso de la presa de La Venta, desde hace 46 años ni un peso el gobierno le ha dado a los comuneros de Omitlán, La Venta y La Palma, quiero decirles que esos compañeros están con nosotros”.
“Desde hace 30 años el gobierno nunca se ha preocupado por nosotros, con su miserable procampo y prevendas en temporada electoral piensa que va a comprar a la gente, nosotros hemos cuidado el entorno de nuestros pueblos y ahora el gobierno nos quiere sacar”, señaló Marco Antonio Suastegui.
Finalmente vino el llamado par las organizaciones que asistieron a la presentación de los libros, “Ayúdenos a defender nuestra tierra, pues dejamos bien claro nosotros no negociaremos la tierra pues creemos que es sagrada, y aquel que vende la tierra es como si vendiera a su propia madre” externaron los comuneros opositores al proyecto.




