Silvestre Pacheco León
CRONICA MUNICIPALISTA
*Doble lenguaje en el Ayuntamiento de Zihuatanejo
Cuando el director municipal de Desarrollo Urbano, Eligio Peñaloza, planteó a los diputados perredistas sus argumentos para pedir la desaparición del Fideicomiso Bahía de Zihuatanejo, pareció un despropósito a la luz de las negociaciones del Ayuntamiento con el organismo paraestatal con miras a la regularización y supuesta urbanización de las 38 colonias que se localizan arriba de la cota 70 del anfiteatro de la ciudad.
Después de escuchar la larga lista de los daños que el Fibazi ha provocado a la ciudad, de boca del mismo funcionario, lo que a uno se le antoja lógico es que se emprenda una demanda legal en contra del organismo y no ofrecerle una salida fácil como sería su desaparición.
En la reunión efectuada ayer en el Palacio Municipal de Zihuatanejo, entre los diputados federales de la Comisión de Desarrollo Rural y Medio Ambiente con los miembros de la Comisión Municipal de Ecología, como es natural, los representantes populares vinieron a escuchar y a conocer la situación ambiental de la bahía y las preocupaciones de los diferentes sectores sociales.
Y aunque la mayor parte de las intervenciones se ocupó de explicar el daño que ha provocado a la bahía el megaproyecto Puerto Mío, con la privatización de playas y su pretensión de construir una terminal marítima, correspondió a los funcionarios municipales de desarrollo urbano exponer algunos de los orígenes de la contaminación y de la malformación de la ciudad.
En efecto, se expusieron las omisiones y los excesos del Fideicomiso Bahía de Zihuatanejo pero nada se dijo acerca del convenio que está en proceso entre el Ayuntamiento y dicho organismo, para la legalización de los asentamientos humanos en la zona de reserva ecológica.
Aunque con malas cuentas sobre la edad del municipio de parte de Eligio Peñaloza, quien como muchos otros funcionarios se obstina en llamarle José Azueta, ignorando que desde hace más de tres años se llama simplemente Zihuatanejo, le calculó treinta y tantos años cuando el mes entrante festejará medio siglo de su erección, tuvo el tino de señalar en un plano las áreas de la ciudad consideradas como de alto riesgo que fueron comercializadas junto a las calles que también fueron privatizadas en ese afán de enriquecimiento completamente explicable.
Es decir, estamos frente a un gobierno municipal que tiene consigo todos los elementos para proceder legalmente contra los funcionarios que en su momento cometieron actos ilegales y lo menos que se puede esperar es que obre en consecuencia.
Eso es parte de la exigencia que planteó, fuera de programa, Abad Villanueva Maceda, ex presidente de la colonia más populosa de Zihuatanejo quien dejó al descubierto lo que algunos califican como doble discurso o doble moral de las autoridades municipales.
Dijo Abad Villanueva que el propio director de Desarrollo Urbano ha estado en platicas con funcionarios del Fibazi y líderes populares que pretenden invadir áreas prohibidas con la anuencia municipal.
Fuera de la reunión con los diputados, tanto el actual presidente de la colonia Vicente Guerrero, Amando Vargas Herrera como Abad Villanueva y los integrantes de la actual mesa directiva expusieron el problema que ahora enfrentan en su colonia.
Todos los colonos han cuidado por años una área considerable de terreno para que no sea invadido y lo han hecho a riesgo de su propia integridad física y enfrentado el acoso de los líderes que viven de las invasiones.
Esa área que ellos quieren que se mantenga como reserva ecológica, donde ahora funciona el jardín de niños 24 de Abril con clave 12DJN5808D, ha sido lotificada con el aval del Fibazi y de la Dirección de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento para negociarla con dos líderes que pertenecen al PVEM. De esa superficie cuidada con tanto empeño porque forma parte del entorno de la colonia Vicente Guerrero, se ha diseñado un plano con 208 lotes de 120 metros cuadrados cada uno para negociarlos con líderes a quienes se los han prometido.
Obviamente, ante esa decisión del Fibazi, avalada por una Dirección del municipio, los colonos que han cuidado el área han reaccionado y dicen “si el gobierno de todos modos va a fraccionar y a vender esos terrenos, exigimos ser nosotros los que tengamos la preferencia en la venta”.
A raíz de esa situación y ante la exigencia de los colonos de la Vicente Guerrero, el director de Propiedad Inmobiliaria del Fibazi, Raúl Villegas y el jefe de Proyectos, Carlos Blanco, con la presencia del funcionario municipal Eligio Peñaloza, ofrecieron a los inconformes 15 lotes para sus allegados y ante la exigencia de que querían la mitad de los lotes, el Fibazi ayer les hizo la oferta de hasta 60 lotes con la condición de que la colonia acepte que se mutile el terreno del jardín de niños para incrementar el número de lotes par comercializar.
Es decir que si por un lado escuchamos al presidente municipal sostener con toda pulcritud la exigencia de que el Fibazi repare el daño que ha provocado a la ciudad, hay funcionarios que solapan y alientan iniciativas que repiten las mismas actitudes que se dice combatir.
Por eso se entiende que con harta ligereza el Ayuntamiento esté negociando con el Fibazi la urbanización de los asentamientos irregulares con base en la irrisoria inversión estatal de 10 millones de pesos cuando la propia Dirección de Desarrollo Urbano del municipio habla de 60 millones de pesos lo que el Fibazi ha dejado de invertir en áreas que ha comercializado.
Ante esa realidad y después de escuchar el exhorto de los propios funcionarios municipales de un gobierno perredista a los diputados federales también perredistas para que se ocupen de luchar por el imperio de la ley y el respeto a los habitantes de Zihuatanejo, los ciudadanos comunes no sabemos para dónde hacernos.




