Desde los 5 años, el niño César Octavio sabe lo que es combinar el estudio y el trabajo
César Octavio Francisco tiene 11 años, cursa la primaria en la escuela Ignacio Manuel Altamirano y ya sabe lo difícil de combinar el estudio y trabajo, porque en sus ratos libres ayuda a su mamá en la venta de artículos para masajes.
Este Día del Niño, César dijo que lo disfrutará al máximo porque en agosto entrará a la secundaria, e invitó a los demás niños a que se diviertan porque cuando tengan más años no tendrán la oportunidad.
Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (INEGI) en el censo del 2010 se indica que en Guerrero residen poco más de 1.1 millones de niños de 0 a 14 años, y la participación económica activa de 12 a 14 años es del 6.5 por ciento.
César Octavio abundó que desde los 5 años le ayuda a sus padres, pero que también asiste a la escuela: “siempre los ayudo en cualquier cosa, desde los 5 años”, y que sigue haciendo travesuras pero “ya le estoy bajando porque voy a entrar a la secundaria”.
Este Día del Niño, agregó, “voy a sacar mi niño porque será el último año que voy a festejar, el siguiente ya voy a ser un adolescente, entraré a la secundaria”.
Indicó que aún no sabe a dónde lo van a llevar sus papás, pero que espera divertirse.
Con una playera gris y un pantalón de mezclilla, César Octavio empujaba un “diablito” la mañana de ayer por la Catedral de Nuestra Señora de Soledad, en el que llevaba una caja de cartón con la mercancía para vender.
“A los niños más pequeños les digo que los festejen porque cuando lleguen a grandes no van a tener la oportunidad, van a tener otras responsabilidades”, dijo, y subrayó que en ratos libres va al local comercial de sus padres a ayudarles a vender. (Aurora Harrison).




