Casas vacías y vigilancia constante en la colonia Brisas de los Dragos
Karina Contreras * En la colonia irregular Brisas de los Dragos ayer se vivió un día tranquilo aunque con un ambiente tenso entre los bandos que disputan desde hace más de un año –tras la muerte del dirigente Heladio Pérez Rendón– el control del valioso predio ubicado en el Cerro del Tigre.
El control de la entrada a las colonia irregular está bajo el mando del grupo del “nuevo comité de vigilancia” que encabeza Guillermina Albarrán Salgado, quienes dijeron que no había acceso restringido y que se podía pasar.
En la caseta de vigilancia–que mantienen desde hace diez días– se encuentran más de diez personas vigilando quién entra y sale del predio irregular. Los que vigilan son en su mayoría gente que fue desalojada –según han denunciado–del lugar por el líder Pérez Rendón y que ahora con la nueva administración pretenden recuperar el predio por el que, aseguran, pagaron 20 mil pesos.
En un recorrido por la colonia se observó que la mayoría de las casas estaban vacías debido a que –según algunos vecinos– la gente se encontraban trabajando.
Incluso los seguidores del dirigente Andrés Sánchez Serrano –quien se encuentra en el reclusorio de Las Cruces luego de que fuera detenido acusado de privación de la libertad– se mantuvieron tranquilos y no llevaron a cabo protestas para exigir su liberación, ya que –dijeron– confían en que hoy saldrá libre, pues, señalaron que la denuncia en su contra del canadiense Jaques Michaud Moreau no procederá.
Los seguidores de Sánchez Serrano comentaron que ellos debieron demandar al extranjero –quien tiene un terreno en la colonia– pues hace algunos meses al prender un árbol que estaba cerca de los cables, provocó daños a algunos aparatos eléctricos.
La colonia Brisas de los Dragos fue invadida hace cinco años por cerca de quinientas familias que fueron encabezas por el dirigente Heladio Pérez Rendón, pero tras su asesinato –el 27 de agosto del año pasado–, los problemas se agravaron por la búsqueda de control de la colonia entre el que fuera su guardaespaldas, Andrés Sánchez, y Guillermina Albarrán, quien a decir de algunos vecinos es apoyada por el dirigente de ambulantes Antonio Valdés Andrade y Magda Adame así como por el dirigente perredista, Adolfo Plancarte.




