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Ajuchitlán está en paz, afirma el síndico del ayuntamiento perredista

 * Versiones de fuentes oficiales señalan que Esteban Vergara estuvo cerca de enfrentarse a balazos con judiciales

 Gregorio Urieta, corresponsal, Coyuca de Catalán * El presidente municipal de Ajuchitlán, Esteban Vergara Chamú, citó a una conferencia de prensa a varios reporteros de medios locales en las instalaciones del ayuntamiento de Ajuchitlán. Sin embargo, la conferencia se suspendió debido a que llegó el director del Despertar del Sur, Misael Tamayo Núñez, quien difundió una parte del último escándalo que protagonizó el alcalde, y que no había sido invitado a la conferencia, pues sólo fueron invitados los medios con los que el alcalde tiene convenios de publicidad.

Este corresponsal, que informó del episodio en que se involucró el alcalde en el poblado de Santa Rosa de Lima, en donde amagó con una arma a los asistentes a un baile, tampoco fue invitado. Sin embargo, se pudo saber que el organizador de la misma, el presidente del CEM del PRD en Pungarabato, Miguel Ángel Albarrán reclamó airadamente a Misael Tamayo por lo que publicó. Luego, en entrevista para Telecable hecha por el mismo Albarrán (colaborador en la sección deportiva del noticiario de ese medio) el síndico J. Carmen Higuera Fuentes declaró que en Ajuchitlán “el pueblo está en tranquilidad y en paz” y que tal como los medios han hablado de la conducta del alcalde, “el pueblo estaría alarmado, y no es así”. El síndico señaló que el más indicado para juzgar la conducta del presidente Vergara Chamú “es el pueblo y el pueblo está en paz”.

Pero el pasado viernes 18 en Placeres del Oro el alcalde estuvo a punto de enfrentarse a balazos con agentes de la Policía Judicial del Estado. De acuerdo con fuentes oficiales, el alcalde era custodiado por agentes, uniformados y armados de la policía del gobierno del estado conocida como motorizada, los que viajaban en la patrulla número 8. Los agentes servían también para cargar bolsas de hielo y botellas de bebidas alcohólicas que el alcalde y dos de sus amigos consumían en el baile de las fiestas tradicionales de ese lugar. Los amigos del presidente fueron abordados por agentes judiciales con destacamento en Altamirano, y a uno le decomisaron una pistola .38 Súper, y un rifle AR15 a uno de los motorizados. Al saberlo, el alcalde Esteban Vergara acudió en su apoyo junto con los policías motorizados, los que cortaron cartucho apuntando a los seis policías judiciales, los que hicieron lo mismo. Después de una fuerte alegata, Vergara Chamú salió de ese lugar y llegó con sus amigos hasta Coyuca de Catalán cerca de la una de la mañana. Allí pidió apoyo a la policía municipal para enfrentar a los judiciales, pero este apoyo les fue negado. El alcalde, sus amigos y parte del grupo de motorizados se introdujeron a la  Discoteca Club Leo’s. Cuando los judiciales pasaron, los motorizados que estaban afuera del inmueble les hicieron el alto. Avisados Vergara Chamú y los otros motorizados, salieron de la discoteca y nuevamente el alcalde exigió a los judiciales que le entregaran el arma, a lo que se negaron, originándose  un nuevo connato de enfrentamiento. Ambos grupos cortaron cartucho, apuntándose. Testigos señalan que la discoteca cerró en ese mismo momento y los clientes de las taquerías que se ubican a los lados, se alejaron del lugar. Allí los judiciales “se abrieron”, según testigos, y se fueron a Altamirano sin entregar el arma exigida por el alcalde. Éste tomó un rifle de los policías motorizados y disparó al aire pegando varios disparos en la torre roja de la Plaza de la Unidad. Los impactos pueden ser observados a simple vista. Luego, cerca de las 2 de la mañana, se retiraron hacia Altamirano, en donde pidió, sin recibirlo, apoyo a la policía municipal de Pungarabato para ir a rescatar su arma de los judiciales. Allí, el alcalde alardeó de que el senador Armando Chavarría y el diputado local Ramiro Alonso de Jesús enviarían al Congreso local una solicitud de destitución del comandante de la Policía Judicial Daniel Máñez.

Existe una versión también oficial, de que el alcalde desplegó a los policías alrededor de la comandancia. Los judiciales a su vez se resguardaron en la azotea con órdenes de “repeler cualquier agresión”. Finalmente, Esteban Vergara Chamú entró a hablar con el comandante Mañez, pero se ignora a qué acuerdos llegaron, pero existe la versión de que el comandante le entregó las armas a Vergara Chamú luego de que el alcalde le pidió perdón. De allí, el alcalde, acompañado de tres patrullas con policías del municipio de Ajuchitlán y una de motorizados del gobierno del estado fue al bar El Paraíso, de la zona de tolerancia de Altamirano, en donde festejó su “hazaña”.  Allí estuvo hasta después de las tres de la mañana.

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