Elabora la CEM un proyecto para evitar la pederastia de sacerdotes a pedido del Vaticano
Rodrigo Vera / Agencia Proceso
Ciudad de México
A petición del Vaticano, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) acaba de elaborar un proyecto para evitar los abusos sexuales contra menores de edad cometidos por sus sacerdotes, y también para dar atención a las víctimas.
Dicho proyecto está contenido en un documento que ya fue aprobado por la CEM, el pasado 18 de abril, durante su última asamblea plenaria, realizada en la sede del episcopado, en Lago de Guadalupe, Estado de México.
El documento lo elaboró una comisión integrada por especialistas en derecho canónico, derecho civil, psicología y pedagogía. Y su redacción –que tomó al menos unos seis meses– estuvo a cargo del sacerdote Juan Pedro Juárez Meléndez, de la diócesis de Tula.
Este proyecto de la CEM responde a una solicitud que le hizo la sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, a cargo del cardenal estadunidense William Joseph Levada, quien pidió a todos los episcopados del mundo “procedimientos claros y coordinados” para combatir la pederastia sacerdotal desde el interior de la Iglesia.
La solicitud se hizo a través de una circular fechada el 3 de mayo de 2011. En ella, el cardenal Levada pide a los episcopados que le entreguen sus respectivos proyectos antes de que finalice el mes de mayo de 2012.
En una entrevista con la agencia Notimex, el obispo coadjutor de Papantla, Jorge Carlos Patrón Wong, adelantó que el proyecto de la CEM “se caracteriza por el énfasis que pone en la prevención de posibles abusos y la selección de los candidatos al sacerdocio. Y tiene además en cuenta todos los aspectos de la legislación civil mexicana”.
Patrón Wong colaboró en el proyecto aportando sus conocimientos como psicólogo, pero también su experiencia como expresidente de la Organización de Seminarios Mexicanos (Osmex) y de la Organización de Seminarios Latinoamericanos (Oslam).
Agregó en la entrevista que la formación en los seminarios es clave para evitar la pederastia, ya que ahí es donde se forman las “personalidades sanas y coherentes” de los futuros sacerdotes.
En el documento, dijo, se mencionan las “líneas guía” que asumirá la Iglesia mexicana para enmendar los errores cometidos en el pasado, y evitará la “discrecionalidad” con que se manejaban este tipo de abusos.
Ahora, dice, se impondrá la “cultura de la transparencia” sobre la “cultura del silencio”, muy difundida en el pasado y cuyo máximo exponente fue Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo y cuyos abusos sexuales contra menores de edad le hicieron mucho daño a la Iglesia.




