El ayuno, para exigir que se le concesione una parte del Tropicana, dice huelguista
Karla Galarce Sosa
Por segundo día, Lauro Salinas Nava realizó un ayuno de siete horas afuera del establecimiento donde se alojó el centro nocturno Tropicana.
El ayuno, explicó, forma parte de las acciones que realiza para exigir que el gobierno federal resuelva la solicitud que hizo ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), de una parte de la superficie de zona federal que actualmente carece de un titular de concesión en el ex centro nocturno ubicado en la playa Tamarindos.
El inconforme estuvo acompañado, durante diferentes lapsos de la mañana, por vendedores y prestadores de servicios de playa que lo apoyan, así como por su familia.
Representantes de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum) acudieron al local el lunes por la mañana.
Salinas Nava exige al gobierno estatal una liquidación justa.
El mes pasado, el gobierno del estado intentó derribar el inmueble donde mantiene una huelga desde hace más de cinco años.
Salinas Nava presentó una queja en la delegación de la Codehum el 27 de junio pasado, contra el secretario del Trabajo, Alberto López Rosas, y contra el coordinador del Ejecutivo estatal, Humberto Salgado Gómez, un día después de que con maquinaria pesada se pretendió derribar el inmueble, bajo el argumento de que representa un riesgo para la población.
Siete ex compañeros de Lauro Salinas recibieron un pago por 45 mil pesos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social como “compensación”, cifra que él rechazó al considerar un monto “risible” por haber trabajado más de 30 años.




