Guerrero siempre ha sido gobernado por caciques, dice Florencio Salazar que estuvo acompañado por panistas
Fernando Hernández
Chilpancingo
El ex alcalde de Chilpancingo, Florencio Salazar Adame, dijo que desde los tiempos de Juan N. Álvarez, el estado de Guerrero ha sido gobernado por castas de caciques.
El también ex secretario de la Reforma Agraria, ahora Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), durante la administración del presidente Vicente Fox Quezada, fue el invitado a la reunión semanal del Grupo Cuicalli.
A Salazar Adame lo acompañaron los diputados locales panistas, Jorge Camacho Peñaloza y Marcos Efrén Parra Gómez.
El ex secretario de Gobierno durante el gobierno de José Francisco Ruiz Massieu, recordó que ese gobernador había dicho alguna vez que Guerrero no tenía “futuro, ni destino”.
Salazar Adame aseveró que en Guerrero, históricamente, los procesos de transmisión del poder han sido bajo el referente de que una familia le entrega el mando a otra, lo que ha mantenido una visión caciquil de la política.
Para el ex embajador de México en Colombia, la historia política de Guerrero, desde que se erigió como estado, ha sido “la política del amigo y del compadre”.
Lo que ha derivado en que el estado sea en el ámbito nacional el más corrupto, el más opaco y pobre de México.
Considerado ahora uno de los activos del PAN estatal, manifestó que de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la situación en el estado derivada de la pobreza es “dramática”.
Ya que a pesar de que ha habido esfuerzos importantes en materia del combate a la pobreza, ésta ha ido avanzando, no obstante que se han incrementado los presupuestos destinados al combate a la pobreza y miseria que impera en el estado, “las condiciones no han mejorado”.
En su intervención, avizoró que las elecciones de 2015 en Guerrero, en la que se habrá de cambiar al gobernador, así como a los alcaldes de 81 ayuntamientos y diputados locales, serán “cruciales para el estado” y probablemente la última oportunidad que se tenga.
Uno de los socios le preguntó si estaba considerando buscar la candidatura a la gubernatura por el PAN, partido en el cual ha militado en los últimos años o por la vía de las candidaturas ciudadanas.
Florencio Salazar precisó que desde hace un tiempo anunció su retiro de la política activa, más no de la propia política.
Entonces, en su momento, el diputado Marcos Parra le dijo que esa era una decisión que debería de reconsiderar.
Otro de los asistentes le preguntó su opinión entorno a los grupos de autodefensa en el estado de Guerrero, así como de las operaciones de la Policía Comunitaria.
Explicó cómo las guardias civiles se habían hecho del poder en Colombia, en algún momento con el apoyo del narcotráfico.
Salazar, quien formó parte de los círculos políticos que rodearon al gobernador Ruiz Massieu, manifestó que los grupos de ciudadanos que se han organizado para defender sus territorios “no son deseables en ninguna sociedad, cuando la sociedad decide armarse para” protegerse, está “haciendo el más severo reclamo; yo tengo que armarme porque tú gobierno no me das seguridad, ni a mí persona, ni a mis bienes”, y eso habla de “un estado fallido”. Enfatizó que “el Estado tiene ésta como una de sus principales metas y objetivos de ser”. “El problema con la Policía Comunitaria, desde mi punto de vista, es que están entrando en un proceso de empoderamiento, es decir ¿Quiénes son los integrantes (de este grupo), son campesinos, son indígenas, son los más pobres y atrasados en su gran mayoría? Estamos hablando de población marginada que no participa en la vida social y económica, pero se organiza y tiene un poder que no conocía y que no tenía antes”, puntualizó.
Añadió que “el fenómeno va más allá de que se armen, el fenómeno es que se constituyen en factores reales de poder, estamos hablando de poder al margen de las instituciones, y eso no es sano para una sociedad”.
A respaldar a Salazar Adame, asistió la ex diputada panista, Irma Lilia Garzón Bernal, así como el ex delegado en Guerrero de la Reforma Agraria, Rigoberto Ramos; así como ex delegado de la Secretaría de Educación Pública (SEP), César Quevedo Insunza.




