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Rinden declaración tres judiciales acusados de detener sin razón a una persona

 Jorge Nava * Tras las rejillas de prácticas de la primer secretaría del juzgado octavo, los tres judiciales acusados de detener injustamente a Roberto Ezequiel Guzmán, el sábado 27 de septiembre en el zócalo, rindieron ayer su declaración preparatoria, donde negaron los hechos por el que Ezequiel Guzmán los acusa.

Según el agraviado, el comandante Juan Benítez Rodríguez y los agentes judiciales Miguel Rojas y Sergio García, acompañados de una mujer que se dijo ser agente del Ministerio Público y a la que identificó como Silvia Hernández González, lo detuvieron el sábado 27 de septiembre en el Zócalo, mientras paseaba con su novia en el lugar.

Ezequiel Guzmán explicó que después de ser señalado por la presunta fiscal, fue trasladado en un Jetta negro a la comandancia de Barrios Históricos, aclarando que en el trayecto le entregó a uno de los agentes su cartera en la que traía varias tarjetas de presentación de unos oficiales del servicio de aduana de los Estados Unidos, 210 dólares americanos y 800 pesos en efectivo, que le entregaron al cambiar unos dólares, de los 250 que le dieron en Estados Unidos luego de declarar en la Corte de Nueva York en calidad de testigo, en contra de unos estadounidenses que abusaban de menores de edad en ese país.

Señaló también que en el trayecto a la comandancia y mientras estaba en el lugar, también se encontró con el agente Enrique Meza Montaño, y que los judiciales trataron de convencerlo en tres ocasiones de que se retractara de su declaración ante el MP en contra de Roberto Teerik y James Kerr Y Gordon, relacionados con los delitos de pornografía infantil y prostitución de menores.

El agraviado manifestó que no podía hacerlo porque su declaración había servido como prueba, por lo que les pidió la presencia de Bradd Skiner y Aarón Pereyra Navarrete como testigos de lo que decía, por lo que los judiciales se molestaron y dijeron que de no hacerlo tenía 24 horas para irse de Acapulco,

 y que al día siguiente lo hicieron firmar unos documentos que según él no le permitieron leer.

La versión de los policías judiciales

Asistido de su abogado, Ricardo Rodríguez Guadarrama, el ex comandante Juan Benítez negó la imputación y aclaró que esa hora del día de la supuesta detención él no podía haber estado en la comandancia porque había salido a una reunión familiar, ya que a su suegra la habían operado en el ISSSTE y que junto con su esposa, Ignacia Delgado Espinoza, y sus cuñados, Gonzalo, Ernestina y Benigno, la llevaron a su domicilio y acordaron cooperar para comprarle una silla de ruedas.

Juan Benítez hizo hincapié en que antes de salir de la comandancia les concedió un permiso “económico” por tres días al jefe de grupo Félix Suástegui Zambrano y a los agentes Lucio Carranza y Miguel Rojas Acosta, quienes se retiraron de ese lugar a la una de la tarde, y que a esa hora estaba de guardia el jefe de grupo Leodegario Peláez, el cual tiene un vehículo Jetta de color azul.

También señaló que el agente detenido Sergio García Díaz, no estaba bajo su mando, ya que éste estaba adscrito a la comandancia central (al mando del comandante Silvino Rafael Salinas Orbe).

También dijo que regresó a la comandancia por la noche y al llegar le preguntó a Peláez qsobre alguna novedad, y que éste respondió que no había nada, por lo que después de una media hora procedió a retirarse a su domicilio, por lo que consideró como falso que el agraviado haya estado detenido en ese lugar.

Por su parte Sergio García y Miguel Rojas, quienes fueron asistidos por su abogado Rubén de Jesús Suástegui, dijeron no conocer al agraviado y aportaron datos para demostrar que no pudieron haber sido ellos quienes hicieron la detención y el traslado a la comandancia.

Ambos abogados solicitaron al juez la duplicidad de las 72 horas del término Constitucional para estar en condiciones de aportar las pruebas que a su derecho convenga, para acreditar la inocencia de sus clientes.

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