Piden ayuda para reubicar a afectados por las lluvias en San Rafael, Metlatónoc
* En el pueblo no se puede vivir ya, las casas se siguen cayendo, hay grietas por todos lados después de la tormenta del 25 de septiembre
Gaudencio Mejía, corresponsal, San Rafael * En este poblado del municipio de Metlatónoc, prevalece el miedo, luego que la madrugada del jueves 25 de septiembre, más de cien familias se quedaron sin casa.
Señalan que en la noche escucharon un fuerte ruido como de temblor y sintieron que sus casas se estrujaron.
Las fuertes lluvias son una causa, pero también a la deforestación. Los destrozos que provoca el hundimiento de la tierra son muchos, de 143 a 156 viviendas dañadas de un día para otro, y cientos de familias damnificadas que se encuentran dentro y fuera de la comisaría municipal.
No hay muertes que lamentar ni heridos que curar. Hay sí, niños, mujeres y ancianos que claman ayuda.
Y el número puede crecer conforme la lluvia no dé tregua.
Un árbol de capulín tirado. Casas detenidas con polines, horcones y madera. Las casas están cuarteadas en los pisos y paredes, coincidentemente las rajaduras pasan por los fogones de las amas de casa.
En apariencia el único lugar que se salva es el centro, donde se encuentran la iglesia, la comisaría, el kiosco y un parquecito con bancas de hierro.
Los niños están yendo a la escuela. Muchos no tienen agua porque se reventaron las mangueras de plástico.
Muy pocos niños duermen profundamente, pero la gente mayor duerme con preocupación desde la madrugada del día 25, por temor a que las casas se vengan encima.
El comisario municipal, Paulino Díaz Díaz, no se encontraba en la comunidad el día de la desgracia como ellos le llaman, porque había ido a reportar la caída de dos postes de electricidad a Tlapa ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE), situación que cortó unos días el servicio telefónico y el alumbrado público.
Al presidente Vicente Fox y al gobernador, René Juárez, les hicieron llegar cartas firmadas por el comisario y por el presidente municipal, Paulino Díaz Díaz y Saúl Rivera Mercenario, para informarles de su desgracia y en las que solicitan ayuda para la reubicación de las viviendas afectadas por las lluvias, que son la mayoría del pueblo.
Exponen que su población “se partió en dos” con grietas de aproximadamente un metro y medio de profundidad en más de la mitad del pueblo, provocando severos daños a las viviendas con cuarteadas y hundimientos.
“No hubo muertos ni heridos”, dicen, pero los afectados están muy preocupados “por lo que solicito –dice Paulino Díaz– los apoyos necesarios para los ciudadanos afectados, mediante víveres, cobertores, ropas, láminas, clavos, maderas como tablas y polines” para la construcción de viviendas provisionales.
El comisario municipal de San Rafael y el alcalde informan además al gobernador que “en este momento están albergados en la comisaría municipal unos 250 hombres, mujeres, niños y ancianos”.
Le exponen una demanda que ha cobrado últimamente la mayor importancia y que es su intervención inmediata para “la reubicación de los afectados” porque desgraciadamente en el pueblo “no se puede vivir por las grietas por todos lados”.
El Ejército mexicano se encuentra en San Rafael aplicando el Plan DN III E, que para el coronel de infantería José Andrés Aponte, comandante del 93 Batallón de Infantería con sede en Tlapa, significa una acción de emergencia para los 57 miembros de la tropa, dos jefes y oficiales; a quienes en momentos se les observa haciendo trabajos de bajar las tejas y recoger maderas y láminas de las casas derribadas, en otras patrullando la comunidad por las noches.
Aunque la gente se queja que cuando se les pide su cooperación en el auxilio de los carros atorados en el camino, los militares se niegan.
El director de Seguridad Pública del Estado, teniente Víctor Hugo Peña López, confirma la versión del comisario municipal, Paulino Díaz, que diez casas se vinieron abajo, pero que no considera la situación como de emergencia. Informó además que 137 personas recibirán el apoyo en viene en camino.
Por otra parte, a medio día del lunes 29 de septiembre, el secretario de Desarrollo Social del gobierno del estado, Heriberto Huicochea, llegó en helicóptero acompañado de la directora del DIF estatal, Paula Sánchez, y del director de Protección Civil estatal, Gustavo Piña Lagunas, quien anunció el apoyo del gobierno con dos camiones de víveres, despensas, entre cobertores y colchonetas.
Los camiones con la ayuda, hasta la tarde del lunes, se encontraban varados en el punto conocido como El Gitano.
Heriberto Huicochea le dijo a la gente ahí reunida que iba en nombre del gobernador René Juárez Cisneros, quien se comprometió a dar todo el apoyo necesario y particularmente mandar dos expertos en Geología e Ingeniería, que llegarían el martes 30 para hacer un estudio del suelo y evaluar los daños ocasionados.
En el recorrido hacia las casas afectadas el secretario de Desarrollo Social le dijo al comisario municipal Paulino Díaz Díaz que a lo mejor con ocho bultos de cemento para cada casa dañada es suficiente para arreglar las grietas de las casas y el suelo de éstas, uno de sus acompañantes dijo también que a lo mejor con amarrar las casas es suficiente para evitar que se éstas se caigan.
–Pues yo no sé, en qué nos puedan ayudar, sólo ustedes saben—contestó Paulino Díaz Díaz, molesto por los comentarios de los funcionarios, en momentos de angustia y tensión en la comunidad.
Mientras tanto, muchas mujeres y niños están a la intemperie. Otras se resisten a salir de sus casas por temor de perder sus pocas pertenencias.
La niña Maximina de 8 años y sus dos hermanas menores, son de los que se resisten, porque su padre está inválido, tiene destrozadas las dos piernas y apenas puede atender a sus tres pequeñas hijas. A su temprana edad, Maximina la hace de madre porque es la mayor, desde que su madre murió embarazada al volcarse un camión de redilas que se utiliza en estos rumbos para pasajeros en que viajaba hacia la comunidad de Atzompa hace unos tres años.
Las mujeres expresan preocupación y miedo. No es suficiente que el cura de Metlatónoc haya asistido el mismo día de la desgracia, regando agua bendita y rezado por la paz y el restablecimiento de la comunidad San Rafael con la ayuda del Santo Patrón al que paseó por las casas dañadas.
Pero éstas se siguen cayendo como la del señor Gregorio Vázquez Martínez que se derrumbó en la madrugada reciente.
El presidente municipal, Saúl Rivera Mercenario, que era requerido por la gente, fue cuestionado porque a la comunidad de San Rafael no había acudido a visitarlos hasta el día 30, a pesar de que se le informó el mismo día de los hechos lamentables, señala Paulino Díaz Díaz.
Pero Saúl Rivera Mercenario estaba en la fiesta de San Miguel Arcángel porque es el principal mayordomo y para atender a la gran mayoría de autoridades que aprovechan la fiesta para hablar con él de diversos problemas que aquejan a las comunidades.
Al final hubo reconciliación y con la ayuda de los policías municipales empezaron a levantar dos grandes lonas para cubrir de la lluvia el patio de la comisaría.
Pero la lluvia no deja de amenazar con la gruesa nube que se forma en los cielos de Metlatónoc, que en estos días está cubierta de un manto de neblina. Si la lluvia cede, las condiciones pueden ser favorables para para que llegue el apoyo que viene en camino.




