Marcial Rodríguez Saldaña
La educación en quiebra
La crisis del sistema educativo en Guerrero, visible por todas partes, aflora nuevamente desde las propias entrañas del gobierno estatal. Las declaraciones valientes del secretario de Educación Daniel Pano, al informar que la Secretaría de Educación en Guerrero está en quiebra financiera, reflejan que en realidad se trata de una crisis del sistema educativo.
El déficit de la SEG de mil 790 millones de pesos, es una consecuencia del fracaso gubernamental en el campo de la educación. Nadie podría negar los avances y esfuerzos que los distintos gobiernos han hecho en el área educativa, pero en una evaluación objetiva, los saldos son negativos.
Los resultados son más que evidentes, Guerrero está en el penúltimo lugar del país en analfabetismo, pues el 21.57 por ciento de la población de 15 años o más es analfabeta.
¿A qué se debe que Guerrero ocupe este deshonroso lugar en materia educativa? ¿Por qué en otros estados del país el analfabetismo es mucho menor? Las respuestas son muy simples: es producto del abandono, descuido, desinterés y a veces desprecio por la educación.
El hecho de que el sector educativo en Guerrero reciba un alto porcentaje del presupuesto estatal, no quiere decir necesariamente que ahí radique la importancia que el gobierno estatal le dé a la educación; se trata de la visión, del compromiso, de la estrategia educativa y de la buena administración que se hagan de los recursos públicos que reciba.
La falta de planeación ha sido uno de los males mayores de la educación en Guerrero. La educación no debe verse como un asunto de gobierno, de partido y mucho menos de grupo político en el poder, la visión tiene que ser de Estado, transgubernamental, que trascienda a los gobiernos; y no se puede planear si a cada rato se cambian los secretarios de Educación. De 1987, año en que según el gobernador René Juárez empieza la crisis financiera, han pasado ocho secretarios por la SEG, menos de dos años cada uno en promedio, y en el actual periodo de gobierno van cuatro, en cuatro años y cinco meses, un año y un mes en promedio cada quien. ¡Así no se puede planear la educación!
El cambio frecuente de titulares de la SEG, trae consigo también el de los equipos de trabajo, de subsecretarios, directores generales etc., que normalmente provienen de las áreas administrativas de donde procede el secretario, esto implica un periodo natural de conocimiento del área y acoplamiento y al momento de los cambios se interrumpe un proceso de aplicación de políticas públicas en el sector educativo, lo cual ocasiona daños graves a la educación.
El perfil de los titulares de la SEG es muy importante. El área educativa del gobierno tiene que verse de la misma manera que la salud, en donde lógicamente se tiene que responsabilizar a un médico, o en obras a un ingeniero o arquitecto; la educación tiene un contenido técnico profesional y no sólo político, por ello los secretarios de Educación y los funcionarios de dirección deben tener perfil de educadores del más alto nivel, para que entiendan lo que implica la responsabilidad educativa, pues no se trata sólo de un asunto administrativo, sino de tener pasión, entrega y amor por la educación. Quienes ocupan cargos directivos en la SEG y tienen otros perfiles distintos al educativo, bien podrían servir en sus áreas afines y ser más útiles en otras dependencias del gobierno.
La quiebra financiera se ubica en el incremento de aguinaldo de 45 a 90 días y en el otorgamiento de 6 mil 500 plazas fuera del presupuesto y se culpa de estos males a dirigentes de corrientes sindicales, de partidos políticos y organizaciones sociales, quienes por presiones y chantajes exigieron plazas.
Un gobierno responsable no toma decisiones que impliquen sobre todo déficit presupuestal. ¿Quién autorizó el incremento de 45 a 90 días aguinaldo y las plazas sin tener el presupuesto? El aguinaldo es una prestación a la que tienen derecho los trabajadores de la SEG y tiene que pagarse íntegramente.
Hace poco más de un año concluyó una auditoría a la SEG que no se ha dado a conocer en detalle, ahí los diputados locales en especial los integrantes de la Comisión de Educación podrían saber un poco más de las causas de la crisis financiera y educativa de Guerrero. Es bien conocido que las nóminas de la SEG se han engrosado de aviadores de muchas partes, comisionados que cobran sueldos sin trabajar en la educación, pero que están al servicio de políticos del PRI, en especial en campañas electorales, mientras los sueldos de los trabajadores de base y de los maestros que realmente trabajan permanecen bajo los topes salariales.
Con los sueldos que reciben los aviadores en la SEG, bien se podrían construir aulas en las escuelas que trabajan en láminas de cartón, sanitarios para niñas y niños en escuelas que carecen de este servicio, comprar pizarrones, escritorios para maestros, sillas para los alumnos, mantenimiento para edificios que están en completo abandono y comprar terrenos para construir escuelas que lo requieren urgentemente.
La crisis del sistema educativo es muy grave, la falta de maestros y el ausentismo en escuelas del medio rural es cada vez más patético, las condiciones de trabajo en aulas de cartón aún en zonas urbanas como Acapulco, no puede ser la imagen del México moderno a donde llegan por primera vez los niños de Guerrero; hace falta la infraestructura educativa y tecnológica para una educación de calidad, que sea el cimiento para el desarrollo del estado.
El secretario Pano anuncia un Plan Emergente de Austeridad, que administrativamente parece correcto, pero se requiere un verdadero plan estratégico por la calidad de la educación en Guerrero, que ataque de fondo la crisis de la educación en nuestro estado, se aplique por etapas y se evalúe periódicamente en resultados; o lo hacen desde ahora, o lo tendrá que hacer el PRD cuando gobierne Guerrero en el 2005.




