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En audiencia de la Procuraduría de Justicia piden más seguridad y atacar venta de drogas

 * Joyeros reclaman que no se haya resuelto asalto de hace un año * Madres de estudiantes de prepa 7 muertos en mayo demandan la orden de aprehensión al conductor responsable

 Aurelio Peláez * Entre quejas de ciudadanos e intervenciones de dirigentes de partidos, se realizó la tercera audiencia pública en Acapulco del procurador de Justicia en el estado, Jesús Ramírez Guerrero. Entre la veintena de ciudadanos que hablaron hasta ayer a las diez de la noche, en el encuentro realizado en el auditorio del DIF de la colonia La Laja, se tocaron temas como casos de burocracia y desatención en las agencias de Ministerio Público, hasta la preocupación por los recientes casos de violencia de la policía preventiva que al menos dos casos han padecido dos ciudadanos de Acapulco.

En la audiencia, con Ramírez Guerrero, estuvo el presidente municipal de Acapulco, Alberto López Rosas; el delegado de la Policía Federal Preventiva en la entidad, Hugo Tinoco Gutiérrez, así como el delegado de la Procuraduría General de la República, Juan Alberto Rodríguez Calderón.

Asistieron el síndico Fernando Donoso Pérez, y el secretario de Protección y Vialidad, Antonio Valenzuela; asimismo, el subprocurador de Procesos Penales, Antonio Nogueda; el delegado de la procuraduría en Acapulco, Efraín Suástegui Mayo, el director de la Policía Judicial del estado, Ricardo Leonel Coronel, así como Violeta Parra, primera visitadora de procuraduría estatal.

A la audiencia pública asistieron unas cien personas, entre ellos las madres de los cinco estudiantes de la preparatoria 7 de la UAG, que fallecieron en una accidente vial en mayo de este año. Por solicitud de la señora Carlota Prado, pidieron a la procuraduría intervenir para que el Tribunal Superior de Justicia del estado libere orden de aprehensión en contra del conductor de la camioneta en el que se accidentaron los muchachos, como responsable del homicidio. Del delegado de la procuraduría, Efraín Suástegui, confió en que en una semana el tribunal obsequie la orden de aprehensión.

Entre otros participantes estuvieron las dirigentes de colonos Julieta Miranda y Cecilia Avila, una aún cercana al PRI y la otra ya ex priísta, quienes pidieron al procurador y al presidente municipal reforzara la seguridad en las colonias, y se atendiera el problema de la venta de drogas en pequeño en las colonias y en áreas de la ciudad como la Costera. Ambas autoridades, a petición de las dirigentes, se comprometieron a reforzar sus operativos, y a coordinar un programa conjunto con la PGR y la PFP para atacar el tráfico de drogas.

Alberto López Rosas también ofreció colaboración para aportar más información al caso del ciudadano Jesús María Rodríguez del Castillo, hijo de la señora Lana del Castillo, quien presuntamente fue golpeado por policías preventivos durante su detención, lo que le provocó un estallamiento de vísceras, falleciendo en los separos de la policía. La señora pidió protección a la Policía Judicial, ya que dijo temer por su vida, solicitud que Ramírez Guerrero dijo que atendería. La señora pidió que el caso se investigara a fondo, pues consideró que no solo los dos policías detenidos, sino que otros dos más liberados, eran responsables de la muerte de su hijo. A ello el alcalde ofreció, para ampliar la información de las indagaciones, el video tomado de la llegada de Rodríguez del Castillo a los separos.

Reproches a López Rosas

Cuando López Rosas, quien estuvo las dos horas y media primeras de la audiencia se retiraba, dejando en la misma a Ramírez Guerrero y sus colaboradores, la señora Sara Guillén, de la joyería Piamonte, asaltada hace un año, pidió al alcalde que no se retirara, y le reclamó que no le haya gestionado la entrevista que le pidió hace cuatro meses con el gobernador René Juárez. Le reprochó que le haya pedido no bloquear más las calles del centro como protesta, pero advirtió que no le dejaban opción, pues aún no se resolvía el caso del robo a su joyería y que “vivo en la calle”, al no recuperar sus joyas. Dijo haber estudiado de responsabilidades administrativas en funcionarios y autoridades que no atendían demandas, y los señaló de haber incurrido en “silencio administrativo”.

López Rosas le respondió que “yo no ordeno al gobernador” y que por ello, estaba en espera de alguna fecha para la audiencia. Comentó entender la indignación de la ciudadana y le dijo que “nos interesa que la ciudad no caiga en la anarquía”. Ahí mismo, la conminó a tratar en forma directa el caso con el procurador Ramírez Guerrero.

La secretaria general del PRI Alma Clarissa Rico aprovechó que tanto la señora Sara Guillén como Cecilia Avila se habían adelantado en el lugar de la lista de intervenciones, para informar que se solidariba con el caso de los ciudadanos muertos por policías preventivos; reclamó que no se aplicara correctamente el reglamento de Tránsito y que por lo tanto niños y ancianos corrieran riesgo al cruzar las calles.

El alcalde le respondió molesto a la líder priísta: “No se vale sacar rentabilidad política a un drama, no es moralmente…”.

-Usted es el inmoral –intentó rebatir ya sin el micrófono usado en la audiencia la líder priísta.

-No se vale sacar rentabilidad política de las tragedias –continuó el alcalde- usted es representante de un partido político.

-Soy ciudadana –contestó Alma Clarisa.

-No creo que usted deba juzgar, que juzgue un juez (en cuanto al caso de los policías detenidos) Por primera vez instalamos seis semáforos en la ciudad, pensando en los adultos mayores y niños. Usted tiene que ser más objetiva, que no la obstruya su pasión partidista.

Luego, ignorando a la líder priísta, la comitiva del alcalde se levanto, hubo despido con abrazos de los funcionarios estatales y federales y se retiraron. Pasaban ya de las nueve de la noche.

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