Se declaran inocentes los policías del caso del muerto en los separos
Jorge Nava * El suboficial Jesús Hernández Miranda y el policía preventivo, Raymundo Lorenzo Leyva, ratificaron su declaración rendida en el Ministerio Público donde niegan haber privado de su vida al empleado de hotel José Manuel Rodríguez del Castillo; en tanto, su defensor le solicitó al juez la ampliación del término constitucional para ofrecer pruebas que demostrarán la inocencia de sus defendidos.
Al rendir ayer la declaración preparatoria en el juzgado séptimo penal –no en el primero como se informó el domingo en la Secretaría de Protección y Vialidad–, el policía preventivo Raymundo Lorenzo Leyva dijo en la Averiguación Previa Tab/I/2/0844/2003-4, que la noche del miércoles 20 pasado se encontraba asignado en la entrada de calle 5 de Mayo, en la tienda Blue Jeans.
Detalló que se le acercaron agentes de Tránsito para decirle que una persona se encontraba frente a la tienda Woolworth cruzando la calle y toreando a los automóviles.
Explicó que se dirigió al lugar donde abordó al detenido Rodríguez del Castillo en estado de ebriedad por lo que le pidió que se identificara y al resistirse afirma que le pidió que lo acompañara al módulo de seguridad del Zócalo de la ciudad.
Detalló que opuso resistencia el detenido por lo que le ayudaron agentes de la Policía Federal Preventiva que se encontraban en el Zócalo.
Concluye su declaración al exponer que al llegar al módulo del Zócalo, el suboficial Jesús Hernández Miranda lo recibió.
Sin embargo en la averiguación por la que en el juzgado se abrió el expediente penal 1602/2003-I, Hernández Miranda señala que no se encontraba en el módulo y al regresar ya encontró al detenido Rodríguez del Castillo.
Después de ratificar ambos procesados esas declaraciones rendidas el 21 de este mes en la Primera Agencia del Ministerio Público del Fuero Común, ambos, por separado, se negaron a la interrogación que efectuaría el fiscal adscrito a ese juzgado, Juan Manuel Galeana Salgado.
El fiscal pidió al juez, por medio del primer secretario de acuerdos del juzgado séptimo penal, Abel Miranda García, que como los procesados se negaron a ser interrogados por la fiscalía, se tome en cuenta todos los hechos integrados en la averiguación previa y dicte el auto de formal prisión.
Esto motivó a que el defensor de los procesados, José Manuel Guadarrama Martínez, del Departamento Jurídico de la Secretaría de Protección y Vialidad, pidiera al juez séptimo penal, Félix Avila Solís, que no tomara en cuenta las manifestaciones del fiscal porque apreció que eso “oscurecería” más el esclarecimiento de la verdad.
Solicitó que se le cedieran las pruebas de testimonios a sus clientes para demostrar su inocencia, como ocurrió con el policía Angel Hernández Almazán, quien fue puesto en libertad por el agente determinador de la Primera Agencia del Ministerio Público, y de Baltazar Hernández Morales, por medio de la judicial.
Pidió que se interrogue al médico legista de la Procuraduría General de Justicia del Estado, Abraham Cervantes Sánchez, adscrito a los Servicios Médicos Forenses de la Secretaría de Salud, así como el testimonio de los agentes de Tránsito, Fernando Cabrera Chávez y Alberto Parra Moreno, quienes elaboraron el parte donde señalan que pidieron a la preventiva su intervención porque una persona toreaba los vehículos, pues indicó que por tratarse de un documento, se tiene que ratificar.
Por último pidió al juez que también llame a comparecer a los agentes de la Federal Preventiva, Rodrigo Rodríguez Montiel, David Rodríguez de los Santos y Damián Bucheta Ixtepan, quienes según el defensor, observaron los hechos.




