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Sicarios se llevaron a funcionario de la UAG y mandaron amenazas con él

*Un video revela que los dos hombres que entraron el miércoles a la rectoría se llevaron al director de Adquisiciones

 

* Con él sustrajeron también listas de  proveedores y otra de directivos

 

* Se reúne el rector con el gobernador para informarle del ataque y pedirle que se investigue

 

* Hay incertidumbre en la casa de estudios, advierte Javier Saldaña

 

Redacción

Chilpancingo

Fueron seis horas las que estuvo secuestrado el director de Adquisiciones de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Abraham Garay Velázquez, a quien sacaron su captores por la puerta principal de la Rectoría y las cámaras de seguridad registraron el momento, relató un testigo de los hechos, quien pidió el anonimato.
Con él fueron sacadas también listas de los proveedores de la universidad y otra de todos los funcionarios que laboran en la casa de estudios, pero el testigo no supo precisar si fue un listado de la nómina.
Por otra parte, se obtuvo información de que la mayoría de los funcionarios tendrán seguridad personal por recomendación del gobernador Ángel Aguirre Rivero, quien pidió al rector Javier Saldaña Almazán y funcionarios discreción sobre el hecho.
El jueves, el rector de la casa de estudios informó que el funcionario no había sido secuestrado y sólo había una amenaza para pagar una cuota a los delincuentes, de la que no precisó la cantidad, además de que los hombres no iban armados.
El miércoles, alrededor de las 11 de la mañana, cuatro sujetos jóvenes, de entre 23 y 35 años participaron en el secuestro. Dos de ellos bajaron de dos camionetas, mientras los otros permanecieron frente al volante en la calle Plutarco Elías Calles, al poniente de la ciudad, sin apagar los motores, relató el testigo.
Las camionetas eran grandes, como las de los funcionarios del gobierno. Los dos jóvenes con armas cortas entraron a la Rectoría, sin que el personal de seguridad de la empresa Jobamex se percatara y salieron discretamente, con la víctima, de las instalaciones de la Rectoría por la puerta principal.
Armados únicamente con gas pimienta, los dos policías privados que vigilan la entrada principal del inmueble vieron cómo los captores se llevaban al funcionario, dijo el testigo.
El hecho quedó registrado en al menos siete cámaras de seguridad, que se encuentran por los pasillos y las zonas que recorrieron los maleantes, al entrar y salir con la víctima de la Rectoría de la UAG.
Los delincuentes, una vez que accedieron, fueron captados por la primera cámara de seguridad, colocada en la caseta de vigilancia, caminaron y subieron por las escalinatas que dan al vestíbulo principal, donde se ubican otras dos cámaras.
Siguieron su camino y doblaron a mano derecha del edificio, en forma de semi-circulo para dirigirse al área de cajas, lugar donde se encuentran al menos tres cámaras de circuito cerrado. Y una cámara más, ubicada del lado sur del edificio que da al patio principal, también captó el momento del secuestro, indicó el testigo.
Una vez en cajas, los maleantes se dirigieron directamente con el encargado de contratación de servicios de la universidad, Garay Velázquez, y engañando al personal que estaba en oficinas, los captores entraron hasta la oficina privada de la víctima, ubicada al fondo del pasillo en un espacio que no rebasa los 6 maestros cuadrados.
Después de que se lo llevaron, nada se supo, algunos trabajadores que se percataron del suceso avisaron al rector de lo que pasó, indicó el informante. Hasta por la noche, una vez que se pagó un rescate, el funcionario fue liberado.
Dijo que el funcionario no fue maltratado ni física ni de forma psicológica y confirmó que el jueves, Garay Velázquez estuvo en las instalaciones de la Rectoría laborando.
Otro caso conocido que trascendió fue el intento de extorsión del subcontador general de la universidad, a quien sujetos armados le dispararon en una pierna y lo sacaron de sus oficinas.
Además del secuestro del ex rector de la casa de estudios, hoy delegado federal de la Secretaría de Educación Pública en el estado, Arturo Contreras Gómez, quien estuvo privado de la libertad en noviembre de 2010 y liberado cuatro meses después.

 

Se reúne el rector con el gobernador para informarle; pide Aguirre que se investigue

Saldaña Almazán reconoce que hay incertidumbre, pues el universitario fue liberado, pero le dijeron que diera un “mensaje para algunas gentes, para algunos funcionarios”

 

Karina Contreras

El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, se reunió con el gobernador Ángel Aguirre Rivero, para informarle de la situación por la que pasó la institución cuando hombres armados ingresaron a la Rectoría y se llevaron al jefe de Adquisiciones, Abraham Garay Velázquez.
Además de que exigen que se pague una cuota al crimen organizado, por lo que el gobernador Aguirre Rivero instruyó a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) investigar los hechos.
El rector confirmó que hay cámaras de video en Rectoría y que éstas ya están en poder de las autoridades, ellos “tienen el control de ellas y se llevaron la libreta de registro, esperemos a ver qué resultados nos dan”.
Indicó que se van a reforzar las medidas de seguridad, que está el ofrecimiento del gobierno de seguridad afuera de Rectoría y en las oficinas donde hay actividad, como es Servicios Escolares y la Zona Sur, “tendremos que modificar la estrategia para ver quién entra y sale”.
En declaraciones, Saldaña Almazán reconoció que hay incertidumbre en la UAG, pues el universitario fue liberado, pero le dijeron que diera un “mensaje para algunas gentes, para algunos funcionarios, la misma situación que están ubicados y que tienen que cooperar, porque son la nueva empresa, y que eso es básicamente”.
La reunión  con Aguirre Rivero fue poco después de la 1 de la tarde, donde luego de explicarle la situación, agregó el rector, el gobernador como siempre dio el respaldo y es solidario con la UAG.
Dijo que en ese momento instruyó al procurador Iñaky Blanco Cabrera y al delegado de la PGR, para que “intervengan en el asunto, primero salvaguardad la integridad física de los funcionarios y segundo que continúen con las pesquisas y se nos va informar qué es lo que procede luego de este incidente”.
Por seguridad, el rector dijo que no podía dar a conocer los nombres de los funcionarios nombrados por los delincuentes, pero que son sobre todo del área de finanzas y sobre si les dieron un plazo, dijo que nada más dijeron que “van a llamar posteriormente”.
Agregó que Aguirre Rivero se comprometió para mejorar las medidas de seguridad, pero pidió que por “seguridad de nosotros, no nos metamos en las investigaciones, que dejemos todo a la Procuraduría y a la PGR y así lo vamos hacer, solamente coadyuvaremos”.
Saldaña Almazán dijo que es lamentable lo que ha pasado, porque siempre se había respetado a la universidad, porque es la casa de todos los guerrerenses; que están muy preocupados porque han sido trastocados en los últimos tiempos, pues han sucedido hechos lamentables contra universitarios.
El rector reveló que hace tres meses el subcontralor general, Agustín Galán Díaz, fue interceptado al salir de Rectoría, le dieron un balazo en una pierna y murió desangrado, que es lamentable porque era un trabajador ejemplar, que dejó a tres hijos. Indicó que el caso está siendo investigando por la PGJE. También está desaparecido un trabajador, desde hace varios días. El rector dijo que es preocupante, ahora también con lo sucedido al jefe de Adquisiciones, Abraham Garay.
Indicó que antes estas cosas sucedían fuera de la universidad, como secuestros y muertes, donde la autoridad ha intervenido en ellos y resolviendo los asuntos; sin embargo, “hoy se da dentro de las instalaciones de la institución y eso nos preocupa sobremanera”.
El rector reiteró que la Universidad no tiene dinero, que tienen 20 días sin hacer un pago a los proveedores, ni hacer alguna compra porque se está “en una emergencia financiera, no tenemos ni para pagar la nómina y eso fue lo que molestó más quizás a estas gentes, el hecho de que no hayan encontrado recursos de la institución, sin embargo esa es una realidad que tenemos”.
Sobre los hechos, el rector dijo que llegaron a las oficinas tres personas y amagaron a Abraham Garay, le hicieron abrir la caja fuerte donde había menos de 5 mil pesos; que lo sacaron bajo amenazas de la Rectoría, en el carro oficial de la UAG y lo tuvieron alrededor de una hora, obligándolo a sacar dinero del banco, esperándodolo afuera, pero “fue vigilado permanentemente”.
Dijo que el funcionario regresó en su vehículo a la Rectoría, donde le informó de lo que había pasado y el mensaje que le dieron.
Saldaña Almazán indicó que como universidad están en una incertidumbre total y que se tienen que mejorar las medidas de seguridad, entre ellas, cercar la Rectoría y el sistema de digitalización de ingreso, con la huella, como la tienen universidades como la UNAM, Sinaloa o  Tamaulipas, donde es “muy complicado ingresar”.
Sobre porque no se había hecho antes, Saldaña Almazán respondió que confiaban en que siendo una institución popular, donde hay apertura para todos y se preparan los hijos de los guerrerenses, “se suponen que todos la tienen que respetar, pero lastima que sucedan estas cosas que nos preocupan”.
El rector dijo que le comentó al gobernador que la percepción de los universitarios es que se venía mejorando en la seguridad, que se veían cosas menos complicadas, pero con “esto nos deja igual, con una situación de indefensión a los universitarios”.

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