Podrían quedar libres tres militares que hirieron a dos civiles en Petatlán
* Los agraviados se retractan de haberlos identificado
Brenda Escobar, corresponsal, Zihuatanejo Los militares que en la madrugada del miércoles hirieron de bala a dos civiles en la cabecera municipal de Petatlán podrían salir en libertad, debido a que los agraviados no han aportado testigos y dicen no reconocer a quienes les dispararon.
En la madrugada del miércoles, tres militares del 19 Batallón de Infantería de Petatlán que estaban en estado de ebriedad y bajo los influjos de enervantes, fueron detenidos por la Policía Preventiva de ese municipio luego de que dispararon e hirieron a dos civiles.
Los militares aprehendidos son el subteniente José Alberto Quezada López, de 24 años de edad y los soldados Garber Benítez Marcelo, de 19 años y Pedro González Santiago de 19 años.
Los civiles heridos por proyectil de arma de fuego de calibre 9 milímetros son Carlos Alberto Rosales, de 22 años de edad y Uriel Gallardo Cadena, de 16 años, quienes hasta ayer no habían presentado testigos de los hechos para integrar la averiguación y aunque en un principio identificaron a sus agresores, ahora se retractan de ello.
El titular de la agencia central del Ministerio Público del fuero común, Alberto Ortiz Miranda, informó de la situación jurídica de los tres militares y dijo que en un momento dado, ellos podrán salir libres por falta de méritos con las reservas de ley, “en virtud de que no existe señalamiento directo por parte de los agraviados ni testigos presenciales de los hechos”.
A pregunta expresa, el fiscal dijo desconocer si otros elementos del 19 Batallón de Infantería hayan visitado a los dos lesionados y a sus familiares para hacerlos desistir en la continuación de su denuncia, “lo único que sé es que aquí no han presentado testigos ni tampoco han venido a ver cómo va el asunto”, expresó.
Hallan cadáver de un joven
ejecutado de cinco balazos
Brenda Escobar, corresponsal, Zihuatanejo * El cuerpo de un campesino fue hallado en avanzado estado de putrefacción en el camino real que comunica a la localidad de Coyuquilla Norte con la playa, en el municipio de Petatlán.
El hallazgo ocurrió el miércoles 30 y fue descubierto por personas que transitaban por el lugar que percibieron un olor nauseabundo.
El muerto respondió al nombre de Alejandro Durán Valencia, de 19 años de edad, vecino de esa comunidad y presentaba cinco impactos de bala en la cabeza y junto al cuerpo se encontraron cuatro cartuchos percutidos de pistola calibre 380.
Fuentes de Seguridad Pública en aquél municipio informaron que el padre de la víctima, Francisco Durán Villa y el comisario municipal de Coyuquilla Norte, Ignacio Armenta Avila, así como algunas personas más realizaron el levantamiento del cadáver y que debido al avanzado estado descomposición se le dio sepultura de inmediato, avisando posteriormente a las autoridades ministeriales.
Extraoficialmente se presume que este asesinato pudiera estar relacionado con el narcotráfico, debido a la manera en que el joven fue ejecutado, aunque hasta el momento se desconoce el avance de las investigaciones sobre el caso.




