La débil actividad turística del estado no garantiza su sustentabilidad: investigador
* Es autor del estudio El empleo en México y Guerrero, y el nuevo modelo de crecimiento
Para el investigador del CIPES-UAG, Federico Sandoval Hernández existe una débil actividad turística del estado que no garantiza su sustentabilidad, por problemas diversos como la falta de diversidad de la actividad económica, aunado a que actualmente existe una crisis generalizada, y esto deriva en el incremento de la migración a otors estados del país o fuera de éste.
En una análisis acerca del empleo en el estado titulado El empleo en México y Guerrero, y el nuevo modelo de crecimiento basado en datos del INEGI y entregado a El Sur, el investigador universitario recordó que Guerrero era un estado dedicado a la producción pero después de los ochentas el perfil económico se modificó hasta enfocarse a la actividad turística en donde los transportes y las telecomunicaciones iban de la mano.
Informó que la tendencia predominante de la Población Económicamente Activa (PEA) ocupada del sector primario descendió de un 44.2 por ciento a un 26.76 por ciento de los años ochentas al 2000. Mientras que la tendencia en el sector secundario de la PEA fue un crecimiento de un 8.3 por ciento de los años ochentas y en el 2000 alcanzó el 20.3 por ciento. En el sector terciario la tendencia al incremento de la PEA ocupada fue más pronunciada, al pasar del 23.2 por ciento en ese mismo periodo al 40.9 por ciento a un 50.56 por ciento en el 2000 respecto a la PEA total.
Sandoval Hernández presagió que en la primera década del siglo XXI el modelo turístico “va a sufrir descalabros importantes y su sustentabilidad va a quedar en entre dicho, ya que ni siquiera se avisa un futuro institucional alterno”.
En el diagnóstico del empleo en Guerrero, el investigador menciona que el sector primario (agricultura, la ganadería, la caza y la pesca) existe el problema de zonas áridas, suelos pobres, escasez de agua para la agricultura, ocupación incompleta e incontinua de la tierra y su menor rendimiento, carencia de servicios como agua potable, energía eléctrica, salud, escasez de vías de comunicación y transporte, así como las economías de autoconsumo, esta situación provoca que la mano de obra joven emigre.
Respecto a la migración, agregó que en los municipios de Acapulco de Juárez, Taxco de Alarcón, Chilpancingo de los Bravo, Iguala de la Independencia, y en José Azueta, Tecpan de Galeana, Coyuca de Benítez, Chilapa de Alvarez y Atoyac de Alvarez su mano de obra se dirige hacia los Estados Unidos, y otras entidades de la República Mexicana principalmente como jornaleros y peones al corte de la caña a Morelos, Veracruz, Oaxaca, así como de la recolección de la fresa a Michoacán y Guanajuato, de las hortalizas a Sinaloa y Sonora, Tamaulipas, y esto paradójicamente aminora la presión por empleo en el mercado laboral de la entidad.
En su análisis mencionó que en el sector secundario la PEA ocupada en las industrias, minería, manufacturas, electricidad, gas, agua y la construcción, Guerrero forma parte de una región subsidiaria al ser producto de la integración al Distrito Federal, con abasto de fuerza de trabajo, agua y/o materias primas agrícolas e industriales como la electricidad.
Sector turístico en crisis: investigador
Mientras que en el sector terciario Federico Sandoval considera que se encuentra dominado por el turismo, el cual ha pasado en el periodo estudiado por dos etapas la del predominio regional donde el figueroismo en la década de los 80, en los destinos turísticos se incrementan los impuestos, las cuotas al agua y a la luz de los servicios turísticos manteniéndolos como deudores cautivos y sin resolver los problemas ecológicos que el mismo turismo había generado en la bahía de Acapulco, a la vez que consolidaba el proyecto urbano de las colonias del Renacimiento y la Zapata con un crecimiento considerable del comercio y los servicios populares, pero todos ellos al servicio del turismo de Acapulco.
Mientras que Zihuatanejo e Ixtapa durante el figueroismo, crecen urbanamente pero sin posibilidades del incremento de la competencia con Acapulco, mientras que Taxco paulatinamente “va cayendo en el ostracismo y se mantiene con las jornadas alarconianas de carácter cultural y el festival cervantino”, aseguró.
De tal manera que “el Acapulco tradicional no es rehabilitado en ninguna de las dos décadas y el Acapulco Dorado tiene que sortear las vicisitudes de la suspensión del Acapulco Diamante, lo cual lo favoreció ya que su destino era quedar como el Acapulco Tradicional”, mencionó el investigador.(Raquel Santiago Maganda).




