Exhorta el arzobispo al diálogo para permitir la presa La Parota
* Las autoridades deben pactar con los campesinos afectados una indemnización justa, plantea t La hidroeléctrica contribuirá a la creación de empleos, destaca
Aurelio Peláez El arzobispo de Acapulco, Felipe Aguirre Franco, consideró que el gobierno federal debería llegar a un buen acuerdo con los ejidatarios de las comunidades que resultarán afectadas con el proyecto de la presa de La Parota, y señaló que este proyecto sería benéfico para el municipio.
El arzobispo fue entrevistado después de presidir una misa como parte del Tercer Encuentro Mariano De la Llama del Amor del Inmaculado Corazón de María, al que asisten representantes religiosos de diversas partes del país. Anunció que este jueves se celebrarán misas en honor al primer aniversario de la canonización de Juan Diego, y de la bendición de la Virgen de los Mares de Caleta.
Felipe Aguirre Franco, en la entrevista al final de la misa, consideró como grave el asunto del desempleo en Guerrero, y conminó a los gobiernos federal y estatal a crear nuevas fuentes de trabajo, aunque destacó los esfuerzos del gobierno del presidente Vicente Fox para generar nuevas fuentes de empleo en el país.
El jerarca religioso consideró que los gobiernos federal y estatal deben coordinarse para promover el empleo en la entidad, además de impulsar la actividad económica en la zona rural.
En cuanto al proyecto de la presa de La Parota, el arzobispo dijo que este será un proyecto que promoverá la creación de empleos en la región, y afirmó que este será un proyecto importante, siempre y cuando sea aceptado por los habitantes de la región que será afectada por la construcción de la presa.
Ante la resistencia de grupos de esa región al proyecto, Aguirre Franco señaló que los funcionarios federales deben de continuar con su trabajo de información acerca de los beneficios de este proyecto, aunque también pactar con los campesinos que resulten afectados por la presa una indemnización justa.
Contó que con ello se evitarían conflictos como el sucedido en el estado de México, cuando campesinos de San Salvador Atenco se opusieron a la construcción de un aeropuerto en la región.




