* Xavier Carreto A. *
Primero las soluciones, luego los candidatos
A Juan Manuel Bello Alemán, por la conclusión de su carrera de abogado.
Lo que viene siendo una práctica inaugurada por el ahora presidente de la República, parece que ahora cobra carta de naturalización entre los políticos mexicanos, a la cual los guerrerenses no pueden sustraerse, esto es la idea de adelantar los tiempos electorales.
Al parecer a nuestra clase política lo único que le preocupa es ir de unos comicios a otros, puesto que no bien han concluido los efectuados el 6 de julio cuando ya se disponen a participar en el proceso electoral que tendrá lugar el primer domingo de febrero del 2005 y que servirán para relevar al titular del Poder Ejecutivo estatal.
Más que pensar en quiénes serán los candidatos de cada uno de los partidos o de las coaliciones que se puedan realizar para alcanzar el principal cargo político en nuestra entidad, debemos reflexionar acerca de los graves problemas que enfrentamos los guerrerenses y la mejor forma de resolverlos. No está demás recordar que el estado de Guerrero se encuentra colocado en las últimas posiciones en el ámbito del desarrollo nacional.
Nada menos que en este último fin de semana, Ricardo Castillo, en El Sur, nos ha presentado las estadísticas más recientes del INEGI sobre el desempleo en el país, a partir de las Encuestas Estatales de Empleo, las cuales nos muestran como la segunda entidad en el país con mayor desempleo.
Entonces si los problemas que agobian a la sociedad guerrerense son de tal magnitud, reflexionemos sobre la forma de superarlos, lo cual nos obliga a todos los integrantes a participar en su solución. Por supuesto que son los gobernantes los principales responsables de conducir a nuestra sociedad por mejores senderos que nos permitan alcanzar mejor porcentaje en el indicador del Desarrollo Humano, es decir superar nuestros niveles de ingreso, de escolaridad y nuestra expectativa de vida al nacer.
Teniendo esto en cuenta, debemos analizar las trayectorias de servidores públicos, de su honestidad, de su capacidad, del cumplimiento de su palabra empeñada, de todos nuestros políticos que pretenden alcanzar la titularidad del Poder Ejecutivo, y así estar en condiciones de encontrar a quien más se acerque al ideal del cumplimiento de esta trascendental tarea en beneficio del pueblo de Guerrero.
Me parece que estamos en mejores condiciones que nunca para alcanzar este anhelado propósito. No tenemos más, por una parte, a un gobernador con capacidad para imponer a un sucesor más preocupado por cubrirle las espaldas y continuar beneficiando a un pequeño grupo de amigos y familiares; así también tener a un partido político con la suficiente fuerza para contribuir a este fin. Tenemos, en cambio, una sociedad cada vez más participativa sobre todo en los principales centros urbanos del estado, en donde se concentra el mayor número de electores. No debemos descuidar, por otro lado, que al tratarse de una elección local existe todavía un pequeño margen de maniobra para tratar de utilizar los recursos públicos para favorecer a quien resulte candidato del partido que gobierna.
Esta próxima sucesión de gobernador en Guerrero, debe tener la participación decidida de la ciudadanía, no dejemos sólo a los partidos políticos y a sus principales actores definir por todos, ya que éstos han demostrado que lo más importante para ellos es anteponer sus propios intereses por encima de los superiores de nuestro pueblo. Ejemplos en este sentido tenemos muchos, citaremos los dos más recientes en nuestra entidad: no hubo un sólo partido que escapara a la tentación de imponer candidaturas por arriba de sus propios estatutos y principios, en este reciente proceso electoral; vivimos unas campañas políticas más llenas de confrontaciones que de propuestas; así como de un gran derroche de recursos en un pueblo con muchas necesidades.
Segundo, el mandato de los electores guerrerenses en los comicios del 6 de octubre del 2002, fue de tener un poder Legislativo independiente y al servicio de la sociedad, lo cual, al concluir el primero de los tres años de la actual legislatura, no se ha cumplido y por la forma como se comportan nuestros diputados locales parece que no se cumplirá. De ahí que nuestra entidad haya rebasado el promedio nacional de abstencionismo que fue la principal característica de la elección de diputados federales, nos encontramos entre las sociedades estatales más desencantadas con la política y sus políticos.
En fin, más que pensar en candidatos y partidos políticos, debemos entrar a discutir propuestas, programas y soluciones a los ancestrales y variados problemas que nos afectan como sociedad; debemos analizar nuestros problemas de analfabetismo, rezago educativo, desnutrición infantil, desempleo, pobreza, insuficientes servicios de salud, etcétera, por un lado; y, por otro, quién de los inscritos para participar en esta sucesión gubernamental es el mejor hombre para iniciar la solución de los problemas del pueblo de Guerrero. Cualquier ejercicio que se aparte de este propósito no dejará de ser una carrera de descalificaciones que no aportará mucho a lo que interesa y nos preocupa a quienes vivimos en esta entidad ubicada al sur de la república mexicana.




