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Temen restauranteros inundaciones por la construcción del muelle en Pie de la Cuesta

Karla Galarce Sosa

El restaurante Steve’s hideaway, El escondite, fundado en 1968 en la orilla de la laguna de Coyuca podría ser cubierto por el agua durante las próximas lluvias, denunció su propietario Estaban García Díaz quien lamentó que el gobierno del estado quiera borrar “de un plumazo” un lugar que fue sede de múltiples filmaciones internacionales.
Dijo que al comenzar la construcción del muelle en Pie de la Cuesta, el gobierno estatal no los tomó en cuenta y su restaurante quedó un metro por debajo de la nueva obra que fue clausurada por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) el año pasado pero la edificación continuó días después.
En una visita al lugar se pudo observar que el relleno que se realizó a la laguna para construir la explanada del muelle, dejó por debajo del nivel del agua extensiones de terreno de más de dos hectáreas, entre ellas está el terreno del señor Esteban García y de Fabiola Osorio Bernaldez, quien heredó la concesión de su madre.
Con más de 50 años como titular de la concesión, García Díaz reclamó la falta de atención del gobierno del estado y lamentó que se haya comenzado a construir sin saber quiénes serían los afectados de la obra.
Explicó que “no nos tomaron en cuenta, ni para enterarnos de lo que iban a hacer, llegaron y arrearon con todo”, narró y mencionó que con la obra talaron también mangles y rellenaron una extensión de más de 600 metros cuadrados de laguna.
El restaurante, tiene una maravillosa vista a la alguna de Coyuca de Benítez y está ubicado a un lado del atracadero viejo de lanchas, está rodeado de un bosque de manglar y por un costado corre la desembocadura del arroyo del cerro de Pie de la Cuesta.
En el lugar, los refrigeradores están sobre rejas de refresco que el dueño colocó allí después de la inundación que le ocasionó pérdidas materiales el año pasado.
Pidió a las autoridades que si la obra va a beneficiar a la población, que no se le afecten a él y a Fabiola Osorio. “A simple vista vemos que nos van a dañar con el muelle y lo están haciendo, (…) en época de sequía tenemos un nivel normal como ahora, pero cuando es época de lluvias y la barra está cerrada, el nivel llega hasta aquí”, señaló una línea roja marcada en sus paredes que marca más de medio metro de altura.
Explicó que ese fue el nivel que alcanzó el agua el año pasado.
Comentó que si las autoridades se acercaran, él pediría que subieran su terreno al menos dos metros para no ser inundado por el agua después de que se rellenó la laguna para construir el muelle.
Finalmente preguntó de qué manera serán indemnizados por el riesgo de sufrir una inundación.

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