No excluir a Aguirre de aspirantes a la gubernatura, pide César Flores
* No debe haber ningún triunfalismo de Apreza, porque el PRI se benefició del abstencionismo el 6 de julio, dice * La referencia electoral debe ser octubre de 2002, cuando “nos hicieron talco” * Se dice partidario de Astudillo
Aurelio Peláez * El Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI debe abrir el proceso de selección de candidato a gobernador a todos los aspirantes, y no plantear desde ahora la búsqueda de un candidato de unidad, cerrando espacios a personajes como el ex gobernador Angel Aguirre, sostuvo César Flores Maldonado, ex presidente de ese partido en Acapulco, y ex coordinador del Congreso local.
Flores Maldonado, quien dijo ser partidario del senador Héctor Astudillo como el candidato de su partido para el 2005, criticó además el “triunfalismo” del presidente del CDE del PRI, Héctor Apreza Patrón, con base en los resultados de la pasada elección de diputados federales, que dieron seis curules a su partido y cuatro al PRD.
Para el ex dirigente priísta, la referencia electoral debe ser la elección local de octubre del 2002, donde el PRI “fue arrasado, donde nos hicieron talco”, en tanto que para la elección federal del 6 de julio del 2003 “el abstencionismo beneficio al PRI y por eso perdimos pocos distritos. Por ello señaló que “yo creo que no hay nada que aplaudir, el presidente del CDE está equivocado, es el preámbulo de una noche muy negra que se aproxima en el 2005. Yo creo que el único antídoto podemos utilizar y no sabemos si con éxito, es el trabajo, la unidad y la cohesión”.
“No conviene que nadie se tire pal’monte”
César Flores Maldonado contó haber visto tanto en los senadores Héctor Astudillo Flores y Héctor Vicario, así como en el presidente del CDE, Héctor Apreza Patrón, la intención de no considerar al ex gobernador Aguirre como aspirante a la candidatura a la gubernatura.
El también ex precandidato a presidente municipal de Acapulco, para el proceso electoral de octubre del 2002, señaló que “se debe tener la capacidad para poder elegir a un candidato que le de opciones de triunfo al PRI; de entrada yo puedo decir que no podemos hablar de unidad ni de un procedimiento democrático si se intenta evitar la participación de Angel Aguirre. El como cualquiera de los que militamos en el partido tiene derecho a participar. Siento que las voces que han levantado para decir que ya no participe no contribuyen en nada a este pronunciamiento de unidad que ha hecho el Comité Directivo Estatal. Mi llamado sería al priísmo de Guerrero, a la dirigencia política del partido y al gobernador, es que no descalifiquemos para nada la presencia de Aguirre y que independientemente de sus vicios y de sus virtudes se le de un trato de iguales”.
Dijo haber escuchado opiniones de Héctor Astudillo y Héctor Vicario “en el sentido de que Aguirre no participe. Yo lo que quiero decir es que independientemente de las posturas personales de cada uno, es muy importante que no se limite la participación de nadie”.
En cuanto a la dirigencia estatal, sostuvo que “quienes tienen el control del partido deben tener mucho respeto por la militancia. Eso de que habría de buscar un candidato de unidad y la integración de todos ya no es una palabra usada correctamente, porque se quiere forzar que uno de los militantes del partido no sea considerado igual que los demás, con los mismos derechos y las mismas obligaciones. A más de un año para elegir al candidato, lo más importante es no marcar rumbos, no marcar diferencias entre quienes aspiran”.
Flores Maldonado afirmó que el gobernador René Juárez “debe ser el más interesado en que el proceso se dé abierto y sin preferencias políticas por ninguno, que podamos ser capaces agrupar los intereses, de tal forma que el partido pueda elegir un candidato como se quiere de unidad, pero sin lastimar a nadie, sin decir ‘Angel ya fue’, o el otro ‘no puede ser’. Al contrario, yo creo que en el caso de Héctor Astudillo, quien yo pienso que debe ser el candidato, debe estar en la disposición de serlo en cualquier circunstancia; es decir, bajo cualquier procedimiento. Si es la consulta a la base, debe asumir su compromiso como político y como representante de una fuerza política en el estado. Los que quieran competir que se inscriban, porque no nos conviene que ninguno de los que aspiren a gobernador quiera tirarse al monte”.
Del ex gobernador Rubén Figueroa contó que también tiene sus preferencias, y que “se ha mantenido respetuoso de los términos y de las condiciones políticas actuales del partido, pero yo creo que también debería hacer un llamado para que todos estemos dentro de la unidad del PRI y que no descalifiquemos a nadie”.
Nada que aplaudir de elección de diputados
César Flores aceptó que hay un riesgo real de que el PRI pierda. En 1998, como dirigente del PRI en Acapulco, también había advertido de ese riesgo para el caso de la presidencia municipal, que ganó el PRD con Zeferino Torreblanca como candidato.
El ex diputado local señaló que “las últimas elecciones nos enseñan que cuando los intereses locales están de por medio, la gente acude a votar con mucha afluencia, la gente asiste. Yo creo que el triunfalismo que presentó el presidente del Comité Directivo Estatal (Héctor Apreza) es muy engañoso. Pienso que está errado, que hay un grave riesgo de perder la elección. Guerrero para muchos analistas del Comité Ejecutivo Nacional y de los medios, saben que va a ser muy difícil para nosotros lograr un resultado favorable. Hay un riesgo que el PRI pierda la gubernatura, y para esto no está ni la voluntad de César Flores ni la voluntad de ningún dirigente, porque esto no se arregla con voluntad, es una realidad política que venimos viviendo, donde de manera estructural, desde 1997 nosotros hemos venido disminuyendo nuestra capacidad de convocar a los votantes en torno a los proyectos del PRI.
Agregó que “la última elección local de octubre de 2002 nos dio la oportunidad de conocer un PRI que fue arrasado, donde nos hicieron talco en el proceso electoral en las urnas. Yo creo muy conveniente reconocer que este abstencionismo beneficio al PRI y por eso perdimos pocos distritos. Si la gente hubiera salido a votar, era más fácil que votara en contra del PRI, que votara favor”.
Comentó que en la elección de diputados federales reciente, “tuvimos un voto duro que nos permitió ganar seis distritos electorales, con un porcentaje de votantes muy limitados, y el PRD nos ganó como nunca en la historia. En la última elección federal nos habían ganado un distrito solamente. Por eso no hay nada que aplaudir. El presidente del Comité estatal está equivocado, es el preámbulo de una noche muy negra que se aproxima en el 2005. Yo creo que el único antídoto podemos utilizar y no sabemos si con éxito, es el trabajo, es la unidad y la cohesión”.




