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Sin unidad el PRI irá directamente al desastre en el 2005, advierte Apreza

 * Se compromete a favorecer un proceso de selección del candidato “transparente, justo, equitativo y que dé certeza a los que aspiran” * Niegan la palabra de Alvaro Leyva  

Zacarías Cervantes, corresponsal, Chilpancingo * Si los priístas no se mantienen unidos de cara a la elección de gobernador del 2005 “iremos directo al desastre”, advirtió ayer el presidente del CDE del PRI, Héctor Apreza Patrón, durante su discurso en la sesión extraordinaria del Consejo Político Estatal de ese partido.

Para poner su parte en ese proceso, Apreza se comprometió a que la dirigencia que encabeza tendrá una postura imparcial. “No vamos a inclinarnos por nadie”, resaltó y aseguró que la tarea del CDE es favorecer un método de seleccción del candidato que sea .

Conovocó, asimismo, a impulsar desde el PRI una “gran alianza con las fuerzas progresistas de Guerrero”.

Al final se generó un altercado cuando Alvaro Leyva Reyes, a quien se ubica como miembro del grupo de Sánchez Barrios, pidió que se abriera un espacio para preguntas y respuestas pero con abucheos y con una votación a petición del secretario técnico del Consejo, Roberto Torres Aguirre fue desechada su propuesta.

En el orden del día se incluyeron únicamente tres puntos de relevancia que fue la toma de protesta de los nuevos consejeros políticos, el informe del presidente del CDE, Héctor Apreza Patrón y el programa de reestructuración del PRI con miras a las elecciones de gobernador del 2005.

Al realizar un balance de los resultados de la elección del 6 de julio, Apreza dijo en su informe que éstos deben de verse “en un análisis frío, serio y objetivo de todos los priistas, que ayude a proyectar las acciones y decisiones que tenemos que emprender todos, de cara al 2005”.

Pidió que en este análisis no se dé cabida ni a los triunfalismos ni a los catastrofismos, “debe estar claro que cada elección es diferente, que cada elección responde a las condiciones económicas, sociales y políticas imperantes en cada tiempo electoral”.

Sin embargo, Apreza se ufanó de que el PRI haya ganado en la pasada elección federal 10 municipios que perdió en la elección local del año pasado y de que haya logrado una diferencia a su favor de 17 mil 580 votos con relación a su más cercano oponente, que fue el PRD. “Los números de la elección nos dicen que el PRI se mantiene como la primera fuerza política en el estado”, dijo el dirigente priísta.

Mientras tanto de cara al proceso electoral del 2005, a los casi mil priístas que lo escuchaban en el teatro María Luisa Ocampo, Apreza señaló que la propuesta del PRI debe ser de “unidad, trabajo e inclusión”.

Propuso también como tareas inmediatas, con miras a ese proceso electoral, “la reorganización y reestructuración integral de nuestro partido, con pleno respeto a los estatutos y a la voluntad y decisión de la militancia”.

Para ello habló de tres “grandes ejes”: la ampliación del Consejo Político Estatal; la integración de la Comisión Política Permanente; y las comisiones temáticas; la reestructuración de los comités directivos municipales, desde la base seccional, hasta los consejos políticos municipales y las propias dirigencias municipales; así como la ampliación del Comité Directivo Estatal “para darle mayor fortaleza, con un criterio incluyente y encontrando nuevas formas de interlocución con la sociedad civil, buscando la incorporación de las diversas corrientes que forman el arcoiris político de nuestro partido y preservar los equilibrios regionales”.

Y dijo que la “primera prioridad” será acelerar la transformación del partido para que la estructura territorial sea una fuente creciente de votos y que la estructura sectorial sea fuente de fortaleza política y unidad interna.

El dirigente estatal del PRI arrancó aplausos y expresiones eufóricas cuando habló del establecimiento de un comité de financiamiento que vigilará la aportación de cuotas de sus militantes, pero más cuando dijo que el PRI se propone encabezar y dar atención a la demanda ciudadana y que exigirá a los servidores públicos de extracción priísta “que cumplan a los principios del partido, que es la atención a las demandas de la gente. Tienen que estar conscientes que ellos está allí porque el PRI, al ganar las elecciones, construye las oportunidades para que sirvan a los intereses de la sociedad y de su partido”.

Apreza insistió también en que el PRI establecerá alianzas con las fuerzas democráticas y progresistas del estado con miras a las elecciones del 2005, “convocaremos a una gran alianza interna y externa”, adelantó sin dar más detalles de esta estrategia.

Al final, el presidente del PRI insistió también en su propuesta de postular a un candidato de unidad en el 2005, “un candidato que sea reflejo de la unidad que hoy tenemos como patrimonio. De lo contrario iremos directo al desastre, corremos el riesgo de ir al fracaso”, advirtió.

Dijo que mientras tanto el CDE asume el compromiso de conducirse con una postura imparcial en el proceso interno, “no vamos a inclinarnos por nadie”, aseguró Apreza, puesto que dijo que la tarea de la dirigencia será la de “levantar las condiciones favorables para establecer un método de selección del candidato de nuestro partido a gobernador, transparente, justo, equitativo y que dé certeza a los que aspiran”.

Indicó que el método de selección del candidato debe ser sinónimo de unidad interna, que responda a los intereses “no sólo de todos los priístas, sino de la gran alianza que aspiramos construir con las fuerzas progresistas de Guerrero”.

La protesta del disidente Leyva Reyes

Después de la intervención de Apreza siguió la secretaria general, Silvia Romero Suárez quien pidió la autorización de los consejeros políticos para un programa “que contemple lineas generales de acción y precise tiempos y formas” para llevar a cabo las tareas a las que se había referido Apreza con respecto al proceso del 2005.

El programa plantea la restructuración y ampliación de los comités y consejos políticos municipales, así como el Comité Directivo y el Consejo Político Estatal.

Al final se generó un altercado cuando Alvaro Leyva Reyes pidió que se abriera un espacio de preguntas y respuestas de los consejeros, pero de inmediato fue abucheado y el secretario técnico Torres Aguirre pidió que se votara la propuesta del disidente y por mayoría fue desechada, lo que generó más gritos, entre éstos los del magistrado del Tribunal Superior de Justicia, Fermín Gerardo Alvarado Arroyo.

Al final, Leyva Reyes denunció que la sesión del Consejo Político Estatal fue una farsa; “hubo acarreo de gente, no todos eran consejeros, si acaso habría unos 100, si no, ¿a donde estuvieron Rubén Figueroa, Efrén Leyva, Manuel Añorve, los diputados locales, los líderes políticos, los presidentes de los Comités Municipales que son consejeros políticos”?, preguntó el disidente priísta.

Dijo que lo que pide Apreza Patrón es una unidad “silenciosa y de aplausos, eso es lo que quieren los dirigentes mediocres que ha hecho René Juárez” y dijo que por eso muchos políticos priístas que no asistieron e incluso la dirigencia nacional del PRI ningunearon y le hicieron vacío a Apreza Patrón, puesto que dijo que el CEN debió haber mandado a un enviado.

Leyva Reyes dijo que ante los resultados del PRI en la pasada elección Apreza Patrón debe renunciar.

Otro priista que también dijo que debe renunciar el dirigente estatal del PRI Apreza Patrón fue el ex candidato en el distrito 02 con cabecera en Taxco, Enrique Martiní Castillo, pues consideró que los resultados del pasado 6 de julio no son halagadores para el PRI.

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